Ayala prioriza el campo de rugby en la CLH y fía al próximo mandato el pabellón con 5.000 plazas
A punto de licitarse la redacción del proyecto, su ejecución se prevé en dos fases, con un coste aproximado de 3 y 12 millones, respectivamente. El pliego obliga a diseñar un recinto "con buena sonoridad, para la realización de espectáculos teatrales o de música"

Terrenos de los antiguos depósitos de la CLH, en las cercanías del Hospital del Rey.
Casi catorce años después del desmantelamiento de los depósitos de la CLH en las proximidades del Hospital del Rey, el enclave ya atisba su nueva vida. De lejos, pero asoma en un horizonte temporal que podría comenzar al definirse en breve, con la licitación inminente, según fuentes municipales, del contrato de servicios de redacción del estudio de detalle, proyecto básico, proyecto de ejecución, dirección facultativa y coordinación en materia de seguridad y salud de las obras que convertirán el terreno en el nuevo Centro Deportivo Antigua CLH.
No obstante, dada la envergadura de la actuación prevista, que se concretará en el pliego que resulte de la citada adjudicación y de la que da cuenta un presupuesto aproximado de unos 15 millones de euros, el equipo de Gobierno liderado por la alcaldesa, Cristina Ayala, apuesta por materializar este recinto en dos fases.
La primera, que el PP pretende iniciar en el presente mandato, requerirá una inversión aproximada de 3 millones y contempla la urbanización interior de la parcela y la construcción de las pistas y campos al aire libre y el resto de dotaciones anexas a los mismos, incluido un aparcamiento con 500 plazas.
La segunda etapa, que supondrá una inversión de 12 millones, se fiará al próximo mandato y se centrará en el pabellón polideportivo, cuya capacidad aumenta -como el coste- respecto a las previsiones iniciales y será finalmente de 5.000 asistentes. Cabe recordar que el pasado mes de marzo, tras la aprobación definitiva de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana que esta intervención exigía, el vicealcalde y responsable de Urbanismo, Juan Manuel Manso, ya auguró que el nuevo pabellón iba a ser más grande que El Plantío, aunque barajaba un aforo de "entre 2.500 y 3.500 plazas".
Con todo, ya advertía de la complejidad del proyecto y vaticinaba que habría que ejecutarlo en fases. "Solo ese pabellón ya vale un dinerito y el campo de rugby profesional rondará el millón de euros", subrayaba en aquel momento, aunque la cuantía bien ha podido aumentar, visto lo ocurrido con el resto.
Si bien destacaba entonces que este espacio no sería multiusos, el pliego sí indica que también podrá dedicarse a fútbol 11. Con todo, la intención es que el de San Amaro, que utiliza en la actualidad el Club Deportivo Aparejadores Rugby Burgos, "se quedará para los entrenamientos, pues no cumple con los requerimientos de la Federación Española, aunque de forma extraordinaria se permita jugar allí". El nuevo diseño sí acatará la norma NIDE para campos grandes de rugby y tomará como base las dimensiones para el perímetro de este (126 por 77 metros), quedando el de fútbol incluido en el mismo. Además, en el lateral dispondrá de una grada que podrá integrarse en el inmueble del pabellón, conformando una única edificación.
El terreno que albergará este complejo suma tres parcelas de equipamiento resultantes del desarrollo urbanístico del sector S-29, denominado Antigua Estación, con una superficie total superior a los 40.000 metros cuadrados. Según el pliego que servirá para licitar la redacción del proyecto, esta actuación obedece a que "la ciudad de Burgos presenta actualmente una alta demanda de instalaciones deportivas modernas y versátiles" y, además de mejorar la dotación en este ámbito, las dependencias previstas en la antigua CLH pretenden "generar un nuevo polo de actividad comunitaria en un área en proceso de consolidación", "impulsar el desarrollo urbanístico que establece el PGOU" y "contribuir a la salud y el bienestar de la ciudadanía".
Pero los planes parecen ir más allá, pues el programa de necesidades, además de detallar que el centro deportivo en cuestión debe incorporar el citado pabellón, el campo de rugby y fútbol 11, un campo de fútbol 7, cuatro pistas de pádel con cubierta y dependencias auxiliares según la normativa, tales como vestuarios, enfermería, sala de control de dopaje, sala de fisioterapia y masaje, control de accesos, zonas de almacenaje, zona de restauración o despachos, tendrá que poder acoger eventos de carácter cultural.
En concreto, el polideportivo deberá ser compatible con la utilización para otros espectáculos, por lo que tendrá que permitir la colocación de un escenario: "Deberá prestarse atención a la instalación de elementos que permitan una buena sonoridad en el recinto para la realización de propuestas teatrales o de música".