Bienal Burgos. Un torrente de miradas desborda la ciudad
"Sin tesis", como mera "notaria de la realidad actual del panorama artístico internacional", la propuesta central del centenario de la Fundación Caja de Burgos encauza la obra de más de 30 artistas para "acercar el arte" a nuevos públicos y espacios. 'Afluente Panorama' discurrirá por 21 sedes hasta enero

La artista burgalesa Inés Santamaría firma la instalación 'Gotas de aire' en los jardines del Palacio de la Isla.
Rompía aguas la Fundación Caja de Burgos y su esperado alumbramiento generaba una expectación equivalente a la larga vida que desea a su nueva criatura. Nace para celebrar un siglo de vida con el deber de, en otro tanto, permanecer en el tiempo para, a su paso, significar la urbe como desembocadura, un cauce quizá por el que circulen, cada dos años, tendencias artísticas que permitan acercar la cultura a nuevos espacios y públicos. Porque ese es, en esencia, el reto de la recién parida Bienal Burgos, un torrente de miradas que ya desborda la ciudad por la que discurrirá hasta enero.
'Afluente Panorama', que así se llama la propuesta, ocupa ya buena parte de las 21 sedes a inundar, en las que más de treinta artistas de hasta 21 países comparten su capacidad de traducir en "piezas sorprendentes" conceptos complejos que nada tienen que ver entre sí. O sí, no importa. Porque la iniciativa carece de "tesis" común, de "propaganda", con el único afán de ser "notaria de la realidad actual del panorama artístico internacional". En ello abundaba Emilio Navarro, padre orgulloso, en plena apertura de compuertas, a la sombra (figurada para desgracia de los protagonistas) de la obra de la burgalesa Inés Santamaría, que salpica de color los jardines del solemne Palacio de la Isla. Hacía especial énfasis el director de la Bienal en la apuesta deliberada por lenguajes próximos a la vida cotidiana, empeñado como está en demostrar que la creatividad "está más cerca de lo que pensamos". "Por eso (además de pintura y escultura) hay cerámica, animación, videoclips, diseño o videojuegos", para que aflore el interés en "una masa social cada vez más amplia", ávida seguro de ahondar en los asuntos tan dispares que abordan los autores invitados, entusiasmados con la idea de que calen en la ciudad sus visiones de "la muerte, el lenguaje, el coleccionismo, el juego, la familia, la identidad, la guerra, los problemas con el narcotráfico, el abandono o la historia".
Fluyen ya estos grandes temas, o casi, en una red trazada para la ocasión, que cala en rincones hasta ahora al margen. "Rompe fronteras", aseveraba el presidente de la Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero, con el propósito de convertir la ciudad, durante estos meses, en "un gran centro de arte contemporáneo". A los espacios habituales (Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Museo de Burgos, Museo del Retablo, CAB, Cultural Cordón o Museo de la Evolución Humana) se suman la antigua capilla del Hospital Militar, el paseo de la Isla, la Quinta de San Agustín, la ribera del Arlanzón, la capilla del instituto Cardenal López de Mendoza, los comercios Sombrerería Teodoro, Óptica Álvarez Atienza, Serrano Boutique y Librería Luz y Vida, la Llana de Afuera, dos espacios de Ars Venerables, el Salón del Trono del Palacio de Capitanía, la balaustrada del paseo de la Quinta y el silo de Capiscol, rincones más o menos singulares, algunos desconocidos para el gran público, pensados para fomentar el inevitable diálogo entre patrimonio y vanguardia.
Precisamente en ese encuentro se detenía José Ramón Solá, director general de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, durante la inauguración de la Bienal, al reivindicar "todas las expresiones" de un arte que, de la mano de esta iniciativa, brinda la "posibilidad de redescubrir Burgos desde nuevas perspectivas". "Dos sustantivos, uno femenino, otro masculino, uno dinámico, otro estático: pura diversidad", destacó además en relación con el título de la cita, para situar, en conclusión, en este aspecto "la riqueza de la propuesta".
La pluralidad en cuestión tiene nombre propio. 38, para ser exactos. Los de los autores que dejaron que la corriente los trajera a la capital burgalesa, desde bien cerca, como a Santamaría, o muy lejos. En Cuba nacía Luis Gárciga, primera parada (o no) del recorrido opcional propuesto por la Fundación Caja de Burgos, que conduce después a la obra del esloveno Tobias Putrih, para continuar, con permiso de Honey & Bunny (Austria), en la confluencia de forma y función de los españoles Eduardo Barco, Joaquín Gilabert, Xavier Mañosa y Asterisque, la chilena Alicia Larrain, la suiza Nuri Koerfer, Lewis Prosser (Reino Unido), Remy and Veenhuizen y Risette (Países Bajos). El trazado se ramifica tras el venezolano Fausto Amundarain y la burgalesa ya citada, portavoz en la puesta de largo, que cede el testigo a la española Ona Trepat, para aterrizar a modo de cascada en la 'casa' de los videojuegos indie de la mano de los nacionales Nomada Studio, Big Strecht, Deconstructeam, Herobeat Studios, Fictiorama y Leap Studios & Hermanos Magia, llegados desde Reino Unido y Perú. Suenan con acento local (aunque sea de vuelta) las creaciones de Diego Movilla, que comparten abrigo con las de la letona Ieva Epnere, seguidos por Patricia Paz (España), la suiza Zilla Leutenegger y la coreana Sunah Choi. Completan el trayecto Kim Dorland (Canadá), Fernando Martín Godoy (España), el burgalés Fernando Renes, Shynola (Reino Unido), Anni Leppälä (Finlandia), Zhanna Kadyrova (Ucrania), Bridget Baker (Sudáfrica), Meiro Kozumi (Japón), Santiago Escobar Jaramillo (Colombia), Pilar Millán (España), Iván Pérez (España) y Lucy & Jorge Orta (Reino Unido).
Se empapaban todos, antes de lanzarse de cabeza, del lugar adjudicado, para ajustar su idea al escenario, con la vocación común, sean o no conscientes, de hacer de Burgos un lugar "todavía más esplendoroso", explicaba Navarro, que cantaba en nombre de los autores las alabanzas de la ciudad que, por su belleza, "les motivaba todavía más".
Recogía el guante su máxima representante, la alcaldesa, Cristina Ayala, encantada con la iniciativa y agradecida por contar en la ciudad con entidades como la responsable de esta, que destaca, aseguró, por su afán por "socializar la cultura" y sacarla a las calles. Allí, este "proyecto colectivo", según enfatizó Barbero, habrá de encontrarse con los burgaleses (tiempo hay hasta comienzos de 2027 y fácil lo pone la hoja de ruta desplegada en la web www.cajadeburgos.com) para cumplir su sino, marcado desde antes incluso de ver la luz que hoy reinaba en su inauguración.
"Impermanencia" y fragilidad: Inés Santamaría hace los honores con una instalación que la "reconcilia con el arte"
Tuvo en él su propio momento, al micrófono, como orgullosa representante del plantel artístico, y reconoció que era un honor formar parte de tan diverso programa, en el que encajan como un guante sus cinco esculturas de gran formato, "cubiertas por flotadores y juguetes hinchables que, como en el resto de mi obra, lejos de quedar reducidos a su condición de objetos cotidianos, adquieren una nueva dimensión al ser descontextualizados y utilizados como elemento constructivo de acumulación que, además, cumple una función estética", relató del tirón.
El diálogo de estos "territorios de aire" con el entorno acoge en su seno una reflexión, "un relato testimonial" que gira sobre la "impermanencia, que es la idea de que todo está en un continuo proceso de cambio". De su mano acuden conceptos vinculados, como la fragilidad, la vulnerabilidad, la incertidumbre "e incluso la existencia", cocinados en su caso a fuego lento durante un proceso vital personal "de pérdida de salud": "He tenido que estar un tiempo muy largo parada y he tenido que pensar, recuperar mi identidad. He querido abordar cómo los procesos de cambio me han afectado y esta obra es, en definitiva, una reconciliación conmigo misma como artista y con el arte", explicó, abrazada al término de su intervención con un aplauso.
El trabajo de Santamaría daba paso al interior del edificio. En él aguarda ARCHAE, la propuesta con la que Fausto Amundarain explora la construcción de un lenguaje visual a través de la fragmentación, el encubrimiento y la reconstrucción. Apenas unos metros separan el divertido juego del artista de origen cubano con el imaginario colectivo de la intervención a varios pares de manos de los diseñadores que pueblan con sus ingenios la Quinta de San Agustín, una de las sedes revelación de la Bienal. Cautiva de por sí la idea de adentrarse en la finca agazapada junto a la Isla. La posibilidad que brinda, no obstante, sublima la experiencia. Sus rincones renacen con creaciones capaces de dar movimiento al esparto o convertir siluetas animales, materiales de construcción o tubos de cartón en muebles funcionales. Y bonitos.

