Burgos estudia ampliar las zonas acústicamente saturadas con nuevas mediciones de ruido
En lo que va de año se mantiene la tendencia al alza de los expedientes, con 42 en los primeros cuatro meses: más de dos a la semana. El concejal Carlos Niño asegura que la ubicación es dispar, pero reconoce especial malestar en zonas como la calle Briviesca y Plaza Roma

Control policial en la calle Briviesca, foco de numerosas peleas durante los fines de semana y también de ruidos.
El Ayuntamiento de Burgos estudia la posible ampliación de las zonas acústicamente saturadas a partir de una nueva campaña de mediciones de ruido que prevé realizar a finales de este año o principios del próximo. En concreto, el concejal de Medio Ambiente y Sanidad, Carlos Niño, avanzaba que el Consistorio analizará no solo las áreas históricamente problemáticas, que ya cuentan con el citado reconocimiento extraordinario, sino también nuevas zonas donde se ha detectado un "aumento del malestar", por acumulación de quejas vecinales vinculadas a estos problemas en concreto.
Según relató el edil, entre los puntos donde se repetirán las mediciones figuran Las Llanas, en entorno de Bernardas, la calle San Juan o La Puebla, espacios que ya han estado incluidos o vinculados a la declaración de saturación acústica en anteriores revisiones, modificadas en 2012 y más recientemente en 2024.
Sin embargo, como novedad, el Ayuntamiento plantea extender el estudio a otras zonas que hasta ahora no formaban parte de estos estudios periódicos, pero donde acumulan protestas crecientes por el ruido, aunque no siempre deriven en expedientes, como ocurre en la calle Briviesca o Plaza Roma, en Gamonal. El objetivo es determinar si cumplen los requisitos para ser declaradas también como zonas acústicamente saturadas.
El concejal explicaba que aunque no existe una obligación legal de realizar estas mediciones en plazos concretos, es preciso incidir en estos estudios ante la evolución de la ciudad y la aparición de nuevos focos de ruido. En este sentido, subrayaba la importancia de "no cerrarse en las zonas tradicionales" y adaptar el análisis a la realidad actual.
Burgos
Las quejas por ruido se disparan en Burgos con 105 expedientes sancionadores
Natalia Escribano
Abogaba además por un cambio en la metodología. Frente al sistema anterior, que concentraba las mediciones en un único mes, habitualmente octubre, el Ayuntamiento pretende realizar más de una a partir de ahora y en diferentes épocas del año para obtener "una media" y manejar "datos más representativos y ajustados al comportamiento real del ruido a lo largo del tiempo".
Sea como fuere, lo cierto es que los expedientes por exceso de ruido van en aumento. Al respecto, Niño precisaba que el Ayuntamiento de Burgos tramitó en lo que va de 2026 hasta 42 sanciones, 27 leves, 13 graves y 2 muy graves.
En términos de frecuencia, la media de expedientes ronda los dos por semana y pasa de 1,9 semanales en 2025 a cerca de 2,5 en lo que va de año, lo que sitúa el ritmo actual ligeramente por encima del del pasado ejercicio.
Todas las quejas por ruido se deben presentar por escrito en el Ayuntamiento de Burgos. Así, se abre expediente con la denuncia y, en función del tipo de ruido, se tramita. Normalmente, el proceso comienza con una llamada a la Policía Local, que acude al domicilio del denunciante y advierte a las partes implicadas de la normativa existente y de las consecuencias del comportamiento ruidoso, con sanciones de entre 600 y 300.000 euros, en función de la gravedad.