El Correo de Burgos

La 'invasión' del Dépor llena Burgos: ocupación hotelera al límite

El fútbol salva un puente flojo con seguidores obligados a hacer noche. Se esperan más de 2.000 aficionados que ocuparán el 90% de la oferta hotelera de la ciudad. «El fútbol tiene una afición muy viajera, especialmente gallegos y asturianos, que con baloncesto o rugby no sucede»

Los primeros aficionados, recibidos por los deportivistas burgaleses, llegaron de Lugo a media tarde del viernes.

Los primeros aficionados, recibidos por los deportivistas burgaleses, llegaron de Lugo a media tarde del viernes.Oscar Corcuera

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La hostelería y hospedería de Burgos vuelven a llenarse gracias al fútbol. Si a finales de febrero la afición del Sporting de Gijón tomó la ciudad, este fin de semana se prevé la presencia de más de 2.000 seguidores del Deportivo de La Coruña. «Es un partido clave para ellos, que arrastran mucha afición, y se nota porque el viernes ya tenemos una reserva del 70 % en los hoteles de la ciudad y el sábado ya se prevé una llegada masiva, con un horario que prácticamente les obliga a hacer noche, y la ocupación ya está en el 90%», resalta el portavoz de la división de hoteles en la Federación Provincial de Hostelería, Luis Mata.

El histórico club gallego se mide este sábado a las 18.30 al Burgos Club de Fútbol. Ambos equipos escalan la pendiente que da acceso a la Primera División. Los deportivistas podrían afianzarse en los puestos de cabeza que dan el pase directo a la élite del fútbol español. Y eso atrae a gran parte de su afición, que suma más de 22.000 socios. Mientras, el Burgos CF busca distanciarse del resto de los candidatos a los play off de ascenso.

Imagen de la afición del Deportivo de La Coruña el año pasado en El Plantio.

Imagen de la afición del Deportivo de La Coruña el año pasado en El Plantio.

Una carambola deportiva que permite a la hostelería burgalesa salvar el puente del 23, que apenas ha tenido incidencia en la ciudad. «Es un puente local y la afluencia turística es residual», explica Mata. Es un tipo de festivo en el que la visita es de un día, procedente de provincias cercanas. Además, es una fecha que se califica como «semifestivo con puente escolar: algunos pueden asumir todo el periodo, otros no, y si lo tienes completo aprovechas para hacer un viaje más largo, ya que aún son fechas competitivas en precio», explica. Misma sensación se registra en bares y restaurantes. «Estos días del puente de la comunidad no son muy buenos, es prácticamente un día laborable o peor, porque la gente que puede se va a otras comunidades», señala el presidente de la Federación de Hostelería de Burgos, Enrique Seco. Así que el jueves y viernes es algo más flojo que un día normal en la restauración, mientras que el fin de semana «se prevé bueno prácticamente por el fútbol, vienen los hinchas del Dépor, que son muchos, y el horario obliga a pernoctar, cenar y consumir al día siguiente», señala.

El turismo deportivo es un aliciente que viene de la mano casi exclusivamente del balompié. «El fútbol tiene una afición muy viajera, para Burgos especialmente gallegos y asturianos, y es algo que con el baloncesto, el rugby o el balonmano no sucede», refuerza Mata. En Burgos, el baloncesto es consumo interno: «mueve mucha gente local. Fuera, en otras provincias, sorprende que en Burgos arrastre tanta afición, pero en clubes de otras ciudades no pasa lo mismo». El anterior lleno que registró la ciudad fue a finales de febrero, al enfrentarse el Burgos y el Sporting de Gijón, en el que la afición asturiana también llenó los hoteles. No suelen pasar noche, pero sí se ven por la ciudad los seguidores del Racing de Santander y, cuando se han enfrentado, los del Alavés o el Logroñés y equipos madrileños. «Es algo que no mueve el baloncesto o el rugby, que es más consumo local», coincide Seco.

El deporte, eso sí, «viste la ciudad, crea ambiente, consumo. Es un activo turístico que crea ambiente y que hay que cuidar», reivindica Seco. Entienden también que hay un importante factor suerte, que es el horario del partido. «No es un turismo de reserva a largo plazo porque, aunque al principio de temporada sabes el calendario, tienen que esperar a cuatro semanas antes para saber el horario. Si el partido es lunes o viernes no hay prácticamente movilización visitante», resume Mata. Además, influye la situación del equipo: «si no se juega nada, la afición no se lanza», añade Seco.

Factores que limitan un tipo de turismo que, aunque el Burgos CF subiera a Primera División, no cambiaría mucho. «En Primera, el impacto turístico sería similar, puesto que el aforo del estadio será el mismo; apenas hay 700 entradas para afición visitante y, mientras no haya un estadio con más capacidad, eso no cambiaría mucho», remarca Luis Mata. Aunque muchos, como este sábado, hacen el viaje sin entrada pero para vivir el momento.

Un turismo deportivo que se enlaza con el patrimonial gracias al programa ‘Piedras vivas’ y que es muy bienvenido por los aficionados visitantes. Con la entrada visitante del Burgos Club de Fútbol o del San Pablo de Baloncesto se ofrece una visita gratuita a la Catedral de Burgos, lo que permite vincular la afluencia de visitantes desde el área del Coliseum y El Plantío al centro de la ciudad.

El partido es mucho más que tres puntos y se nota en la movilización tanto de los aficionados del Burgos, que celebran el Día Blanquinegro. Una fiesta que arranca a las 11 de la mañana del sábado en la explanada entre el estadio de fútbol y el Coliseum. Música, vermut, tapeo y food trucks, además de sorteo de camisetas y dos abonos. Un encuentro al que se ha invitado a la afición visitante que, además, realizará una demostración de presencia. Se ha previsto un desfile desde la Plaza de España hasta el campo de fútbol a partir de las 17.15 horas.

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