Martínez anima a seguir «dando el callo» con las generales «a la vuelta de la esquina»
«No nos rendimos, no se ha acabado el partido», advierte el líder del PSOE en Castilla y León mientras deja claro su rechazo al «nefasto acuerdo» de Gobierno entre el PP y Vox

El líder del PSCyL, Carlos Martínez, en Burgos.
El PSOE de Carlos Martínez trata de coger impulso, una vez asimilado el pacto de Gobierno entre el Partido Popular y Vox en Castilla y León, para seguir «dando el callo» en primera línea de oposición. Con la vista puesta en el nuevo mandato de Alfonso Fernández Mañueco, sí, pero también con las elecciones generales y municipales «a la vuelta de la esquina».
«No nos rendimos, no se ha acabado el partido», proclamaba este viernes Martínez, desde Burgos, al poco de arrancar la primera reunión del Comité Autonómico que se celebra fuera de Valladolid. Con esta declaración de intenciones, no sin antes reiterar su «descontento» por los resultados de las elecciones del pasado 15 de marzo en las que esperaba dar la campanada, el líder de los socialistas castellanoleoneses quiso dejar claro su rechazo al «nefasto acuerdo» entre el PP y Vox.
«El tiempo empezó el 15 de marzo», ahondó convencido de que el PSOE de Castilla y León será capaz de «seguir siendo la voz de esta Comunidad Autónoma» tanto dentro como fuera, ya sea «en Bruselas, en Madrid y en cada territorio». En este sentido, se comprometió a capitanear una «alternativa seria y rigurosa» que no se limite a ejercer una oposición al uso. Con iniciativas, según expuso, frente al «bloqueo institucional». Por ejemplo, en materia de gestión forestal, violencia de género y ordenación del territorio.
A expensas de que el PP y Vox formalicen de una vez por todas su acuerdo de Gobierno y dé comienzo la legislatura, Martínez insistió en que «tenemos la obligación de volver a ponernos en pie y dar la cara». No sin antes, eso sí, criticar las «negociaciones en Madrid», entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, aunque ello suponga «poner precio y peaje a la sociedad de Castilla y León para conquistar un sillón».
Frente a ese «contexto de pausa permanente en el que nos han vuelto a sumergir», el exalcalde Soria se mostró convencido de que el PSCyL, «más pronto que tarde, volverá a ser un partido de Gobierno». Hasta entonces, la realidad actual muestra a un Mañueco que ha vuelto «a su posición natural, a la cueva y al sofá», mientras «da la espalda a los problemas de Castilla y León que no se han resuelto después del 15 de marzo».
En clave propositiva, Martínez defendió una vez más el «derecho a quedarse» en una región donde «uno de cada tres» de sus vecinos «tiene que salir para poder albergar un futuro de oportunidades». Partiendo de esta base, y prestando especial atención a la problemática del medio rural, esgrimió que «solamente desde el contacto directo seremos capaces de reconfigurar un proyecto colectivo» basado en la «ilusión».
Dicho esto, el mandatario socialista lamentó que el PP siga sin planificar una «estrategia» eficaz en la lucha contra los incendios forestales y que tampoco haya tomado medidas para mejorar las «condiciones laborales» de los profesionales sanitarios. Aparte de recalcar ambos aspectos e incidir en las «desigualdades» que se acentúan cada vez más, también achacó la situación actual de la Comunidad a la «corrupción» del PP y al «retorno del oscurantismo» tras la victoria en las urnas de Mañueco.