'Pisando huevos' para exigir la reapertura del Tren Directo entre Burgos y Madrid pasando por Aranda
Una marcha lenta por la A-1 entre Burgos y Lerma, una caravana a 60 km/h en la que participaron numerosos coches antiguos para visibilizar la reivindicación, sirvió este domingo para reclamar la reapertura del tren directo Madrid–Aranda–Burgos.
Una larga fila de vehículos ocupaba el carril derecho de la calle Vitoria a la altura del acuartelamiento Capitán Mayoral y de la fábrica de Bridgestone en Gamonal minutos antes de las once de la mañana cuando estaba programada la salida de la marcha lenta entre Burgos y Lerma para reclamar la reapertura del tren directo entre la capital burgalesa y Madrid pasando por Aranda.
Entre las decenas de vehículos participantes se vieron numerosos coches antiguos, modelos históricos que en su día posiblemente circularon en paralelo con el tren directo camino de la capital ribereña y que formaron parte de esta marcha 'pisando huevos' mezclados con los turismos que se sumaron a la protesta, muchos de ellos con banderas y cartelería exigiendo la reapertura de la línea ferroviaria.
La marcha lenta por carretera impulsada por la Sociedad Civil Burgalesa (SOCIBUR), con el apoyo de la Plataforma por el Ferrocarril Directo, sirvió para visibilizar una vez más la reclamación de recuperar un servicio ferroviario operativo y moderno entre Burgos, Aranda y Madrid, objetivo al que se sumo el consistorio lermeño. De hecho, la caravan se planteó como un recorrido entre Burgos y Lerma por la A-1, a una velocidad aproximada de 60 kilómetros por hora.
La salida se fijó a las 11.00 horas desde el kilómetro 243 de la carretera Madrid–Irún, en el Polígono Industrial de Gamonal. Antes de incorporarse a la autovía los cerca de dos centenares de vehículos participantes atravesaron la ciudad con destino a la plaza Mayor de Lerma, a la que llegaron pasado el mediodía y donde se había habilitado un escenario para la lectura de un manifiesto en defensa de la línea ferroviaria en el que se insiste en que la reapertura es "de justicia y vital para el desarrollo de nuestra provincia".
Esta nueva muestra de la suma de apoyos por el Tren Directo incorpora en plena campaña electoral de los comicios autonómicos de Castilla y León la defensa de una infraestructura que en toda la provincia de Burgos se considera como una herramienta de futuro y de prosperidad económica para el desarrollo del territorio. Los municipios que lo promueven, Burgos y Aranda, principalmente, así como el movimiento ciudadano que mantiene el pulso de esta reivindicación en ambas ciudades, sostienen que su reapertura mejoraría la movilidad de personas y reforzaría la conexión entre comarcas; además, permitiría un transporte de mercancías más ágil y seguro, especialmente relevante para el tejido industrial y logístico de Burgos.
También vinculan la recuperación de la línea con una mayor capacidad para atraer y consolidar actividad empresarial, con mejoras de competitividad en el corredor ferroviario, y con una reducción del tráfico pesado por carretera, con el consiguiente efecto en emisiones y seguridad.
La línea quedó cerrada desde 2011 después de que una máquina bateadora quedara sepultada en el túnel de Somosierra. Desde entonces tanto los ayuntamientos de Burgos y Aranda, la Diputación, las Cortes de Castilla y León y, recientemente, el Congreso de los Diputados han aprobado distintas resoluciones instando al estudio de la reapertura de la línea ferroviaria directa sin que en la práctica se haya dado ningún paso para, primero desalojar la bateadora del túnel, reparar el derrumbe o reparar los desperfectos de las vías, abandonadas y vandalizadas en todo el trayecto.
De hecho, en la lectura del manifiesto los organizadores culparon a los sucesivos gobiernos de "haber impedido la retirada de la bateadora" desde 2014 y acusaron al organismo gestor de las infraestructuras ferroviarias, Adif, de faltar a su deber de reinstaurar la vía y dejara en condiciones de recibir tráfico de mercancías "a la mayor brevedad posible".