Burgos sabrá en marzo si llega a finalista para ser Capital Europea de la Cultura 2031
Un comité internacional seleccionará a las finalistas en marzo entre las nueve ciudades que optan a este título europeo cuyo ganador final se decidirá en diciembre. El Ministerio de Cultura incluye oficialmente a Burgos entre las candidatas a la capitalidad cultural

La construcción de la Catedral de cartón en el paseo de la Sierra de Atapuerca ha sido uno de los mayores reclamos de la candidatura burgalesa.
Ya es oficial que la ciudad de Burgos se encuentra entre las nueve preseleccionadas para competir en España por convertirse en Capital Cultural Europea de la Cultura en el año 2031. El Ministerio de Cultura ya ha hecho pública la lista que encabeza precisamente Burgos, en orden alfabético, después de haber sido incluida entre las nueve ciudades españolas que aspiran a este título que reconoce la riqueza cultural, el dinamismo artístico y el compromiso con la cooperación internacional de las ciudades europeas. El Ministerio de Cultura da comienzo así al proceso que abre ahora su fase de preselección, que incluye, además de Burgos 2031, a las ciudades de Cáceres, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Mallorca, Potries -en la Comunidad Valenciana- y Toledo. La selección de las finalistas que seguirán en la carrera por se Capital Cultural en 2031 se conocerá en marzo, dejando por el camino a la mayoría de las candidatas mientras que el nombre de la ciudad que finalmente ostentará la capitalidad cultural se anunciará en diciembre.
Un comité de expertos decide los finalistas
España y Malta serán los países encargados de acoger la Capital Europea de la Cultura en esa edición de este emblema europeo y en ambos casos el comité encargado de la elección estará compuesto por diez expertos internacionales designados por las instituciones europeas y en el caso de España, dos españoles nombrados por el Ministerio de Cultura. Su composición se anunciará próximamente.
Burgos fue finalista en 2010 para la capitalidad de 2016
La capital burgalesa ya sabe en qué consiste este proceso de primera mano y también qué sabor de boca deja convertirse en finalista y después no resultar elegida. En en año 2010, la ciudad también entró en el grupo de ciudades preseleccionadas por el Ministerio de Cultura para ser evaluadas antes de decidir cuales serían las finalistas entre las que se elegiría al representante español de la Capital Cultural de 2016.
La candidatura burgalesa pasó la criba y en octubre de 2010 fue proclamada finalista tras pasar el corte de selección. Se brindó con champán al ver como la capital burgalesa se convertía en una de las seis ciudades que aspiraban a cumplir el sueño de convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2016. Córdoba, Las Palmas, San Sebastián, Segovia y Zaragoza fueron los grandes rivales en aquella carrera que se decidió en el mes de junio de 2011 en favor de la capital donostiarra entre recelos de otras competidoras por sospechas de un trato de favor político.
En esta edición, entre las preseleccionadas coinciden dos ciudades andaluzas, Jerez y Granada; dos insulares, Las Palmas de Gran Canaria y Mallorca; y dos norteñas, Burgos y Oviedo; junto con la extremeña Cáceres, la valenciana Potries y la castellano manchega de Toledo. Una amplia representación territorial española entre la que el comité de expertos deberá elegir a la ciudad seleccionada para que desarrolle a lo largo de 2031 un programa cultural anual con actividades protagonizadas por artistas locales y europeos, además de iniciativas de colaboración con otros países.
El título de Capital Europea de la Cultura, impulsado por la Comisión Europea desde 1985, pretende reforzar el papel de la cultura como elemento de cohesión e impulso económico. Desde su creación, más de 60 ciudades han recibido este reconocimiento, entre ellas Madrid (1992), Santiago de Compostela (2000), Salamanca (2002) y San Sebastián (2016).