Los nuevos buzones para la recogida neumática impulsarán el reciclaje de la fracción orgánica
Entrarán en funcionamiento en el plazo aproximado de un mes, en cuanto se fije fecha para la recepción de la obra. La planta de la zona sur recogerá cuatro fracciones de residuos a excepción del vidrio

Uno de los nuevos puntos de recogida de basura, a través de los buzones, en el bulevar ferroviario.
Los nuevos buzones para la recogida neumática de residuos en la planta ubicada en la zona sur de la capital, entre las calles Eduardo Ontañón y carretera de Arcos, entrarán en funcionamiento en el plazo aproximado de un mes.
El objetivo de este proyecto desarrollado desde la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos es mejorar los datos de recogida separada de residuos, incrementar la actividad de estas instalaciones para aprovechar al máximo su potencial. Pero, especialmente, con la inversión realizada, los vecinos de la zona sur podrán desechar en los nuevos buzones la basura orgánica, en lugar de acudir al contenedor marrón.
La planta de recogida neumática ya se adaptó hace varios meses, tras tomar la empresa Urbaser las riendas de la gestión de los residuos y de la limpieza viaria, para incorporar la fracción del orgánico, pero hacía falta completar la parte de los buzones, ya que hasta ahora solo se recogían envases, resto (contenedor gris), así como papel y cartón.
De esta manera, se destinaron en un primer momento 175.629 euros para instalar en la planta un contenedor más, así como las válvulas necesarias para distribuir el tipo de residuo dentro de las instalaciones.
Y durante este 2025 la empresa Envac Iberia se ha dedicado a la construcción de nuevos buzones, con un presupuesto de adjudicación de 911.339 euros, para incorporar uno de color marrón que se asemeje al contenedor, así como ampliar los destinados a otras fracciones. Las actuaciones comenzaron el pasado febrero y se concedió una ampliación de plazo por la existencia de unas obras privadas en la zona que impedían culminar la intervención.
Según explica el concejal del área, Carlos Niño, los trabajos están finalizados, pero el nuevo equipamiento no entrará en funcionamiento, ahora están todavía precintados, hasta que se recepcionen las obras. «Los técnicos municipales y la empresa están buscando una fecha en la que concretar este acto administrativo en el que se da por concluida la intervención y se pone en marcha el plazo de garantía de las obras ejecutadas», especifica.
Burgos
Arranca la obra para ampliar los buzones para la recogida neumática de residuos en la zona sur
Natalia Escribano
Las comunidades de vecinos ubicadas en el S-29, antigua Estación, ya tenían en sus parcelas este tipo de buzones, pero faltaba el de orgánico y con la ampliación realizada se han ubicado los puntos de recogida en la vía pública. Además, en algunas viviendas faltaba alguna fracción igual había dos de resto y ninguno de papel o de envases.
Con el proyecto realizado, que se inició en el pasado mandato, se han creado nuevos puntos de recogida. En concreto, son 8 puntos de recogida, 22 buzones, 8 de ellos de basura orgánica. Hay tres puntos en los que se han colocado los cuatro buzones y en los otros cinco solo dos buzones (orgánica y papel). Además, se han sustituido trece compuertas de los ya existentes para diferenciar los que se quedan como resto y los de orgánica.

Una isla de dos contenedores, en este caso el marrón de materia orgánica y el azul de papel y cartón
Con tarjeta
Desde la Concejalía de Medio Ambiente, explican que los buzones de materia orgánica funcionarán con la misma tarjeta que la de los contenedores, por tanto, los vecinos de la zona que ya la tengan no necesitarán recurrir a otro sistema. Pero también es previsible que haya muchos hogares que todavía no la tengan y que ahora con los puntos de recogida nuevos y más próximos se animen a solicitarla a través de las oficinas de Urbaser.
Estos buzones de color marrón incorporan un sistema de control de acceso electrónico (RFID), bloqueo automático y sensor de puerta. El resto de los colocados son de apertura libre, igual que los contenedores ubicados en la calle.
Una vez que entre en funcionamiento el nuevo equipamiento para la recogida separada de residuos, la previsión de Medio Ambiente es retirar en las calles en las que está activa la recogida neumática los contenedores.
El S-29, en el entorno de la antigua estación del ferrocarril, así como el parque del Hangar, no es una zona muy amplia y, por tanto, se calcula que se quitarán 5 o 6 contenedores para centralizar la recogida de todas las fracciones desde la planta de recogida neumática. Los únicos que quedarán en la vía pública serán los de vidrio, que no se pueden recoger por aspiración como el resto de fracciones.
El sistema de recogida neumática comenzó a funcionar en el barrio de Cellophane y en San Pedro y San Felices (en las cercanías del Hangar), para las construcciones de pisos que se edificaron en esta zona, entre finales de 2012 y principios de 2013.
El sistema actual abarca alrededor de 1.000 viviendas y va a permitir recoger las cuatro fracciones, se excluye de este procedimiento el vidrio, que se seguirá depositando en los contenedores al uso. Con la construcción de nuevos pisos en este ámbito se ampliarán en poco tiempo los usuarios potenciales, ya que se contempla que en la ejecución de las viviendas se instalen nuevos buzones para los nuevos vecinos, como se define en los planes urbanísticos.
La planta está preparada para un máximo de 2.400 hogares; tiene capacidad para dar servicio a unos 10.000 ciudadanos y puede procesar 3.650 toneladas de residuos al año.
¿Cómo funciona la recogida automática?
La recogida neumática de residuos, también conocida como ‘recogida automática’, consiste en la conducción de residuos a través de una red subterránea de tuberías desde el punto de vertido hasta la central de recogida. Este sistema permite a los vecinos deshacerse de la basura a cualquier hora los 365 días al año.
El procedimiento de recogida neumática se inicia cuando los particulares depositan las bolsas en cada buzón correspondiente. Cuando se activa la planta, lunes, miércoles y viernes, se abre una válvula que absorbe cada fracción de manera individualizada y al llegar a la planta, desde una «válvula diversora» la basura va al contenedor en función de la fracción que sea. Esos contenedores compactan los residuos y los camiones pasan a recogerlos, aproximadamente, cada 15 días.