El Correo de Burgos

Ojo con el eclipse

Más de 250 burgaleses han adquirido ya sus gafas en la sede del Instituto Geográfico Nacional en Burgos para no perderse el evento cósmico. Certificadas, cuestan 6,99 euros. La oftalmóloga del HUBU especialista en retina, Lourdes Macías, advierte: «Sabemos que en apenas segundos sin protección se puede causar una lesión»

Gafas oficiales para contemplar el eclipse solar del 12 de agosto con seguridad.

Gafas oficiales para contemplar el eclipse solar del 12 de agosto con seguridad.SANTI OTERO

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La cuenta atrás para el eclipse solar ha arrancado y los interesados en contemplar este evento cósmico de relevancia ultiman sus preparativos. Los hay devotos que ya reservaron hace meses un espacio en la provincia de Burgos, por ser enclave con vistas privilegiadas, y también autóctonos que no desaprovecharán la ocasión. Un dato basta para evidenciar la expectación generada: más de 250 personas han pasado por la sede del Instituto Geográfico Nacional en la capital, sita en las instalaciones de la Subdelegación del Gobierno (mesa 15 en la zona de atención al público, para más señas), para adquirir las gafas certificadas 'oficiales'.

El interés despertado superaba las previsiones y la primera remesa se agotaba. Pocos días tardaron en reponerse las existencias, que ya pueden comprarse de nuevo por 6,99 euros. Si se animan, lleven efectivo. Estas gafas cuentan con todas las garantías formales para contemplar sin riesgo el eclipse solar del 12 de agosto y los que le sucederán en 2027 y 2028, también visibles en España y denominados el Trío Ibérico por los expertos en la materia. Pero más allá de la expectación, los especialistas insisten en no bajar la guardia ante un fenómeno que entraña serios riesgos para la salud si no se extreman las precauciones.

La oftalmóloga y especialista en retina del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), Lourdes Macías, explica que la radiación nociva que emite el sol en un eclipse es idéntica a la del resto de una jornada cualquiera. No obstante, "en un día normal se produce un gran deslumbramiento por lo que no se puede mantener la mirada fija, se parpadea y la pupila se contrae". Sin embargo, "en los días de eclipse al estar parcialmente nublado y molestar menos se puede mantener la fijación durante mucho más tiempo, y la pupila se dilata, por lo que aumenta la energía luminosa que llega a la retina y que el ojo enfoca directamente en la mácula", explica. 

He ahí la clave. En definitiva, mirar al sol durante un eclipse provoca "exactamente lo mismo que si lo hacemos directamente un día soleado cualquiera", pues, a pesar de estar cubierto, el astro rey emite la misma luz visible de alta energía, especialmente luz azul y radiación ultravioleta. De contravenirse las recomendaciones y contemplar este fenómeno sin protección adecuada, estas radiaciones entran en el ojo a través de la pupila y "producen un daño en la retina que es la capa más interna a través de la cual se transmiten las señales al cerebro", dando lugar a una lesión con nombre propio: retinopatía solar.

Causada por "mirar directamente al sol sin protección", afecta a la zona de la retina central o mácula -por lo que también se la conoce como maculopatía solar-, "responsable de la visión de mayor resolución y de los detalles más finos, en definitiva de la mejor visión", detalla Macías, para reconocer que se trata de una dolencia que, "afortunadamente, es muy infrecuente". 

"La fase parcial del eclipse es la parte más peligrosa, porque la radiación solar es muy intensa, la reducción de la luminosidad del ambiente hace que disminuya el deslumbramiento, la pupila se dilate y, en definitiva, facilite un mayor tiempo de observación, aumentando considerablemente el riesgo de lesión retiniana".Lourdes Macías, oftalmóloga del HUBU

De hecho, la mayor parte de las publicaciones científicas al respecto se refieren a incidentes agrupados tras eclipses. De ahí que, dado el calendario previsto, se intensifiquen las llamadas a la prevención. Los expertos confían en la sensatez de los interesados y auguran que podría haber algunos casos leves que ni siquiera llegarán a las consultas de Oftalmología. 

Preguntada por su experiencia particular, la especialista no se atreve a detallar la cifra de retinopatías de este tipo que se han diagnosticado en el HUBU. "En mi trayectoria de muchos años no recuerdo más de una decena y algunas son lesiones cicatriciales sospechosas", indica.

