Ayala anunciará la próxima semana la fecha de apertura de la piscina de San Amaro
La alcaldesa aseguró que las actuaciones, que cuestan 164.000 euros, están pendientes de los últimos remates

La piscina de San Amaro, muy concurrida de bañistas que acudieron a refrescarse coincidiendo con la ola de calor.
La piscina exterior de San Amaro abrirá sus puertas en los próximos días. Así lo anunció este viernes la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, quien avanzó que la próxima semana se comunicará la fecha definitiva de puesta en servicio una vez concluyan los últimos remates de las obras de remodelación.
La actuación, que cuenta con una inversión municipal de alrededor de 164.000 euros, afronta ya su recta final después de que la empresa adjudicataria haya acelerado el ritmo de ejecución para reducir al máximo el tiempo en el que la instalación permanecerá cerrada.
La intervención, que está ejecutando la empresa Pool Time, contempla la reparación de los bordes y paredes del vaso exterior de la piscina y contaba con un plazo máximo de ejecución de tres meses, por lo que el plazo de finalización se alargaba en un primer momento hasta comienzos de agosto. Pero las tareas han avanzado con mayor rapidez e incluso es posible que se esté comenzando con el llenado de la piscina grande; sin embargo, está previsto actuar también sobre la exterior infantil, una cuestión que se abordará a continuación. Habrá que esperar a la próxima semana para conocer más detalles.
"La semana que viene les daremos ya fecha cierta para la apertura de la piscina", aseguró la alcaldesa durante su visita a las obras de la cubierta del polideportivo de San Amaro, donde quiso agradecer el esfuerzo realizado por la empresa constructora para acortar los plazos previstos. "Ha habido algunos días sin piscina exterior, pero los burgaleses podrán disfrutar durante gran parte del verano de la piscina", afirmó.
En concreto, según el pliego técnico, la intervención buscaba solucionar numerosos problemas estructurales, de impermeabilización y accesibilidad detectados en la instalación. Entre las deficiencias señaladas figuran grietas en la impermeabilización del vaso, filtraciones, deterioro de canaletas y bordes cerámicos con riesgo de cortes para los usuarios, pavimentos en mal estado, duchas fuera de servicio y barreras arquitectónicas en los accesos. Además, eran unas actuaciones que la Junta de Castilla y León había urgido para cumplir con la normativa vigente.
La obra incluía la demolición de parte de los bordes y andadores actuales, la reparación y nivelación del vaso, la instalación de una nueva lámina impermeabilizante de PVC armada, la sustitución de sumideros, boquillas y canaletas, así como la renovación de pavimentos exteriores con baldosas antideslizantes. También se sustituirán las duchas antivandálicas y se eliminarán barreras arquitectónicas para mejorar la accesibilidad desde los vestuarios hasta la piscina exterior.