«La morcilla de Burgos es identidad, cultura, historia y, sobre todo, futuro»
El Festival de la Morcilla abre sus puertas, en la plaza del Rey San Fernando, poniendo en valor el «compromiso» de quienes llevan el producto estrella de la provincia hasta el «triunfo»

Inauguración institucional del Festival de la Morcilla de Burgos.
Cuesta arrancar una primera edición, pero el Festival de la Morcilla de Burgos pisará el acelerador para convertirse en cita de referencia gastronómica a nivel regional. Con el prestigio ganado a pulso, tanto dentro como fuera de España, el producto estrella de la provincia cuenta con el respaldo de administraciones públicas, asociaciones y cocineros de renombre para potenciar aún más su visibilidad. Quedó claro este viernes, durante la inauguración oficial de la cita en la plaza del Rey San Fernando, y dicha impronta prevalecerá durante todo el fin de semana.
Con «gran honor» y cierto nerviosismo, la presidenta de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Morcilla de Burgos, Maribel Martín, quiso poner públicamente de manifiesto que el manjar por excelencia de la gastronomía local es sinónimo de «identidad, cultura, historia y, sobre todo, futuro». En este sentido, agradeció la implicación de los tres chefs de la casa con estrella Michelin: Miguel Cobo, Ricardo Temiño y Alberto Molinero. De ellos ensalzó su «talento» y «compromiso» con el «producto más representativo de nuestra provincia». Sin olvidar, eso sí, la implicación del resto de cocineros -cerca de una veintena- que no se lo pensaron dos veces a la hora de participar en un evento con más de 1.200 degustaciones, 3.000 pinchos y un millar de copas de vino de las denominaciones de Origen (DO) Arlanza y Ribera del Duero.
Tuvo también la presidenta de la IGP unas palabras de agradecimiento para Ricardo Martín, flamante ganador de la última edición del Concurso Internacional de Tortilla de Patata en la modalidad ‘con’. Todo un orgullo, tal y como dejó entrever, que el cocinero de Monalisa Gastrobar, en Aranda de Duero, decidiese «apostar por un producto de calidad y local que nos lleva hasta el triunfo».

El chef Ricardo Martín, elaborando tortillas con morcilla de Burgos.
No se olvidó Maribel Martín de quienes hacen posible que la morcilla de Burgos haya logrado conquistar los más altos estándares gastronómicos. Se refería, cómo no, a todos y cada uno de los fabricantes que «cada mañana, con tesón, permiten que sigan vivas esas recetas de nuestros abuelos y abuelas, padres y madres». De igual manera, puso en valor el trabajo desempeñado por la Cofradía de Morcilla Burgensis, que compartió espacio con Ricardo Martín tras la inauguración institucional del festival.
Versátil y duradero
Se avecina un «fin de semana magnífico» y el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería de Burgos, Enrique Seco, no pasó por alto que esta cita ha sido posible gracias a la implicación del Ayuntamiento de Burgos, Diputación, la IGP y diferentes empresas que lo patrocinan. Tampoco desaprovechó la ocasión de encumbrar al gran protagonista: un manjar de sobra conocido en toda España y más allá que sobresale por su «versatilidad» culinaria. De ello, por cierto, se dará buena fe hasta el domingo gracias a las conferencias, talleres y demostraciones en vivo programadas en las dos carpas habilitadas. También, como no podía ser de otra manera, en una treintena de establecimientos adheridos a la iniciativa.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Carlos Niño, se mostró convencido de que el Festival de la Morcilla será una «cita obligada de forma anual». Hasta el punto de enamorar, de aquí en adelante, a un gran número de turistas atraídos por este suculento «emblema burgalés». Lo mismo opina el diputado responsable de Burgos Alimenta, Francisco Javier Arroyo, plenamente satisfecho de que las primeras reuniones para configurar esta propuesta, hace un par de meses, hayan dado sus frutos.