Urbanismo licitará un nuevo contrato por el 40% de obra que queda en el Monasterio de San Juan
Queda terminar la pavimentación de la iglesia cuando se preveía que este mes de octubre hubieran acabado los trabajos

Los accesos a la iglesia del Monasterio de San Juan presentan este estado.
El área de Urbanismo necesitará sacar a licitación un nuevo concurso para concluir los trabajos de pavimentación de la iglesia del Monasterio de San Juan como la "única vía" para sacar adelante la conclusión de las obras que se venían desarrollando y cuya adjudicación se produjo en julio de 2024 a la empresa Construcciones Ortega.
La intervención está parada desde hace varias semanas, aunque queda un porcentaje de obras muy pequeño por ejecutar, según reconocía el concejal del área, Juan Manuel Manso. "Se ha hecho toda la excavación, la adaptación arqueológica, los trabajos previos, el arreglo de las redes de saneamiento y electricidad y solamente quedaba poner el pavimento final", explica el edil, que recuerda que la primera vicisitud que sufrió la ejecución del proyecto fue la aparición de restos de amianto al poco de comenzar la obra.
"Vamos a rescindir el contrato con la adjudicataria porque ha llegado a un punto en el que no podemos avanzar más", relataba preguntado por este asunto tras la última Junta de Gobierno, celebrada este jueves. De esta manera, en estos momentos no está muy claro todavía cuando podrán concluir las obras porque se complican los trámites administrativos que hay que dar hasta conseguir una rescisión "de mutuo acuerdo" entre la empresa y el contratista: el Ayuntamiento de Burgos.
Desde el área de Contratación se trabaja en la liquidación de los trabajos realizados para volver a licitar la colocación de la piedra caliza sobre la losa de hormigón, detallaba Manso. Hasta que no se realice este trámite no se puede lanzar otra licitación, que necesita previamente de unos pliegos administrativos.
Manso calcula que está ejecutado el 60% de la obra, pero indicaba que es la parte "más dura" de los trabajos "porque ha habido que excavar 'a cucharilla' con arqueólogos allí permanentemente" desde que se encontraron restos de cierto interés. Sin embargo, lo que queda es la parte más sencilla y, al parecer, "el presupuesto no da más de sí" y, por tanto, habrá que licitar de nuevo ese 40% que queda.
El último plazo de final de obra que se contemplaba tras una segunda modificación del proyecto, que elevó su coste en 200.000 euros (un 35%), hasta los 619.000 euros, era este octubre de 2025.
Sin embargo, lejos de terminar, se está complicando el tramo final porque el pasado septiembre la empresa solicitó rescindir el contrato. El primer modificado, por 160.760 euros, estuvo vinculado a la necesidad de retirar el amianto y de gestionar este residuo al poco de comenzar la obra y el segundo con la aparición de restos arqueológicos. Ambas cuestiones conllevaron dos parones en los trabajos por varios meses.
La primera fase de las obras contaba con 300.000 euros de fondos europeos, del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, que tienen plazo de justificación hasta junio de 2026.
La empresa Construcciones Ortega era la encargada de materializar la primera fase de la reforma y ampliación del Monasterio de San Juan. En concreto, la intervención que le correspondió fue la renovación del suelo, que se adjudicó en 360.215 euros, a los que hay que sumar los 160.760 euros de la ampliación del proyecto, y los 200.000 euros del segundo modificado.
La segunda fase del proyecto, redactado por el estudio de arquitectura MADE.V Arquitectos, es la más interesante y estará centrada en la remodelación del interior y la ampliación del monasterio de San Juan en 1.000 metros cuadrados, con una sala expositiva que albergará las obras ya existentes en el inmueble de Marceliano Santa María, así como varias salas de usos múltiples que abrirán el inmueble a la ciudadanía.
El equipo de Gobierno de Cristina Ayala encargó una modificación del proyecto ganador, que se conoció en octubre de 2023, para recuperar la antigua sacristía que da a la calle Álvar García. Se preveía que el coste total rondase los 3 millones de euros y que terminase antes de concluir el mandato, pero solo la primera fase, que tenía un plazo de tres meses para su ejecución, lleva consumidos año y medio desde que se adjudicaron las obras.