PLENO MUNICIPAL
PP y PSOE aprueban un plan piloto en Burgos para crear el primer camino escolar seguro en un colegio de la capital
El Consistorio burgalés deberá elaborar en seis meses un plan técnico para un centro escolar con el fin de exportar progresivamente el modelo de movilidad infantil al resto de colegios de la ciudad

Niños entran en un colegio de Burgos.
La movilidad infantil y la seguridad en los entornos escolares supuso un punto de encuentro entre PP y PSOE. La propuesta del grupo municipal socialista para la puesta en marcha de un plan piloto para diseñar e implantar un «camino escolar seguro» en un centro educativo de la capital, con el objetivo final de «extenderlo progresivamente al resto de colegios de la ciudad» contó con el respaldo del PP y el voto en contra de Vox.
El concejal socialista José María Romo señaló que la iniciativa «busca transformar la manera en que los más pequeños se desplazan diariamente desde sus hogares hasta las aulas». Según expuso el edil, favorecer que los menores realicen estos trayectos de forma autónoma, a pie y en un entorno adecuado «no solo promueve hábitos saludables y la sostenibilidad ambiental», sino que contribuye a «recuperar espacios para la infancia y hacer más habitables nuestras calles y plazas».
En este sentido, la formación aseguró que su propuesta está respalda «por la guía metodológica y la plataforma web de la Dirección General de Tráfico (DGT), diseñadas específicamente para orientar a los municipios en este tipo de intervenciones».
La proposición aprobada compromete al Ayuntamiento a elaborar en un plazo de seis meses un plan técnico minuciosamente detallado alrededor de un centro escolar seleccionado para la experiencia piloto. Un pilar básico del modelo propuesto será el acompañamiento cercano de la Policía Local y la impartición de formación en seguridad vial a los propios escolares.
A pesar de que la propuesta salió adelante, la postura de las diferentes fuerzas políticas visibilizó discrepancias respecto a la medida. El concejal de Movilidad, José Antonio López, justificó el apoyo de su grupo a la iniciativa, aunque quiso dejar claro que el Ayuntamiento «no parte de cero» en esta materia.
Según López, la concejalía de Movilidad «ya viene implementando de manera habitual diversas actuaciones orientadas a la protección peatonal e infantil en el entorno de los colegios», por lo que defendió «la labor municipal previa frente a la idea de inaugurar una política inédita».
Más crítico se mostró el concejal de Vox, Raúl Martínez, quien, pese a valorar de manera positiva que los niños recorran la ciudad y aprendan de ella, tildó de «cuento chino» el trasfondo del documento presentado. Martínez criticó «la falta de concreción operativa del texto socialista» y advirtió sobre «la contradicción de hablar de un entorno sin emisiones ni circulación cuando la movilidad motorizada es indispensable para que los servicios urbanos funcionen».
Asimismo, remarcó que las medidas planteadas como la presencia policial en cruces complejos o las modificaciones semafóricas «ya son una realidad cotidiana en la gestión de las calles burgalesas».
A partir del acuerdo arranca «el cronograma de seis meses para que los técnicos municipales, en coordinación directa con los centros educativos, las asociaciones de madres y padres (AMPAS), la Policía Local y los colectivos de vecinos, definan la arquitectura de este primer camino escolar», señaló Romo. Una vez implantada y evaluada esta experiencia piloto, el objetivo del Ayuntamiento será evaluar sus resultados para exportar el modelo al conjunto de la red escolar burgalesa.