Asebutra pedirá que los vehículos con HVO puedan acceder a la ZBE
El HVO es un combustible vegetal que reduce sus emisiones hasta un 92% con motores diesel Euro 5 del transporte profesional Taxis, vehículos de empresas municipales también se surten de este biocombustible

Un transportista llena el depósito de su camión con HVO en la estación de servicio de Asebutra.
Hace casi un año, la estación de servicio de las instalaciones de Asebutra añadió un surtidor de HVO. Se trata de un combustible totalmente hidrogenado y vegetal, que procede del aceite de soja, que reduce las emisiones entre un 88% y un 92%. «Queremos mostrar al Ayuntamiento de Burgos las ventajas de este tipo de biocombustible para que nuestros transportistas puedan acceder a la Zona Bajas de Emisiones (ZBE), puesto que su vehículo de reparto reduce emisiones como las motorizaciones a las que se permite el acceso», explica el presidente de Asebutra, Eduardo Rilova.
La asociación de transportistas burgalesa fue la primera de Castilla y León en surtir el HVO que ya ha generado un consumo de 100.000 litros. La ventaja es que los motores Euro 5 de camiones y autobuses y otros motores diesel pueden utilizar este combustible sostenible, cuyo uso se empieza a tener en cuenta en el transporte profesional.
Entre quienes más surten HVO, aún más caro que el gasóleo y la gasolina convencional, en las instalaciones de Asebutra son taxis, vehículos de empresas adjudicatarias de servicios municipales y empresas de transporte de mercancías de cargadores que exigen altos estándares de sostenibilidad. «Contar con esta alternativa de combustible permite cumplir los criterios de sostenibilidad medioambiental que reclaman algunos cargadores, grandes plantas que si asumen en sus procesos de producción estas medidas de cuidado al medio ambiente también lo exigen al transporte haciendo que nuestras flotas sean más competitivas», añade Rilova.
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El planteamiento de solicitar el permiso de vehículos movilizados con biocombustibles escapan a la medición de motores que se realiza en la Zona de Bajas Emisiones(ZBE). Un motor diesel Euro 5 podría moverse con HVO y reduciría hasta un 92% sus emisiones contaminantes. Las asociaciones de transportistas de España están empezando a reclamar que se tengan en cuenta este tipo de combustible para ampliar los permisos de acceso a la Zona de Bajas Emisiones de las capitales. «En ayuntamientos de grandes poblaciones como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla están haciendo un estudio para poder permitir el acceso de estos vehículos que se mueven con combustible sostenible y queremos que en Burgos también se tenga en cuenta», remarca Rilova.
¿Qué es el HVO?
El HVO es un aceite vegetal hidrotratado, un biocombustible de segunda generación que se produce a partir de sustancias de desecho. En concreto, se utilizan aceites vegetales y grasas animales, algo que ya se utiliza para obtener el biodiésel tradicional. Pero en este nuevo tipo de biocombustible los aceites se someten a un proceso de hidrogenación a alta temperatura y altas presiones que eliminan el oxígeno y produce un hidrocarburo que es muy similar al diesel de origen fósil, pero que reduce sus emisiones de CO2 en hasta un 90%.
Este combustible en Asebutra es puro, 100% vegetal, pero hay otras que se sirven en gasolineras tradicionales con parte de producto sintético. El hándicap para generalizar su uso es que aún sigue siendo más caro que el combustible tradicional y solo por una cuestión de competitividad ante la exigencia de determinados cargadores o por la necesidad de cumplir criterios de sostenibilidad se utiliza.
Las instalaciones de Asebutra fueron el escenario de pruebas del uso de este biocombustible en un proyecto de testeo realizado por Repsol, Alsa y la Junta de Castilla y León. Durante tres años los bibliobús que gestiona Alsa comenzaron a moverse con este biocombustible. El hándicap en su generalización de uso es la limitación de su producción. Mientras todos estos problemas se solventan, esperan que estos biocombustibles que no afectan a las motorizaciones de los vehículos, se tengan en cuenta en los reglamentos de las ZBE de las ciudades.