La Zona de Bajas Emisiones de Burgos se queda como está
El grupo de concejales de Vox realizó una enconada defensa a favor de la reversión de este proyecto, que está en marcha desde el pasado agosto

La alcaldesa, Cristina Ayala, y al fondo la bancada donde se sientan PP y Vox.
Ni la reversión de la Zona de Bajas Emisiones ni la propuesta para rebajar los impuestos municipales que tienen que ver con la vivienda salieron adelante. Ambas mociones de Vox fueron rechazadas en el Pleno municipal de noviembre.
El concejal Raúl Martínez realizó una defensa enconada contra las Zonas de Bajas Emisiones. «Es el bandolerismo del siglo XXI, es atracar a los ciudadanos a base de multas, y eso es lo que están haciendo en muchos ayuntamientos», afirmó, para continuar asegurando que son «un multimillonario negocio».
Desde el equipo de Gobierno, la respuesta del vicealcalde Juan Manuel Manso fue a favor de cumplir con la ley y le recordó a Martínez que la Zona de Bajas Emisiones fue pactada con Vox y reducida a un tercio con respecto a la que llegó a plantear el PSOE en el anterior mandato.
Virginia Escudero, del grupo municipal socialista, acusó a Vox de «negar la evidencia científica» del cambio climático y de poner en riesgo una política «avalada por estudios de salud y medio ambiente». Recordó que la ZBE busca «reducir emisiones, mejorar la calidad del aire y fomentar la movilidad sostenible».
El portavoz de Vox, Fernando Martínez-Acitores, no logró convencer ni a derecha ni a izquierda en su apuesta por una bajada de impuestos en todo lo que tiene que ver con vivienda.