'El Fantasma de la Ópera' se salva, pero un conflicto laboral con la subcontrata del Fórum amenaza otros eventos
La mayoría de los trabajadores se plantan tras denunciar «irregularidades graves» e «ilegalidades» por parte de la empresa encargada de prestar servicios técnicos

Fórum Evolución Palacio de Congresos y Auditorio.
La situación ha llegado «al límite» y los trabajadores de Scafo, encargada de prestar servicios técnicos en el Fórum Evolución, dicen basta. Hasta el punto de paralizar por completo su actividad en protesta por las «irregularidades graves» e «ilegalidades» que lleva tiempo cometiendo la empresa adjudicataria. Se trata, tal y como manifiestan, de una «medida desesperada» con el objetivo de «buscar una solución» a un conflicto que parece enquistado.
El plantón se oficializó el martes. Ese mismo día, un grupo de trabajadores -tanto autónomos como contratados- de la adjudicataria se reunieron con responsables de diferentes departamentos de ProBurgos para trasladar su malestar después de haberlo comunicado previamente por escrito. Según ha podido saber este periódico, existe un compromiso por parte de la sociedad municipal para «investigar» los hechos denunciados.
Con El Fantasma de la Ópera recién llegado a Burgos, se corría el riesgo de que el espectáculo no pudiese llevarse a cabo ante la escasez de personal técnico. Sin embargo, fuentes consultadas por este diario aseguran que Scafo, la subcontrata del Fórum, «ha traído gente de Palencia y Valladolid para salvarlo». No obstante, los trabajadores advierten que la Dance World Cup y otros eventos futuros corren «riesgo de cancelación» si no se adoptan medidas al respecto.
«En los últimos dos años, Scafo Eventos ha tenido un juicio, denuncias y al menos dos inspecciones de trabajo que han destapado varias irregularidades graves», aseguran los trabajadores, en representación de «casi la totalidad de la plantilla contratada y colaboradores externos», a través de un comunicado difundido en redes sociales. Asimismo, reclaman que «se cumplan los plazos de abono de facturas y que se actualicen las tarifas de servicios técnicos» una vez agotadas «todas las opciones» al intentar negociar, sin éxito, con la empresa.
Los incumplimientos, según detalla un trabajador a este periódico, van más allá del plano económico. Aparte de los retrasos, indica que no se les proporciona equipos de protección individual (EPIs) y que tampoco se realizan reconocimientos médicos. Aparte, remarca que lo habitual es afrontar «jornadas extra largas, de 12 horas, sin descanso». En definitiva, sentencia que «todo lo que se puede hacer mal lo están haciendo mal».
Por todo ello, y teniendo en cuenta que la plantilla lleva meses solicitando una reunión con la empresa Scafo «sin respuesta positiva por su parte», los trabajadores que secundan la protestan esperan que desde ProBurgos no sigan «desentendiéndose de la situación».