El PSOE saca urnas a la calle para recoger las demandas de los barrios de Burgos
Las denuncias y sugerencias vecinales, canalizadas a través de las Juntas de Distrito, servirán de base para futuros plenos y para configurar el programa electoral del grupo socialista

Josué Temiño, durante la presentación de la campaña 'Hablamos' del PSOE de Burgos.
Tres fases y un plazo aproximado de dos meses para empezar a «dar voz a los burgaleses». El grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Burgos recabará las propuestas de todos los barrios, a pie de calle, instalando una urna «simbólica y práctica» en cada encuentro con las juntas de Distrito. La campaña, bautizada como Hablamos, se concibe como un revulsivo frente al «nulo talante» de la alcaldesa, Cristina Ayala, bajo la premisa de que «diálogo y acuerdo son palabras prohibidas» para el equipo de Gobierno.
La iniciativa, según precisa el viceportavoz del PSOE, Josué Temiño, se puso en marcha hace unos meses a raíz de una serie de reuniones con las juntas de Distrito para recabar sus propuestas. De ahí surgirá un informe, bastante avanzado ya, que se irá completando con nuevas reclamaciones ciudadanas. La principal conclusión, de momento, es que «el equipo de Gobierno no escucha».
El primer «cara a cara» con particulares y asociaciones de barrio tendrá lugar este mismo jueves, a partir de las 19:30 horas, en el centro cívico de Capiscol. Lo que se pretende, tal y como se hará en el resto de citas, es analizar los planteamientos previamente expuestos del Distrito Este y acumular el mayor número de papeletas con nuevas sugerencias en la urna.
A expensas de cómo se desarrolle esta segunda fase, que previsiblemente culminará a finales de año, Temiño percibe un gran malestar en la zona Este porque «el único proyecto que ha salido adelante (en lo que va de mandato) es el carril bici de la avenida Constitución».
Otro aspecto que el edil socialista tampoco pasa por alto es que «los barrios languidecen» mientras el Ejecutivo de Ayala, «muy cómodo y asentado en el número 1 de la Plaza Mayor», se centra sobremanera en el casco histórico. En este sentido, rechaza que el PP promueva «proyectos faraónicos» como el túnel de la calle Santander mientras en otras zonas de la ciudad «no hay aceras y no funcionan los servicios de limpieza e iluminación».
La tercera y última fase será, tal y como apunta Temiño, la «realmente importante». Una vez recogidas y estudiadas todas las papeletas, el grupo socialista se fija como objetivo «lograr aquello que los vecinos demandan en la medida de nuestras posibilidades». Para ello, las peticiones más comunes y/o de mayor calado se trasladarán a los plenos vía proposición.
«Hay que tener un compromiso. De nada sirve ir a un barrio, reunirse y volver solamente en épocas preelectorales», subraya Temiño dando a entender que la ronda de contactos con el tejido asociativo perdurará, de manera periódica, lo que resta de mandato. Asimismo, se tomará nota de las «necesidades y deseos» de la sociedad burgalesa para su posible inclusión en el programa con el que el PSOE concurrirá a las elecciones municipales de 2027.