Los usuarios del AVE reclaman más frecuencias a Valladolid y Madrid: "Faltan asientos en días clave"
La asociación de cliente de esta red lamenta la "incertidumbre" relativa al futuro de los abonos bonificados. Reclaman mantenerlos, dado el éxito: "No es un capricho. Si decaen habrá gente que tendrá que dejar su empleo o mudarse"

Los representantes de la asociación de usuarios del AVE de Burgos, junto al subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, durante la reunión mantenida el pasado mes de junio en la que ya expresaron sus inquietudes.
La Asociación de Usuarios del AVE en Burgos vive con inquietud las últimas semanas de 2025. Lo hace, "entre otros muchos asuntos", por la carencia de asientos en días clave y por la "total incertidumbre" sobre qué sucederá con los abonos bonificados a partir del 1 de enero de 2026.
El presidente de la Asociación, Álvaro Gutiérrez, conoce de primera mano la creciente preocupación entre asociados y otros usuarios recurrentes de servicios ferroviarios desde Burgos. "Cada día somos más los que nos subimos al tren", recuerda. Esto hace que, muchos días, el AVE de las 6.40 horas de la mañana esté lleno, y que el de las 8.06 "tenga cada vez una mayor ocupación".
Sin embargo, "esto no se traduce en un aumento de frecuencias", lamenta. "Para muchos, el tren de las 6.40 horas es la única opción de llegar a tiempo al trabajo. Y eso hace que sea cada vez más habitual que, quien necesita adquirir un billete a última hora, se vea ante la imposibilidad de conseguirlo. Muchos están recurriendo al tren posterior, que está notando también el aumento de usuarios", añade.
Las cifras hablan por sí solas, en solo un año el incremento de usuarios desde Burgos hacia Valladolid o Madrid ha sido notable. "A principios de 2025 lo normal es que hubiera algo más de un centenar de personas subiéndose al AVE en Rosa Manzano. Ahora, la mayoría de días, esta cifra está más cerca de los 200 viajeros que de los 150. Incluso se supera", asegura.
Un incremento que sigue al alza y que tiene consecuencias también en el regreso. "Tenemos, en muchos casos, la misma problemática. No es extraño que queden asientos contados en el Alvia que parte de Chamartín a las 17.37 horas y en el AVE de las 19:53. Muchos días es totalmente imposible hacer un cambio de última hora si por cualquier motivo debes modificar tu hora de salida del trabajo", reconoce. Además, son muchos los usuarios que han solicitado, por escrito, a Renfe un aumento de frecuencias. “En muchos casos, es tan sencillo como que alguno de los trenes que une Valladolid y Madrid conecte también con Burgos”, explica. Evitaría problemas de carencia de billetes y largas esperas a muchos usuarios.
Entre el Intercity de las 14.46 horas y el Alvia de las 17.37 horas hay tres horas sin servicios hasta Burgos. Y desde este tren hasta el siguiente y último, el AVE, más de dos horas. "Son espacios de tiempo muy importantes, máxime teniendo en cuenta la creciente demanda. Muchos de los usuarios que se acercan a la asociación nos indican que han solicitado este aumento de frecuencias, y no entendemos que, con las cifras en la mano, no se estén tomando ya medidas, antes de evitar la saturación total del servicio", comenta Gutiérrez.
Por otro lado, la preocupación es también patente con respecto a qué va a pasar a partir del 1 de enero con los abonos bonificados. "Más de 200 personas partimos a diario desde Rosa Manzano hacia Nuestro lugar de trabajo o de estudios. Para nosotros, el tren es fundamental, de él depende nuestro modo de vida", recuerda Álvaro Gutiérrez, presidente de la Asociación de Usuarios de la Alta Velocidad en Burgos.
Si las ayudas al transporte decaen, el precio de los viajes mediante el uso de bonos multiviaje se multiplicará por tres (los abonos están, en la actualidad, bonificados en un 50% por el Gobierno de España) y por cuatro si la Junta tampoco prolonga su parte de la subvención (un 25% sobre el precio). "No es un capricho: si los precios se disparan, muchos tendrán que renunciar a su empleo o que trasladar su residencia", recuerda. "Esta medida ha funcionado. Ha reducido el tráfico de vehículos y ha permitido a muchos burgaleses regresar a su tierra, frenando con ello la despoblación", asevera.
En la última reunión con representantes del Ejecutivo, "nos trasladaron un mensaje de optimismo con respecto a la creación de un bono laboral, pero ha pasado medio año y no sabemos nada nuevo. Queda un mes de vigencia de estas ayudas y no sabemos qué plan hay", insiste.
En este contexto, cobra especial importancia, también, la actitud de la Junta de Castilla y León. "Al Gobierno regional le exigimos una alternativa. Si el Gobierno de España no prolonga las ayudas, el de Castilla y León debe impulsar medidas", considera el presidente de la asociación burgalesa.
"Pedimos, tanto al Gobierno central como al regional y sus respectivas oposiciones que tengan altura de miras y dejen de lado la confrontación. El bienestar de los ciudadanos y la búsqueda de una mejor movilidad deben prevalecer sobre luchas entre partidos. Pónganse de acuerdo para ofrecer un sistema viable y de futuro para los usuarios recurrentes del tren", concluye Gutiérrez.
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Natalia Escribano