Sindicatos y patronal sellan la paz con un nuevo convenio para la sanidad privada
El acuerdo, vigente hasta 2029 y no exento de «mucha tensión», contempla una subida salarial del 3% con carácter retroactivo

Manifestación por un nuevo convenio de la sanidad privada frente al hospital Recoletas.
Daba la impresión, al menos de entrada, de que las negociaciones no llegarían a buen puerto. De hecho, parte de la patronal se levantó de la mesa tras rechazar el acuerdo que finalmente se alcanzó el martes con los sindicatos para suscribir el nuevo convenio de la sanidad privada. Aun así, ambas partes parecen haber sellado la paz después de que UGT y Comisiones Obreras visibilizasen la semana pasada el malestar de los trabajadores manifestándose a las puertas del hospital Recoletas.
Cuatro horas duró la reunión. Con «mucha tensión», según detalla la presidenta del comité de empresa de San Juan de Dios, Pilar López-Gómez, e incluso «malas formas» desde cierto sector de la patronal que se negaba a aceptar las condiciones pactadas. La más importante, a ojos de los sindicatos, es el incremento salarial del 3% por ejercicio con carácter retroactivo desde el 1 de enero.
Vigente hasta 2029, el nuevo convenio de la sanidad privada garantizará que los profesionales del Grupo 4 pasen de percibir 15.603 a 18.300 euros anuales. Cerca de 200 euros brutos al mes y con subidas en domingos y festivos, reconociendo además como «especiales» las jornadas de Nochebuena, Nochevieja y Año Nuevo con un plus de 60 euros.
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«No está tan mal», sentencia López-Gómez pese a incidir en que no todas las reivindicaciones de los sindicatos se han cumplido. No en vano, le congratula que los empleados del Grupo 5 vayan a cobrar 17.400 euros de salario base y que por fin se les reconozcan los domingos y festivos «como al resto de los trabajadores».
Lo que no varían, pese al empeño de UGT y CCOO, son las horas de trabajo. En contraprestación, el acuerdo contempla un moscoso pero únicamente en centros hospitalarios. En el caso de las clínicas privadas, que alegaron condiciones laborales diferentes en base a su tamaño, se aplicará una reducción de cinco horas. Por otro lado, López-Gómez celebra que se mantenga el íntegro cobro de los salarios a partir de los 90 días de baja, algo que la patronal «nos quería quitar».
Después de varios meses intentando negociar sin éxito la renovación del convenio, la presidenta del comité de empresa de San Juan de Dios considera que la manifestación del 26 de mayo supuso un importante punto de inflexión. Tanto es así que, según afirma, «no lo echaron en cara nada más llegar» a la reunión. Así las cosas, no le cabe la más mínima duda de que esta concentración permitió ejercer la presión necesaria para desbloquear la situación. Con cesiones por ambos lados, eso sí, para un periodo de cuatro años.