«El sector agrario está peor que cuando salimos a la calle con muchos tractores»
UCCL se moviliza frente a la Junta en Burgos para denunciar la «superpoblación» de fauna salvaje, las restricciones a la hora de cosechar o la falta de rentabilidad en el campo

Concentración de UCCL frente a la Junta de Castilla y León en Burgos.
Más de un centenar de agricultores acudieron este jueves al llamamiento de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) para concentrarse frente a la Delegación Territorial de la Junta en Burgos. «Tenemos el campo muy mal, es una ruina lo que nos espera», advertía la presidenta provincial de la organización, Susana Pardo, después de que los manifestantes cortasen el tráfico de la glorieta Bilbao -tractores inclusive- para visibilizar su malestar. Con motivos de sobra para protestar, lo que más pesa actualmente en el sector es la falta de rentabilidad pese a tratarse de un ejercicio «bastante interesante en producción».
«Hay que seguir dando guerra», proclamaba Pardo tras advertir que esta concentración «no va a ser la última». De hecho, UCCL volverá a manifestarse el 21 de octubre a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Valladolid. Sea como fuere, el sindicato considera que, hoy por hoy, «el sector está peor que cuando estábamos con las manifestaciones de 2024 en las que salimos a la calle con muchos tractores».

Los manifestantes lucieron pancartas contra el acuerdo entre la UE y Mercosur.
El motivo por el que la organización haya decidido plantarse ante la Junta se fundamenta en las competencias que puede asumir ante diferentes problemáticas. Por ejemplo, paliar en la medida de lo posible la «superpoblación» de fauna salvaje, principalmente de «ciervos, corzos, jabalíes o conejos». En cuanto al lobo, Pardo volvió a reclamar una política de «flexibilización» sobre su estatus de protección que ya se está poniendo en marcha en otras comunidades como Asturias o Cantabria.
También demanda flexibilidad el sindicato en el ámbito de la burocracia. Sobre todo en los ecorregímenes de rotación en aquellas zonas que se han visto gravemente afectadas por el pedrisco. Del mismo modo, Pardo no entiende que «nos prohíban cosechar cuando estamos con 20 grados de temperatura y no hay ni gota de viento».
Los precios, cómo no, constituyen un handicap que los profesionales del campo no pasan por alto. En los viñedos de la Ribera del Duero, sin ir más lejos, las ventas por debajo de los costes de producción conllevarán, según augura la presidencia de UCCL Burgos, la «ruina del sector». Por no hablar de la entrada, sin apenas control, de productos alimentarios de terceros países. De ahí el toque de atención de Pardo a los consumidores para que «se den cuenta de lo que nos están trayendo a los lineales de los supermercados».
La organización considera que el anteproyecto de presupuestos de Mañueco es «insuficiente para la realidad del sector agrario».
Una vez más, la UCCL volvió a movilizarse en solitario. Sobre este alejamiento con Asaja, UPA y COAG, Pardo aseguró que el resto de organizaciones fueron «invitadas» y que se negaron porque no comparten las «formas». Más allá del desencuentro, que viene de lejos pese a la unidad de acción también pactada con los agricultores independientes, dejó claro que «hay que luchar por este sector».
Presente en la concentración, el presidente autonómico de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, tachó el anteproyecto de presupuestos recientemente presentado por Alfonso Fernández Mañueco de «insuficiente para la realidad del sector agrario». En este sentido, recordó que en su momento llegaron a consignarse hasta «800 millones de fondos propios» y ahora apenas se reservan 600. En definitiva, «hace 15 años teníamos mucho más presupuesto del que tenemos ahora».
«Si caemos nosotros, no va bien el resto», enfatizó Palacín poniendo de relieve que «cada euro que se invierte en agricultura se multiplica por tres o por cuatro». Sin embargo, le apena comprobar que «el Gobierno de Mañueco todavía no se ha enterado» pese a que la Junta está «recaudando más que nunca».