Ayala asume que se queda sin tiempo para acometer las inversiones previstas
Aspira a «agilizar al máximo» la negociación del crédito anunciado, que será inferior a los 25 millones planeados para ajustarse a lo que se pueda ejecutar en el resto del año. Podría tardar tres o cuatro meses en estar disponible
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala.
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, asume ya que el Ayuntamiento tendrá menos margen del previsto para acometer parte de las inversiones anunciadas para este año a cargo de un crédito por solicitar. El equipo de Gobierno no podrá iniciar la tramitación del crédito previsto para financiarlas hasta que el presupuesto municipal entre en vigor, tras la votación en el Pleno extraordinario del lunes de las alegaciones.
Superado este trance (que traerá algún giro inesperado, pues la abstención de Vox activará la mayoría simple del Grupo Municipal Socialista, que tumbará la desestimación de sus alegaciones), tocará negociar el préstamo en cuestión con la entidad bancaria. Así lo explicaba la regidora municipal, tras reconocer que finalmente la cuantía a solicitar «estará por debajo» de los 25 millones contemplados inicialmente. De hecho, el responsable de Hacienda, Ángel Manzanedo, sugirió el pasado martes que el crédito no se activará de una sola vez, sino que se pedirá de forma progresiva, en función del grado de desarrollo de los proyectos.
En cualquier caso, la suma definitiva, aún por concretar, será inferior a la planeada, según indicó ayer la propia alcaldesa, pues se ajustará solo a las actuaciones que, por razón de plazo, puedan ejecutarse en lo que reste de ejercicio cuando se obtenga el dinero. Y es que aunque Ayala aseguraba que tratarán de «agilizar al máximo» los trámites a punto de comenzar, también confesaba desconocer «cuánto tiempo llevará» este procedimiento.
Burgos
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Sin embargo, según la concejal del PSOE Sonia Rodríguez, en la comisión celebrada esta misma semana, Manzanedo sí explicó, a preguntas de los socialistas, que el plazo podría rondar los «tres o cuatro meses», por lo que el crédito no estaría disponible hasta mediado el verano. La edil socialista consideraba que «la situación cada vez es más preocupante» y concluía que, dadas las circunstancias, parece que la alcaldesa «ha dado por amortizado este mandato» y lidera un «equipo de Gobierno agotado, paralizado y sin ideas».
Se revuelve, sin embargo, Ayala contra estas críticas, convencida de que la situación actual es responsabilidad exclusiva del «bloqueo» de PSOE y Vox a las cuentas municipales al no haber apoyado el presupuesto diseñado por el PP. La regidora afeó especialmente la decisión de Vox de abstenerse en la votación de las alegaciones -lo hizo en la comisión del martes y, según avanzaba su portavoz, Fernando Martínez-Acitores lo hará de nuevo en el Pleno-, al considerar que «cualquier voto que no sea favorable es lo mismo que votar en contra» de la desestimación, pues a la postre ambos tienen «el mismo efecto: bloquear el avance de la ciudad».
Con todo, el eventual respaldo de los socialistas a sus seis alegaciones «no tendrá efectos prácticos» sobre la entrada en vigor de las cuentas. Al respecto, Ayala incidía además en que el rechazo propuesto por el equipo de Gobierno a las objeciones del PSOE no tiene carácter político, pues «son los servicios técnicos, jurídicos y económicos del Ayuntamiento los que consideran que deben ser desestimadas», subrayó, para cuestionar la postura de los de Josué Temiño.
Sea como fuere, por tanto, el presupuesto entrará en vigor el 20 de abril, tras publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia.