El Correo de Burgos

Reivindican abrir los huertos de ocio no cubiertos en Fuentecillas a jóvenes

Reclaman al Ayuntamiento una toma de luz, una caseta para los usuarios de los huertos y mejorar la accesibilidad. Barriada anuncia que mejorarán el tercer concurso

La celebración del décimo aniversario de Huerteco fue reivindicativa.

La celebración del décimo aniversario de Huerteco fue reivindicativa.TOMAS ALONSO

Publicado por
Burgos

Creado:

Actualizado:

La Asociación Huerteco nació común grupo de cuatro voluntarios interesados en recuperar la conexión con la naturaleza, la tradición hortícola y las raíces de un pasado agrícola y ganadero que se pierde entre el asfalto y la tecnología. Los primeros pasos se dieron en las huertas de Santibañez de Zarzaguda. Diez años después son un equipo de ocho trabajadores que en esa primera huerta han ubicado el corral bioclimático de la gallina castellana y gestionan parte de los huertos del Fuente Bermeja donde han desarrollado el proyecto ‘Reconectando raíces’ con la Asociación de Vecinos San Pedro de la Fuente y Fuentecillas.

Ayer reunieron a todos en una fiesta en estos huertos donde, además de celebrar la fiesta, hubo momento para las reivindicaciones. Y es que parte de los 9.000 metros cuadrados de los huertos de Fuentecillas están vacíos. En la zona está el espacio que gestiona la asociación de vecinos, los espacios didácticos como huerto terapéutico, jardín sensorial y espacio de juegos infantiles que ayer se estrenaron, y los huertos de ocio. En total son 77 destinados a jubilados mayores de 65 años y personas en paro, pero sólo se han adjudicado hasta ahora una veintena de espacios. Por eso desde la asociación demandan que el espacio sobrante pueda tener uso. «Muchas veces nos preguntas personas jóvenes porqué no pueden acceder a estas parcelas, es algo que solicitamos porque permitiría aprovechar todo el espacio», explicó el responsable de Huerteco, Diego Martín. 

No es la única demanda. Esperan que los huertos de Fuentecillas puedan equiparar servicios como los que tienen los usuarios de Soto de Don Ponce. «Han pasado dos años y no tenemos la caseta, teníamos que velar porque funcionara la calefacción, por disponer de baños, solo tenemos uno portátil, y tampoco hay sitio para cambiarse, es algo que los usuarios nos demandan porque en invierno se dificulta un poco el cambiarse y demás». A estas demandas se une también la adaptación a personas con movilidad reducida de los accesos y la circulación ya que llevan a cabo actividades de reconexión con la naturaleza con asociaciones sociosanitarias. De hecho cuentan con una huerta terapéutica y un despacho en el Graciliano Urbaneja.

En la fiesta del décimo aniversario participaron la edil del PSOE, Sonia Rodríguez, que impulsó la transformación del campo de fútbol en los huertos que hoy disfrutan los vecinos, y el actual responsable municipal, César Barriada. Apuntó que «estamos mejorando el contrato para la caseta de servicios en esta tercera licitación para ver si finalmente podemos cubrir algunos de los servicios que nos demandan los usuarios».

La fiesta de aniversario, tras las reivindicaciones, prosiguió con una plantación de honor en la que participaron diversos colectivos. La denominada siembra con propósito permitió no solo depositar semillas en la tierra sino que permitió reafirmar el compromiso de la entidad con los valores fundamentales por los que ha peleado estos diez años: la educación, la accesibilidad, la sostenibilidad, el cuidado del planeta, el respeto por nuestras raíces y el mundo rural, la interculturalidad y la continuidad de los proyectos de Huerteco. «Cada planta que crece aquí es reflejo de un sueño compartido, una acción que fortalece nuestra comunidad y marca el camino hacia un futuro más justo y sostenible», expuso el presidente de Huerteco.

La jornada permitió presentar el nuevo Jardín Sensorial y la Zona Infantil. Un espacio diseñado para potenciar el juego, la exploración y la conexión con la naturaleza. «Queremos que las huertas sean un lugar accesible y estimulante para todas las edades, donde los sentidos sean protagonistas y cada persona pueda conectar con el entorno de una manera única», explicó Ohiane Garrido, coordinadora del proyecto y diseñadora de espacios pedagógicos.

La jornada contó con talleres educativos, juegos para todas las edades, tapeo musical, vegano, y el humor de Mujeres con narices. Mientras se realizaba la plantación parte del equipo se encargaba de preparar el menú. Una propuesta formada por productos de la tierra donde destacaba el burrito vegano, realizado a partir de soja testurizada y verdura de la huerta, brownie de boniato y humus.

tracking