El nuevo puente del Castillo abre para la romería de la Virgen Blanca
La nueva infraestructura se mantendrá en uso desde este domingo hasta que se realice el trámite de recepción de las obras, tras aprobarse un modificado por algo más de 133.000 euros, que queda por pagar a las empresas que han ejecutado los trabajos

Un momento de la visita a las obras del puente del Castillo.
El nuevo puente del Castillo, que ha sido completamente renovado con una inversión de 712.000 euros, se pone en servicio este domingo, 31 de mayo, para la romería de la Virgen Blanca; sin embargo, todavía no se recepcionarán las obras, ya que se está tramitando un modificado de la intervención.
Los servicios técnicos municipales dieron el visto bueno a un incremento en el coste de las obras por 133.947 euros y la mayoría de las actuaciones ya están realizadas.
El detalle de las actuaciones incluidas ha sido el aumento de las partidas para talado y desbroce, el cambio en el modelo de barandilla, una nueva solución para la evacuación del drenaje y la modificación del sistema de alumbrado, entre otras cuestiones técnicas, que se vieron necesarias de acometer por las empresas que han desarrollado las obras, la UTE Carretera del Castillo, formada por Padecasa y Cycasa Canteras.
La portavoz municipal, Andrea Ballesteros, explicó tras la Junta de Gobierno Local que el acuerdo aprobado este jueves corresponde únicamente a la "puesta en servicio y ocupación efectiva" de la infraestructura para facilitar el desarrollo de la celebración festiva prevista este fin de semana. Posteriormente, seguirá abierto al tráfico rodado y a los peatones hasta que se realice el trámite de recepción de las obras.
Fuentes municipales concretan que quedaría pendiente el pago del modificado de la obra, estos algo más de 133.000 euros, ya que la partida económica se ha vinculado a la consecución de un crédito por parte del Ayuntamiento de Burgos.
Durante una visita a las obras, realizada a principios de mayo, la alcaldesa, Cristina Ayala, informó de que la obra entraba en los últimos compases, ya que la previsión es que finalice hacia el 30 de junio, una vez que se confirmó una ampliación del plazo en tres meses más porque las malas condiciones climatológicas del comienzo del año provocaron que el ritmo se ralentizara. De inicio se pensó que podría haberse puesto en servicio el pasado mes de marzo.
El proyecto ha supuesto, en la práctica, la construcción de un puente completamente nuevo tras detectarse problemas graves en el anterior, como grietas en los estribos y corrosión en las armaduras que comprometían su estabilidad.