Las quejas por ruido se disparan en Burgos con 105 expedientes sancionadores
La Policía Local recibió 1.308 avisos en 2025, un 26% más, mientras la Concejalía de Medio Ambiente abrió un 25% más de expedientes. La mayoría tiene que ver con quejas fruto de la convivencia vecinal

Un agente de Policía Local junto al vehículo oficial, en la Plaza Mayor de Burgos.
El ruido que irrumpe en los hogares genera problemas de convivencia y dispara las quejas vecinales en Burgos, con un volumen creciente de avisos a la Policía Local y de expedientes tramitados por el área municipal de Sanidad y Medio Ambiente.
Solo durante el pasado ejercicio la Unidad Administrativa de Policía Local recibió 1.308 avisos por molestias por ruidos y 745 de ellos se clasificaron como quejas entre vecinos. Algo menos de la mitad de las incidencias registradas son por problemas de convivencia. Con respecto a 2024, el incremento de actividad de los agentes en materia de ruidos fue de un 26,13%; fueron un total de 1.037 las actuaciones y 588 de ellas fueron molestias en comunidades vecinales.
En el lado del trabajo que realiza la Concejalía de Medio Ambiente, se notó un importante incremento de actividad con un 25% más de expedientes abiertos por ruidos si se comparan los ejercicios de 2024 con 2025. Por concretar, se pasó de 152 en el primer año comentado a 191. En ambas cifras se incluyen los expedientes 'CONSUL' y los 'PLE', que tienen algunas diferencias que merece la pena comentar.
Los 'CONSUL' son quejas de ruidos entre particulares que se mandan a Policía Local. A los denunciantes por ruidos de convivencia se les pide que soliciten una medición de ruido por escrito, y con esa solicitud se abre un 'CONSUL' que se manda a Policía Local para que adjunte la medición al expediente cuando sean requeridos por los vecinos. Cuando la medición es positiva, acaban en un expediente sancionador. En 2025, los expedientes 'CONSUL' llegaron a los 163.
Burgos
El Ayuntamiento de Burgos tramita 88 sanciones por ruido, un 28% más que en 2022
Natalia Escribano
Los 'PLE', con 28 el año pasado, son expedientes que tramita Medio Ambiente sobre ruido de instalaciones o defectos de aislamiento en actividades. Se denominan de restauración de la legalidad porque se da un plazo al propietario de la actividad que genera quejas para adaptarse a la normativa. Si no se soluciona, se puede llegar a la clausura de las instalaciones.
El tipo de denuncias que originan estos expedientes son instalaciones comunitarias (ascensores, garajes, salas de calderas...), alguna industria cerca de viviendas y actividades con funcionamiento nocturno (bares, pubs, discotecas).
En este último caso, de negocios de hostelería, actúan de manera coordinada los técnicos de Medio Ambiente con los agentes de Policía Local. Los segundos realizan las mediciones del nivel de ruido y el técnico municipal, por su parte, revisa otras cuestiones. Es el caso de las condiciones de insonorización del local, la doble puerta y el limitador de sonido, en el caso de actividades musicales.
Burgos
Estas son las cinco zonas de Burgos con mayor contaminación acústica por el tráfico
Natalia Escribano
Si se trata de quejas por ruido porque los bares o pubs tienen la puerta abierta y sale la emisión sonora al exterior, no es necesaria medición porque existe una prohibición expresa en la ordenanza y con la infracción de la Policía Local es suficiente para sancionar.
Sancionadores
Con los datos facilitados por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos, se conoce también, además del número de expedientes abiertos, aquellos que han acabado en infracción económica. Durante el pasado ejercicio fueron un total de 105 las sanciones; la mayor parte de ellas, hasta 85, se corresponden con infracciones a la ordenanza de ruidos por colocar altavoces en la vía pública, mantener las puertas abiertas de establecimientos, vehículos sin silenciador y ruidos por obras fuera del horario. Otras 20 son consecuencia de mediciones con resultado positivo realizadas por los agentes de la Policía Local.
En el año 2024, el número de sanciones a lo largo de todo el ejercicio se concretó en 95; en este caso, el incremento de los expedientes sancionadores es del 10,5% comparadas estas dos anualidades.
Todas las quejas por ruido se deben presentar por escrito en el Ayuntamiento de Burgos. Así, se abre expediente con la denuncia y, en función del tipo de ruido, se tramita. Normalmente, las quejas por ruido comienzan con una llamada a la Policía Local, que acude al domicilio del denunciante y advierte a las partes implicadas de la normativa existente y de las consecuencias del comportamiento ruidoso, con sanciones de entre 600 y 300.000 euros, en función de la gravedad.
Burgos
La modificación de la Ordenanza de Ruidos contempla hacer mediciones más frecuentes en Burgos
Natalia Escribano
Si se repite el motivo de la queja, es cuando los denunciantes deben solicitar una medición de ruido y, a partir de ahí, se abre un expediente en el Servicio de Medio Ambiente y Sanidad y se remite a la Policía Local para que realice la medición de ruido cuando lo indique el vecino que recibe las molestias. El avance del expediente depende de esa nueva llamada a los agentes para que acudan al domicilio a medir. Durante el pasado año, en 20 mediciones se incumplían los límites recogidos en la ordenanza.
La cantidad económica propuesta para sanción por el incumplimiento de la ordenanza de ruidos fue el pasado año de 43.747,60 euros, y en 2024 fue algo menor, con 32.125,31 euros. Este aumento se corresponde con el incremento de los expedientes tramitados.
El municipio de Burgos cuenta desde el año 1991 con una ordenanza reguladora de la actuación municipal para la protección del medio ambiente y el control de las perturbaciones ocasionadas por los ruidos y vibraciones, modificada en varias ocasiones (1995, 1998 y 2006) para su adaptación a la normativa vigente. La última modificación es del año 2024, cuando la zona de Bernardas dejó la clasificación de Zona Acústicamente Saturada (ZAS).