«Lo que empieza como una broma puede terminar en conductas que son delito»
La Universidad de Burgos mantiene su política de «tolerancia cero» con las novatadas y advierte que pueden acarrear expulsiones temporales o definitivas

Las novatadas están totalmente prohibidas en la Universidad de Burgos.
«Estamos acostumbrados a escuchar expresiones como ‘no pasa nada’, ‘siempre se ha hecho’ o ‘es un juego’». Todo un ‘clásico’ al arrancar el curso académico, el de las novatadas, que la Universidad de Burgos (UBU) lleva años tratando de erradicar. De puertas hacia dentro y en coordinación con la Policía Nacional y Local, cuyo cometido es extender la vigilancia más allá de las facultades y residencias.
La vicerrectora de Estudiantes, Sara Gutiérrez, no pasa por alto que «estas prácticas pueden desembocar en situaciones más graves». Tanto es así que, en ocasiones, «lo que empieza como una broma puede terminar en conductas que son constitutivas de delito». En base a ello, la UBU mantiene su política de «tolerancia cero» frente a las novatadas. La misma que, de un tiempo a esta parte, ha permitido reducir este tipo de prácticas a su mínima expresión.
Aun así, la Universidad no baja la guardia. Más bien todo lo contrario, ya que las novatadas siguen llevándose a cabo. En este sentido, la «prevención» juega un papel clave. También, gracias a la colaboración de las fuerzas y cuerpos de seguridad, la vigilancia en establecimientos de ocio. Sobre todo aquellos en los que se celebran fiestas universitarias. Del mismo modo, se incrementará la presencia policial para impedir la proliferación de botellones.
Burgos
'Tolerancia cero' frente a las novatadas y los botellones en Burgos
El Correo de Burgos | El Mundo
Por si las moscas, Gutiérrez advierte que las novatadas pueden acarrear «consecuencias muy graves, tanto en el ámbito penal como el disciplinario». A este respecto, recuerda que los alumnos que participan de manera activa en estas actividades corren el riesgo de ser expulsados entre uno y tres años e incluso para siempre. Por ello, espera que los estudiantes tomen «conciencia» y no olviden, bajo ningún concepto, que «las personas vulnerables son las más afectadas».
Precisamente, el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, presidió este martes una reunión para abordar dicha problemática. Aparte de Gutiérrez, también estuvieron presentes el rector de la UBU, José Miguel García; el intendente jefe de la Policía Local, Félix Ángel García; y el jefe de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, Eloy Ladrón. Durante el encuentro, se puso de manifiesto que esta clase de comportamientos, lejos de ser inofensivos, pueden constituir delitos como injurias, vejaciones o daños con consecuencias legales.
Fiesta alternativa
A modo de alternativa, y con el fin de consolidar un «marco lúdico, seguro y respetuoso», la UBU ha dado luz verde a la propuesta del Consejo de Estudiantes para celebrar una fiesta de bienvenida el viernes 26 de septiembre en el Hospital del Rey.
Los tiques, ya a la venta, cuestan un euro y se pueden adquirir a través de la plataforma UBU Entradas. Con esta iniciativa, Gutiérrez confía en que las novatadas pasen a un segundo plano y que los recibimientos a los alumnos recién llegados se desarrollen de manera respetuosa y sin sobresaltos que pueden acabar en disgusto.