Ballesteros minimiza los peros del jurado de la capitalidad cultural y se centra en los aciertos
Asegura que «una debilidad de falta de concreción se iba a plantear a futuro», que el presupuesto era «realista» y «era la que más proyectos propuestos tenía» / Reconoce la falta de infraestructuras culturales nuevas
La delegación encargada de presentar la candidatura de Burgos a Capital Europea de la Cultura en 2031, al completo.
La presidenta de ProBurgos, Andrea Ballesteros, abordaba ayer, a preguntas de los periodistas, el repaso del fallo del jurado que seleccionaba a las ciudades finalistas para ser Capital Europea de la Cultura en 2031 y que desbancó a Burgos en el primer corte. Enumera los reconocimientos pero minimiza los peros que algunos de esos reconocimientos incluye el informe que se valorará en el consejo de la entidad.
El fallo del jurado explica que hay una falta de concreción en las propuestas ya que no hay un Plan Estrategico cultural, ni plan de marketing o comunicación diseñado para materializar esas propuestas que se pueda evaluar. «Entre esas debilidades de falta de concreción es algo que establece también en otras ciudades que siguen optando a la capitalidad». Señala la edil de Cultura que «entendemos que nos encontramos en la primera fase y era algo que se concretaría a futuro una vez superada esa selección».
Reconoció eso si que «el informe valora respecto a otras capitales que sí han pasado a esta segunda fase la relación quizás en la falta del desarrollo de nuevas infraestructuras culturales, concretamente no se destaca ninguna nueva instalación, y el presupuesto total de 31 millones que, comparativamente con otras ciudades era mas bajo». Sobre lo primero defiende Ballesteros que Burgos ya había hecho una serie de inversiones en infraestructuras con respecto a 2016.
Tras analizar estas «debilidades» quiso destacar «las fortalezas que ha puesto en valor el jurado». Entre esas valoraciones positivas destaca el acuerdo de los grupos políticos en el apoyo a la candidatura, que es un «programa sólido, coherente con la participación de las asociaciones locales». Enumera que «se abordaban diferentes temas de actualidad europea, los proyectos tenían un fuerte componente europeo de algunas propuestas que se iban a asociar a la capitalidad». Desarrolla entre las valoraciones positivas el patrocinio privado solido de financiación que ya se probó en 2015 y la disponibilidad de recursos. Respecto al presupuesto de 31 millones, reconoce que es menor que el de otras, pero «realista a la capacidad económica que podía tener el Ayuntamiento de Burgos».
No se refiere a las dudas sobre la coordinación desde Proburgos y el órgano de participación ciudadana. Aspectos que no entró a valorar Ballesteros. Si incide que Burgos era «la candidatura que tenía un mayor número de propuestas». Actividades que, ha asegurado, seguirán sin capitalidad por su idoneidad para el desarrollo cultural de la ciudad. «Varios de los 52 proyectos que presentaba Burgos para esa capitalidad se van a implementar, de hecho algunos ya se están poniendo en marcha y se han aprobado en el consejo», señaló.