Rafael Barbero presentó una iniciativa pensada para celebrar el siglo de vida de la Fundación Caja de Burgos y pensada para durar "otros cien años".
Inauguración de la Bienal Burgos.

Iconos infantiles, cómics, fotografías de prensa y otros elementos del imaginario colectivo inspiran la muestra de Fausto Amundarain en el Instituto de la Lengua.
Inauguración de la Bienal Burgos.

El artista de origen cubano explora la construcción de un lenguaje visual a través de la fragmentación, el encubrimiento y la reconstrucción.
Inauguración de la Bienal Burgos.

El director de la Bienal Burgos, Emilio Navarro, junto a José Ramón Solá, director general de Patrimonio Cultural, Roberto Saiz, delegado de la Junta en Burgos, y el presidente de Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero.
Inauguración de la Bienal Burgos.

Nueve artistas forman parte de la muestra 'Un lugar entre la función y la forma' en la Quinta de San Agustín.
Inauguración de la Bienal Burgos.

Piezas de esparto de Joaquín Gilabert.
Inauguración de la Bienal Burgos.

La Bienal Burgos descubre y llena de color y diseños sugerentes el desconocido edificio ubicado frente al paseo de la Isla.
Inauguración de la Bienal Burgos.

Nuri Koerfer apuesta por el zoomorfismo en sus diseños.
Inauguración de la Bienal Burgos.

Fiel a su estilo, Inés Santamaría combina fuerza visual y carga conceptual en su instalación.
Inauguración de la Bienal Burgos.

Foto de familia de los artistas participantes, representantes de la Fundación Caja de Burgos y otras entidades colaboradoras.