El Correo de Burgos

Reconectar con el frío desde un pequeño pueblo de la Sierra de la Demanda

El método Win Hof propone baños de hielo de tres minutos para reconectar y desconectar. «El frío de Burgos es una ventaja para esta técnica, tendríamos que explotar su lado positivo» explica Fátima Carrasco. Ofrece una sesión inmersiva única en Astial Ezquerra

El método Wim Hof de exposición al frío se practica en bañeras llenas con 50 kilos de hielo.

El método Wim Hof de exposición al frío se practica en bañeras llenas con 50 kilos de hielo.

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Respiración consciente y activa. Se trata de la técnica Breathwork que precede a una exposición gradual al frío. De 3 a 10 minuto sumergidos en una bañera de 50 kilos de hielo. Se trata del método Wim Hof, un tipo de respiración yógica que mediante hiperventilación y retención de aliento «libera mucho dióxido de carbono que consigue activar los neurotransmisores para acceder al cerebro límbico que es donde residen los recuerdos, los traumas, el inconsciente», señala Fátima Carrasco que con Emilio Espinosa regentan Astial Ezquerra. Una casa rural en un pequeño pueblo de Burgos, entre Belorado y Pradoluengo, que es la primera en Castilla y León en ofrecer una experiencia para «reconectar con nosotros mismos, con nuestro inconsciente». Y desconectar de todo lo demás.

Desde el pequeño pueblo de Ezquerra, en la provincia de Burgos, ofrecen una propuesta única de inmersión en las técnicas Win Hoff de reconexión con la naturaleza y el yo interior de cada uno. Tras cursos de formación, son los únicos que ofrecen esta terapia en Castilla y León planteado como estancias de fin de semana donde «el frío de Burgos es una ventaja, siempre lo hemos visto como algo negativo, pero es algo que tenemos de forma natural, es una ventaja, no necesitamos nada para crear el frío y es algo que tenemos que explotar mejor».

Carrasco recuerda cómo en la formación sobre esta técnica realizada en Barcelona el hielo había que reponerlo con rapidez. El calor de la primavera era intenso. «En Burgos ni en verano tenemos que reponer tan rápido el hielo, pero es que, además, en invierno la exposición gradual al frío es mucho más natural», señala.

De esta manera, a unos pasos del gran jardín de la casa, que en verano está equipada con una yurta, está el río Tirón que en los meses de invierno está tan frío como los baños de hielo que realizan en cada una de las dos bañeras de las que disponen. El objetivo es que la exposición al frío esté en un entorno líquido de -3 y -4 grados. «La ventaja del frío de Burgos es eso, que en invierno el río Tirón está a esa temperatura de manera natural».

Ofrecen una guía en torno a este viaje de reconexión con grupos de ocho a diez personas con los que se lleva a cabo una sesión guiada de 40 minutos de respiración consciente, con una preparación diafragmática y un calentamiento. Después se realiza una exposición gradual al frío, ya sea bañándose en el río Tirón en pleno invierno o en las dos bañeras con 50 kilos de hielo cada una, donde se mantienen de 3 a 10 minutos como máximo. «Con tres es más que suficiente, si aguantas más mejor, pero peleas con tu instinto de salir huyendo, es un pico de estrés en el que el corazón palpita pero terminas regulando el ritmo cardiaco con la respiración», explica Carrasco.

Este sistema de reconexión promete una mejora de la salud física y mental, reduce los niveles de estrés, fortalece el sistema inmune y aumenta la energía y resistencia de nuestro cuerpo. «El hielo se convierte en un estresor, en el que el corazón palpita y con la respiración regulas tu biología y acabas respirando por la nariz, después el cuerpo entra en una tiritona que permite después volver a recuperar su temperatura a través del calor que genera los músculos». De esta manera se logra, por un lado, alcanzar las emociones que el cerebro ha cerrado bajo llave en su zona más profunda del inconsciente, y, por otro, «mejora la biología del cuerpo, el corazón se fortalece, fortalece el sistema inmunológico, favorece la concentración y un mejor rendimiento deportivo, de ahí que muchos deportistas apliquen estas técnicas, y permite, aunque parezca un contrasentido, una mejor exposición al calor».

La terapia completa de Wim Hof incluye subir las montañas heladas de Polonia con unas botas, un gorro y en bañador. En definitiva, volver a sentirse como los hombres primitivos y volver a reconectar con la naturaleza. De esta manera, desde Astial Ezquerra se pueden iniciar rutas en temperaturas gélidas de invierno para favorecer esa misma exposición al frío a través del camino Cabeza del Buitre que «en diez minutos, con una moderada pendiente, se puede contemplar el paisaje de la Sierra de la Demanda», señala Emilio Espinosa. Al norte, se divisan los Montes Obarenes. Ellos le han puesto nombre a esta experiencia única, RespiraDemanda.

Imagen de la casa rural Astial Ezquerra que ofrece una estancia bajo las directrices del biohacking.

Imagen de la casa rural Astial Ezquerra que ofrece una estancia bajo las directrices del biohacking.

Biohacking y wellness en un pequeño pueblo de Burgos

En esta reconexión con el yo interior y de las sensaciones de contacto directo con la naturaleza se complementan con una casa agrícola adaptada a las técnicas de Biohacking y wellness con mucho tirón en el mundo anglosajón. Astial Ezquerra es una casa de labranza adaptada a esta práctica para mejorar la salud y el bienestar de sus usuarios. Materiales naturales, un gran jardín, la naturaleza como extensión del salón. Técnicas de fotobiomodulación con el desarrollo de luz roja y amarilla para activar la energía celular, mejorar la circulación, reducir la inflamación y regular los ritmos circadianos, mejorar el tono de la piel y optimizar los procesos biológicos para lograr un mejor bienestar. Del hielo a la chimenea del interior. O un sistema de aparatos como pulseras, alfombras conductoras de toma a tierra que permiten que el cuerpo descargue la electricidad estática acumulada.

«Todo está dirigido a una experiencia vivencial única», en la que el bienestar, el biohacking o la exposición frío «del que tenemos mucho en Burgos y en Castilla y León de manera natural y no terminamos de explotar» permiten una «reconexión con nosotros mismos» y la mejora de los ritmos circadianos.

Una filosofía de vida de la que Fátima Carrasco recuerda que sentía hace años cuando no sabía como ni por qué «siempre que nevaba tenía la necesidad de bañarme en nieve, era algo que siempre había deseado y cuando conocí esta técnica Wim Hof y Breathaking supe que tenía todo el sentido», señala.

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