El autor del puñetazo mortal a Sergio Delgado sale libre de la cárcel por orden del juez
José Luis Novoa, ya en la calle, podría haber dormido por primera vez en su casa tras dos años en prisión. La familia del joven vallisoletano continúa inmersa en una «pesadilla viviente y constante»

El condenado, con la cabeza gacha, y el juez Roger Redondo al inicio del juicio.
Antes siquiera de emitir la sentencia en el caso de la muerte del joven vallisoletano Sergio Delgado, el juez instructor del caso, Roger Redondo, ha concedido la excarcelación al condenado dos días después de que el jurado popular le declarase culpable de un homicidio imprudente, según confirman a este periódico fuentes de la Administración de Justicia.
La resolución del juez toma como base que el condenado ya ha cumplido en prisión preventiva la mitad de la pena máxima que lleva aparejada ese delito de homicidio imprudente. Novoa ha pasado encarcelado los dos años que han transcurrido desde la madrugada en la que propinó el puñetazo mortal a Sergio Delgado, según él mismo reconoció en el juicio.
El juez justifica su decisión en que «no apreciándose la existencia de riesgo de fuga del mismo, teniendo domicilio conocido y desprendiéndose del veredicto emitido por el jurado que los hechos pudieran ser calificados como de homicidio por imprudencia, por lo cual en principio la pena a imponer no podría superar el límite de cuatro años de prisión, conforme al artículo 142 del Código Penal, se considera oportuno el levantamiento de dicha medida cautelar, con la obligación de comparecencia mensual ante esta Audiencia». De esta forma, el magistrado se apoya en la Ley de Enjuiciamiento Criminal para la excarcelación de Novoa sin esperar a pronunciar la sentencia definitiva.
Así las cosas, el juez concedió este miércoles 11 de febrero la libertad al condenado. Según ha podido saber este periódico, ya ha abandonado la prisión de Burgos e incluso habría pasado su primera noche en casa, coincidiendo con las expresiones públicas de descontento por el resultado del juicio por parte de la familia de la víctima.
Cabe recordar que la actuación del magistrado en el juicio despertó de forma reiterada el malestar de la familia de la víctima, que se han sentido «engañados» por el desarrollo del procedimiento penal del que no consideran que se haya hecho justicia.
«No hemos podido tener el juicio que Sergio se merecía», confesaba ayer a este periódico su hermana Carla plenamente convencida de que «no es normal lo que hemos vivido». Desconocía, por aquel entonces, que el acusado estaba a punto de quedar en libertad aunque no podía descartarlo porque el abogado de la familia «nos había avisado que iba a pasar».
«Muy duro»
«Cuando te llega la noticia es horrible», reconoce Carla, indignada y estupefacta, mientras hace hincapié en la «pesadilla viviente y constante» que su familia lleva sufriendo desde que arrancó el juicio por la muerte de Sergio.
Carla se enteró, por boca de su abogado, a última hora de la tarde. Decidió no comunicárselo a sus padres hasta hoy porque «quería darles una noche pacífica». Como no podía ser de otra manera, le resultó «muy duro» contarles lo sucedido por la mañana.
A expensas de que se dicte la sentencia, la hermana de Sergio se muestra convencida de que el magistrado «le va a poner menos de cuatro años», la pena máxima a la que se enfrenta Novoa después del veredicto del jurado. A partir de ahí, la familia valorará qué pasos seguir. Lo de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) se da por hecho, aunque también cabe la posibilidad de solicitar la repetición del juicio.