Aplausos y pitos a Pedro Sánchez en Burgos en el inicio de la campaña en Castilla y León
El presidente del Gobierno llena el monasterio de San Juan para respaldar a Carlos Martínez Mínguez, quien «da la cara» mientras Mañueco «se esconde»

Pedro Sánchez, en Burgos, durante el inicio de la campaña en Castilla y León.
Partidarios de Pedro Sánchez frente a quienes rechazan, entre exabruptos y pitidos, su gestión. Odas al presidente del Gobierno e insultos como réplica elevando la voz. Dos bancadas contrapuestas, separadas por efectivos de la Policía Nacional, esperaban expectantes este jueves en Burgos la finalización del primer acto de campaña del PSOE de las elecciones de Castilla y León. Más de 200 personas, congregadas frente al monasterio de San Juan, que no dudaron en expresar públicamente sus fobias y pasiones.
Los gritos, a favor y en contra, cobraban fuerza conforme salían los asistentes. Alguno que otro enarbolaba la bandera del PSOE con orgullo y, en ese momento, la manida consigna de «Pedro Sánchez, hijo de puta» se acentuaba. También se escuchaban cánticos de apoyo al presidente. Y aunque la tensión era palpable, el amplio dispositivo policial desplegado para la ocasión evitó que se registrasen incidentes.
Dentro del monasterio, Sánchez se daba un baño de masas. Con las 450 sillas habilitadas para el público ocupadas minutos antes de que arrancase el acto, la organización permitió la entrada de más simpatizantes. Finalmente, el primer acto de campaña de los socialistas de cara al 15 de marzo se saldaba con un aforo aproximado de 700 personas.
Tras dos varapalos seguidos en las autonómicas de Extremadura y Aragón, Sánchez quiso arropar al candidato de Castilla y León, Carlos Martínez Mínguez, poniendo de relieve lo que su partido lleva años manifestando en esta tierra. «O Mañueco o cambio. O más PP y Vox o Carlos Martínez y el PSOE», proclamaba el líder socialista, en el último tramo de su discurso, arengando a los suyos para «darlo todo» durante la campaña.
«En una democracia, quien no rinde cuentas y se escabulle de los debates no merece la confianza de los ciudadanos», señalaba Sánchez tratando de hacer ver que «Mañueco se esconde y Carlos Martínez da la cara». También haciendo hincapié en que su candidato representa el «cambio» frente al «bloque que bloquea los derechos».
En la misma línea, Martínez Mínguez esgrimía previamente que el PSOE es «la única alternativa a la derecha». No sin antes acusar al PP y Vox de ser «el mismo perro con distinto collar» porque, a fin de cuentas, al final se hará «lo que diga el señor Abascal».
Más allá de insistir en que los 'populares' han comprado los «postulados de la extrema derecha», el también alcalde de Soria cargó contra Mañueco tachándole de «indolente, vago, perezoso, holgazán y soberbio» mientras lamentaba su «falta de compromiso con esta tierra». «Frente al declive, queremos administrar esperanza», concluía el candidato a la Presidencia de la Junta convencido de que «Castilla y León va construir su propio futuro alzando la voz en Bruselas y en Madrid».
En clave local, el secretario de Organización del PSOECyL y cabeza de lista por Burgos, Daniel de la Rosa, consideró que «el PP no merece gobernar más tiempo esta tierra». Entre otras cosas, porque «para hacer un Parque Tecnológico han tardado 20 años y todavía no está a disposición de las empresas». O el centro de salud del Silo, recién estrenado tras cuatro décadas de espera.
Apelando de nuevo al «voto útil» en torno a la izquierda, De la Rosa volvió a recordar los triunfos electorales del PSOE tanto en Burgos como en Castilla y León. En base a ello, advirtió que hace falta «ganar de manera rotunda» para evitar que el PP permanezca en el poder «más tiempo que Franco». A modo de despedida, con 15 intensos días por delante, animó a su equipo y a la militancia dejando claro que «la remontada del Partido Socialista comienza hoy aquí».