Avanza el desmantelamiento de Garoña: la piscina de combustible quedará vacía en 2028
El CSN avala el desarrollo de los trabajos tras 14 inspecciones realizadas el pasado año en la instalación burgalesa. Todos los indicadores de funcionamiento se mantuvieron en la categoría más favorable y los controles radiológicos no detectaron alteraciones en el entorno.

Garoña simulaba el pasado mes de mayo un terremoto para ensayar su respuesta de emergencia.
El desmantelamiento de la central nuclear de Santa María de Garoña sigue su curso y alcanzará uno de sus principales hitos en el primer trimestre de 2028, cuando está previsto completar el vaciado de la piscina de combustible gastado, según trasladó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) durante la vigesimosegunda reunión del Comité Local de Información celebrada en el Ayuntamiento de Valle de Tobalina. Durante el encuentro, Ángel Camacho, del área de Instalaciones Nucleares del CSN, detalló los avances en las operaciones de transferencia al Almacén Temporal Individualizado (ATI), donde se depositan provisionalmente estos residuos. Actualmente, la instalación dispone de capacidad autorizada para albergar hasta 60 contenedores del modelo ENUN 52B, lo que permitirá completar el vaciado. A fecha de mayo de 2026, el ATI contaba con 21 contenedores cargados, frente a los 13 existentes al cierre de 2025.
Camacho recordó que los Almacenes Temporales Individualizados (ATI) son las instalaciones destinadas a albergar el combustible gastado y los residuos radiactivos de cada central nuclear, de acuerdo con lo previsto en el VII Plan General de Residuos Radiactivos. El representante del CSN explicó además que actualmente existen seis operativos en España y que se encuentran en construcción nuevos recintos de este tipo en las centrales de Almaraz, Ascó, Cofrentes y Vandellós II.
Durante la reunión, el CSN presentó los principales resultados de las actividades de supervisión y control desarrolladas en la instalación el pasado año. La jefa de proyecto de la central, María Teresa Sánchez Hernando, confirmó que la supervisión realizada por el organismo regulador ha verificado el adecuado desarrollo de las actividades previstas para esta fase de desmantelamiento, así como el cumplimiento de los requisitos de seguridad nuclear y protección radiológica establecidos para la instalación.
El organismo realizó durante 2025 un total de 14 inspecciones que abarcaron aspectos como la preparación ante emergencias, la gestión de residuos radiactivos, la protección frente a condiciones meteorológicas extremas, la gestión de residuos de media y baja actividad, los programas de protección radiológica operacional, la prevención de incendios y la vigilancia ambiental.
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Asimismo, todos los indicadores de funcionamiento de la central fueron catalogados como de baja importancia para la seguridad, es decir, en color verde, la categoría más favorable dentro del sistema de evaluación utilizado por el CSN para supervisar de forma permanente distintos aspectos relacionados con la seguridad de la instalación.
En cuanto a los incidentes registrados el pasado año, la central notificó dos sucesos que fueron clasificados con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES), la categoría más baja, al no haber tenido repercusión sobre los trabajadores, la población ni el medio ambiente.
La vigilancia radiológica ambiental desarrollada en el entorno de la central mantuvo además valores dentro del rango histórico de la zona como fondo radiológico natural, según destacó el organismo regulador. Durante el encuentro también se repasaron diversas decisiones adoptadas por el Pleno del CSN en relación con la instalación. Entre ellas figuran los informes favorables emitidos sobre la revisión del Manual de Protección Radiológica, la actualización de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento y la modificación de diseño para ampliar la capacidad del ATI, así como dos apreciaciones favorables relativas a la carga de contenedores de combustible gastado.
La reunión ha estado presidida por el subdirector general de Energía Nuclear del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD), Jesús Tardón, y ha contado con la presencia del alcalde del Ayuntamiento de Valle de Tobalina, Jesús Ángel López de Mendoza; el director de la planta, Manuel Ondaro; y miembros de la Asociación de Municipios de Áreas con Centrales Nucleares y Almacenamientos de Residuos Radiactivos (AMAC). El subdelegado del Gobierno de Burgos, Pedro Luis de la Fuente; y el director general de Industria de la Junta de Castilla y León, Mariano Muñoz Fernández.