IBRAHIMA DIOUF
«Tengo esperanza de estudiar y trabajar para ayudar a mi familia en Senegal»
Con 16 años abandonó su casa, hace dos llegó a España en Cayuco. Solo espera terminar sus estudios y trabajar como camarero o panadero.

Ibrahima Diouf lleva un año en Burgos.
Con 16 años Ibrahima Diouf decidió dejar atrás a su familia y su tierra. «En Senegal no tenía oportunidad, tengo esperanza de estudiar, tener un trabajo para ayudar a mi familia», explica. Hace dos años llegó a Tenerife tras un viaje de siete días en cayuco. Hacinados y «solo comíamos galletas y leche». Pero llegó a su destino. Allí vivió la primera acogida.
«Nos dieron ropa y algo de comer» y empezó su viaje por la península. Segunda parada, Almería en un programa de Cruz Roja. Hace un año llegó a Burgos donde está en la Casa de Acogida de San Vicente de Paúl. «En Cáritas nos ayudaron con todo el tema de papeles y ahora en la Casa de Acogida, me ayudan a estudiar y aprender las costumbres de aquí».
Estudia con ganas, y habla castellano con soltura y espera terminar la ESO, este año ha empezado 3º, para hacer una FP. «Quiero trabajar, primero en lo que encuentre y luego, espero ir a mejor, me gustaría ser camarero o panadero», señala.
El objetivo es «ayudar a mis padres que están en Senegal» insiste. Pero también acercar a su hermana que esta en Tenerife viviendo el mismo proceso que él pasó. «Tengo esperanza de tener un buen trabajo, poder traerla y vivir juntos», resume.
Su vida se mueve en torno a la Casa de Acogida y las clases en el centro educativo. Está con sus compañeros de la casa y las hermanas que les ayudan con las tareas y asegura que no siente rechazo de la población local. «No noto que me miren mal o me traten mal», afirma. Los siete días en el cayuco son historia, Ibrahima lucha por su futuro en Burgos.