La pasarela provisional del Curpillos, pendiente del visto bueno de la CHD
El organismo recibió la solicitud del Ayuntamiento a mediados de abril y aún tramita el expediente. La estructura será idéntica a la del año pasado, con tres metros de anchura y una resistencia de 400 kilos por metro cuadrado

La pasarela provisional de La Quinta cumplió con creces su objetivo el año pasado.
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) tramita la solicitud presentada para instalar una pasarela peatonal provisional sobre el río Arlanzón con motivo de la celebración de la jira del Curpillos en el paseo de la Quinta. Según confirman desde el propio organismo, la petición del preceptivo permiso para instalar esta estructura llegó a mediados del pasado mes de abril y dio origen a un expediente administrativo que continúa en proceso. Preguntada la misma fuente por una posible fecha de resolución, no obstante, la respuesta se ciñe a que "de momento no hay más información al respecto".
Cursada la solicitud, esta vez con mayor margen temporal, máxime cuando se trata de la misma propuesta que ya obtuvo luz verde el año pasado, el Ayuntamiento de Burgos, por su parte, permanece a la espera de la resolución definitiva de la CHD para poder autorizar el montaje de este puente temporal, destinado a mejorar los accesos y evitar aglomeraciones durante la jornada festiva que tendrá lugar el 12 de junio.
Si nada se tuerce, la empresa Grúas Bellver será la encargada de instalar la estructura, que responde al proyecto técnico redactado por Metalusa, firma especializada en este tipo de actuaciones. En concreto, y también como el año pasado, la pasarela tendrá una anchura de tres metros y una longitud de 60,662 metros. Cuenta con apoyos en ambos muros laterales e intermedios, estará configurada mediante andamio tubular y contará con una base regular, uniforme y antideslizante.
Además, dispondrá de rampas de acceso hasta los muros laterales donde se sitúan los apoyos. En la margen derecha se habilitarán dos rampas con doble embarque y, en la izquierda, una escalera y otra rampa de acceso. La infraestructura está diseñada para soportar una carga de hasta 400 kilos por metro cuadrado y, una vez concluido el montaje por parte de una empresa especializada, será certificada por un ingeniero.
La instalación de esta pasarela provisional se estrenó, no sin debate previo a cuenta de las gestiones administrativas vinculadas con la autorización mencionada, en la anterior edición del Curpillos, la segunda que se celebraba en La Quinta a causa de las obras de remodelación del Parral, lugar tradicional de la fiesta. Los 'atascos' registrados en 2024 en el único puente que enlaza el entorno de El Plantío con el espacio ocupado por las peñas motivaron esta solución temporal que efectivamente lograba su objetivo, pues las colas de acceso desde ese punto desaparecieron.
El camino administrativo, no obstante, para llegar hasta ese punto fue especialmente tortuoso en el último tramo. Y es que cabe recordar que el año pasado el silencio de la CHD se prolongó hasta la última semana de mayo, truncando por razón de tiempo la ejecución del proyecto inicial de pasarela, que por sus características precisaba un plazo para su construcción e instalación que ya no existía.
Mientras el Ayuntamiento y la CHD cruzaban reproches por los respectivos retrasos (en la presentación de la solicitud, el primero, y en la respuesta, el segundo), el equipo de Gobierno, si bien restaba drama públicamente y anunciaba, por si acaso, un plan B (con itinerarios en único sentido en el viejo puente que cruza el Arlanzón en este punto), no daba todo por perdido y se lanzaba a un último intento.
Recogía el guante el organismo nacional responsable de la cuenca del Duero y afluentes y, sobre la bocina, la segunda propuesta lograba su aprobación. El giro de última hora servía incluso para enterrar el hacha de guerra entre ambas partes, tanto que la alcaldesa, Cristina Ayala, tras acusar a la CHD de "falta de diligencia" inicialmente, acabó agradeciendo su colaboración.
Aprendida la lección, cabe esperar que el procedimiento curse en 2026 sin incidentes y la pasarela de quita y pon, como el año pasado, vuelva a reforzar el éxito de la ubicación del Curpillos, que aún está por ver si es tan provisional como la estructura en cuestión (tal y como reclaman la mayoría de votantes de la encuesta promovida por el Ayuntamiento) o ha llegado para quedarse, según proponen los peñistas.