Con todo, por si hay dudas, Macías insiste: sin protección, ni un vistazo rápido y furtivo es seguro. "A mayor tiempo de exposición mayor probabilidad de daño retiniano, pero sabemos que un tiempo tan corto como 10 segundos puede provocar lesión. El daño retiniano ocurre durante la exposición por un mecanismo de reacción fotoquímica en las células de la retina, por lo que la lesión se inicia en el momento, pero puede seguir aumentando sin que las manifestaciones clínicas sean inmediatas", argumenta la oftalmóloga del HUBU.

La gravedad de la lesión depende, por tanto, de la dosis de exposición, por lo que en caso de afectación leve el daño podría ser parcialmente reversible. No obstante, "aunque la agudeza visual mejore, lo habitual es que persistan ciertas consecuencias".

En todo caso, los síntomas se inician durante las primeras 24-48 horas tras haber mirado al eclipse. "Al afectar la zona central notaremos una disminución de la agudeza visual habitualmente leve-moderada en ambos ojos, aunque puede ser asimétrica, veremos las líneas o los objetos distorsionados o de tamaño distinto, y, sobre todo, una mancha oscura en el campo central de visión, lo que denominamos escotoma", relata Macías, para subrayar que esta lesión "no produce dolor".

Si, pese a los esfuerzos divulgativos, la imprudencia gana la partida, la persona afectada debe acudir a un oftalmólogo que, tras la oportuna anamnesis, realizará las pruebas diagnósticas adecuadas para confirmar que el daño se ha producido. "La que nos lo va a confirmar con mayor exactitud en el periodo agudo es la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT), con la que vamos a ver las alteraciones producidas en las capas de la retina y podemos hacer un seguimiento de la evolución", detalla la especialista, que considera relevante resaltar que "no hay un tratamiento con eficacia demostrada para revertir la lesión fototóxica". "En los casos leves la visión se recupera en unos días, incluso semanas, dejando sólo pequeños síntomas muy sutiles. Sin embargo, cuando la exposición ha sido prolongada y las células retinianas se han dañado, las secuelas serán permanentes tanto en lo relativo a las alteraciones visuales como a la lesión anatómica en la mácula", advierte.

De ahí que sea crucial tomar medidas y, si se descarta la opción menos arriesgada de asistir al evento mediante una de las múltiples retransmisiones online previstas, usar las gafas adecuadas. "La característica clave es que cumplan la norma ISO 12312-2 para observación solar", sentencia Macías. Así de simple. "Las gafas de sol y los métodos caseros no son adecuados para la observación directa, ya que no bloquean todo el espectro de radiaciones solares que producen la lesión retiniana, solo atenúan o absorben una parte de la luz visible. Por tanto, no deben usarse", apostilla.

Más información sobre el eclipse solar

Según explica la web eclipses.ign.es creada específicamente para informar sobre los tres eventos solares visibles desde España en 2026, 2027 y 2028, el primero de ellos, que tendrá lugar el 12 de agosto, se apreciará de manera parcial en el norte de Norteamérica, gran parte de Europa y el oeste de África. Comenzará a las 17.34 horas en el mar de Bering y terminará a las 21.58 horas en el océano Atlántico. La duración total del fenómeno será de 264 minutos. La franja de totalidad atravesará el océano Ártico, el noreste de Groenlandia y el extremo oeste de Islandia, cruzará el océano Atlántico y se adentrará en la península Ibérica cruzándola de oeste a este y pasando por numerosas capitales de provincia desde A Coruña hasta Palma, incluyendo Lugo, Oviedo, León, Zamora, Valladolid, Palencia, Segovia, Burgos, Soria, Santander, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Logroño, Guadalajara, Cuenca, Zaragoza, Teruel, Lleida, Tarragona, València y Castelló de la Plana. El máximo del eclipse se producirá a las 19.46 cerca de Islandia, con una duración máxima de la totalidad de 2 minutos y 18 segundos.
​El portal impulsado por el Instituto Geográfico Nacional detalla además que en España el eclipse se verá en sus últimas fases, pues el fenómeno termina en Baleares, casi en la puesta de sol. "Aun así, nuestro país es el mejor lugar del mundo para ver el eclipse, por lo que cabe esperar que hasta nuestro territorio se desplacen numerosos cazadores de eclipses y turistas en general", indica. Se da además la circunstancia de que el eclipse antecede a la noche del máximo de las Pérseidas, por lo que habrá la oportunidad de permanecer en el lugar de observación del eclipse para disfrutar con la lluvia de estrellas.
​En Burgos -lugar privilegiado para la observación de este fenómeno por su ubicación- el eclipse comenzará a las 19.33 horas, tendrá su máximo a las 20.29 horas y la puesta de sol se producirá a las 21.20, unos minutos antes de que finalice el eclipse, siendo la duración de la totalidad de 104 segundos, con el Sol a una altura de 8 grados.
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