Once años de cárcel para el joven que almacenaba explosivos y droga en Gamonal
La Audiencia Provincial de Burgos le impone además una multa de 600.000 euros por un delito contra la salud pública

A. C. R., durante el juicio por tenencia ilícita de explosivos y de drogas.
La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a 11 años de prisión a A. C. R., el joven detenido a principios de marzo de 2024 por almacenar material explosivo destinado a usos pirotécnicos y drogas en un almacén de la plaza de San Bruno, en el barrio de Gamonal. Aparte, también se le impone una multa de 600.000 euros por un delito contra la salud pública.
Tal y como se recoge en la sentencia, la investigación por parte de la Guardia Civil arrancó en abril de 2023, cuando el Grupo de Información de la Comandancia de Burgos tuvo constancia de que A. C. R. había recibido en su domicilio varios paquetes que contenían «materiales necesarios para realizar diferentes reacciones químicas y mezclas». Ya en octubre de ese mismo año, se pudo acreditar que el acusado adquirió, a través de internet, polvos de hierro y de aluminio que son «peligrosos precursores de explosivos». Inmediatamente, se informó a los TEDAX mientras se iniciaban múltiples vigilancias operativas para seguir de cerca las actividades del joven.
El arresto de A. C. R. se produjo el 1 de marzo de 2024 durante un control de carretera en la A-1, a la altura de Villalmanzo. Durante el registro, los agentes localizaron, en un compartimento oculto bajo los asientos traseros, seis kilos de speed. Al día siguiente, por orden judicial, se procedería al registro del domicilio de sus padres y del local en el que, según apuntaba la investigación, almacenaba el material pirotécnico y sustancias estupefacientes. Fue entonces cuando la Benemérita halló más de 25 kilos de metanfetamina, cocaína, ketamina, marihuana y hachís. En dicha intervención, también se decomisaron 60 kilos de precursores y más de 200 productos químicos aptos para elaborar artefactos explosivos, más de 500 petardos y bengalas de distintas categorías y material auxiliar para la fabricación y confección de explosivos y pirotecnia.
El pasado mes de febrero, durante el juicio, el acusado reconoció ser consumidor habitual de sustancias estupefacientes. Por otro lado, negó tajantemente que tuviera intención alguna de fabricar explosivos, pues lo único que pretendía era elaborar «composiciones pirotécnicas de color». Asimismo, indicó que todos los artículos y material químico que comprobó a través de internet eran « elementos de compra y circulación libre».
De cara al juicio, el Ministerio Fiscal solicitó una pena de 14 años y medio de cárcel y una multa de 800.000 euros. Finalmente, la Audiencia rebaja la condena a siete años de cárcel por tenencia de drogas y otros cuatro por almacenamiento de material explosivo. La sentencia, que no es firme, se puede recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL).