Las cámaras para proteger el ascensor y las escaleras del casco alto, más cerca
La Comisión de Garantías de Videovigilancia requiere al Ayuntamiento completar el expediente antes de responder a su petición y autorizar su instalación. Los vecinos reclaman más presencia policial "a pie" en las zonas peatonales, principal foco de vandalismo

Los vecinos del casco alto se han reunido con el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, y con el comisario provincial, José Carlos Donoso.
La instalación de las dos cámaras solicitadas para proteger el ascensor y las escaleras mecánicas del casco histórico alto de Burgos está un paso más cerca. El Ayuntamiento pedía a la Delegación del Gobierno en Castilla y León la autorización necesaria para colocar los dispositivos y deberá completar ahora la documentación administrativa requerida por la Comisión de Garantías de Videovigilancia antes de que pueda emitirse el informe preceptivo.
El órgano competente para informar este tipo de instalaciones de seguridad ciudadana en espacios públicos solicitó la subsanación de varios aspectos de la solicitud presentada. Una vez completado el expediente, la previsión es que pueda otorgarse permiso para la instalación de estas cámaras, medida largamente reclamada tanto por el Ayuntamiento como por la Asociación de Vecinos del Casco Histórico Alto para frenar los continuos actos vandálicos que sufren estas infraestructuras.
El estado de la tramitación fue uno de los asuntos tratados durante la reunión mantenida entre el subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, y representantes del colectivo vecinal. Su portavoz, Francisco Bárcena, celebró esta «buena noticia» y se mostró convencido de que el procedimiento administrativo se encuentra ya en su fase final. La previsión, indicó, es instalar dos cámaras que cubran el recorrido entre el ascensor que enlaza las calles Fernán González y Hospital de los Ciegos y las escaleras mecánicas que facilitan remontar el acceso a la calle Saldaña.
Los incidentes registrados en este punto, especialmente durante los fines de semana, provocan continuas averías en las instalaciones y obligan al Ayuntamiento a realizar costosas reparaciones. Los vecinos consideran que la videovigilancia contribuirá a reducir estos comportamientos y a preservar unas instalaciones esenciales para la movilidad del barrio. «Es uno de los mayores problemas que tenemos en el casco histórico, porque lo poco que hay para garantizar la accesibilidad se estropea continuamente», lamentó Bárcena.
Más allá de las cámaras, la reunión sirvió para trasladar a la Subdelegación la preocupación vecinal por el aumento progresivo del vandalismo durante la madrugada, que afecta al conjunto de esta zona de la ciudad. Según explicó el portavoz de la asociación, los daños en vehículos, el patrimonio y el mobiliario urbano han aumentado y se concentran especialmente entre las cuatro y las seis de la mañana, momento en el que los jóvenes que hacen botellón en la ladera del Castillo ‘bajan’ al centro.
Entre los puntos que consideran más conflictivos citaba «todos los que pillan de paso», desde el segundo tramo de la calle Fernán González, la calle Eras de San Francisco, las traseras de la iglesia de San Esteban, la calle Pozo Seco y las escaleras de la calle Valentín Palencia, «donde tenemos un huerto que nos destrozan continuamente». A juicio de Bárcena, la limitada presencia policial «a pie» en las zonas peatonales del casco histórico alto favorece la concentración de grupos que protagonizan actos incívicos y daños al patrimonio. «Saben que por allí no pasa nadie», apuntó.
Por este motivo, la asociación solicitó reforzar tanto el tránsito por estas vías como el paso periódico de vehículos policiales por aquellas calles donde resulte posible acceder. «No pedimos que estén continuamente, pero sí que pasen de vez en cuando. Su presencia es disuasoria», afirmó Bárcena. Los vecinos también reclamaron incrementar la vigilancia expresa en las laderas del Castillo durante los meses de verano para prevenir posibles incendios en la temporada de verano que ya ha comenzado.
Por otra parte, Bárcena avanzó que el colectivo mantiene abiertas distintas reuniones con administraciones y otros sectores para tratar de desbloquear soluciones vinculadas a la accesibilidad y al aparcamiento en el casco histórico alto, dos reivindicaciones que, junto al control del vandalismo, encabezan las demandas vecinales del barrio.