La radioafición rompe distancias
Los radioaficionados de Burgos y Soria reivindican el valor de las ondas para conectar pequeños municipios y garantizar las comunicaciones cuando fallan las redes convencionales

El radioaficionado y miembro de URASO, Óscar Carnicero.
Cuando las conexiones fallan -y en España no hace tanto se vivió una situación similar-, las ondas pueden convertirse en el único salvavidas. En un planeta cada vez más dependiente de la tecnología, la radioafición mantiene abierta una vía de comunicación alternativa, que puede resultar especialmente valiosa en las zonas rurales. Un servicio que permite mantener conectados a los pueblos, incluso cuando todo deja de responder.
Ese es precisamente el mensaje que quieren trasladar los radioaficionados en la próxima edición de la Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural (PRESURA) que se celebra del 6 al 8 de noviembre en Burgos, bajo el lema ‘Con Ciencia Rural’. Durante esta edición, que tendrá lugar en la Estación de la Ciencia y la Tecnología de Burgos, la Unión de Radioaficionados Españoles de Burgos (URE) y la Unión de Radioaficionados de Soria (URASO), impulsarán una estación especial y un diploma de radioafición, con el objetivo de divulgar el medio rural a través de las comunicación.
Esta iniciativa pretende utilizar las ondas como una herramienta diferente para divulgar el mundo rural y el problema de la despoblación. De esta forma, durante la celebración de PRESURA, estará activo el indicativo especial EG1PR, correspondiente a PRESURA Radio, con el que radioaficionados podrán establecer contactos desde diferentes lugares y contribuir a que el nombre de la feria y su mensaje viajen a través de las ondas.
El radioaficionado y miembro de URASO, Óscar Carnicero, explica que la iniciativa surgió a partir de un proyecto que él mismo está desarrollando, llamado ‘183 municipios de Soria’, que busca transmitir progresivamente desde los 183 municipios de la provincia, utilizando la radio para dar a conocer pequeños pueblos, su patrimonio, sus tradiciones y las historias de las personas que viven en ellos.
Carnicero, taxista de profesión, confiesa que antes de encargarse de este proyecto, creía conocer en profundidad su provincia. “Alardeaba de conocerla, pero me di cuenta de que no”, indica. Cuando visitaba los pueblos sorianos y hablaba con los vecinos, que le compartían sus historias de cómo se vivía antes, se dio cuenta de lo mucho que la gente del mundo rural necesita “ser escuchada”.
Por ello, para él supone toda una “satisfacción” poder cumplir ese deseo de los habitantes del mundo rural, porque comprende que, cuando les visita y transmite desde sus municipios, ese pueblo “está siendo escuchado” por miles de radioaficionados, tanto españoles como internacionales, e incluso ha conseguido que alguno de ellos viaje hasta Soria para conocer de primera manos los encantos de esta tierra.
Una red que nunca se apaga
El papel de la radioafición va mucho más allá de conectar personas a miles de kilómetros, porque también puede convertirse en un recurso esencial ante catástrofes naturales o grandes cortes de suministro eléctrico. La sociedad española ha sido testigo de ambos ejemplos en los últimos años. La dana de Valencia en 2024 y el apagón eléctrico en 2025 fueron dos situaciones que llevaron a los radioaficionados a actuar y prestar su ayuda en todo lo posible.
“Cuando ocurre algo así, todos los radioaficionados nos volcamos”, afirma Carnicero, que recuerda que durante la dana, los radioaficionados trataron de ayudar en todo lo posible. “Se prestaron ‘walkie talkies’ y equipos a los servicios de emergencia para que pudieran estar comunicados”, indica.
Durante el apagón que afectó a todo el país el año pasado, los radioaficionados también se activaron, volviendo a poner a disposición de los servicios de emergencia su conocimiento en comunicaciones y sus equipos. “En Soria, en cuanto se fue la luz, estuvimos prestando apoyo a la Policía Local y Bomberos. Nosotros tenemos baterías de repuesto y un amplio abanico de comunicaciones, es muy difícil que nos quedemos sin comunicación”, agregó.
Dos ejemplos que ponen de manifiesto que las nuevas tecnologías no son infalibles y que es necesario estar preparados para cualquier situación. La radioafición sigue muy viva en España y reivindica su papel como aliada del medio rural y como recurso fundamental cuando las comunicaciones convencionales fallan.

El radioaficionado y miembro de URASO, Óscar Carnicero
El radioaficionado y miembro de URASO, Óscar Carnicero

Emisora y equipo de radioaficionado