RECONOCIMIENTO
La Diputación premia la protección de la vida natural en el mundo rural
Los galardones se entregaron ayer a las seis localidades ganadoras del I Premio Provincial de Medio Ambiente. Compitieron 22 pueblos

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M. M. / Burgos
La rehabilitación de espacios para la conservación de flora y fauna autóctonas, la consolidación de elementos etnográficos como fuentes y loberas, la realización de un curso de biomasa y de recuperación de espacios verdes o la celebración de un festival musical en pleno enclave natural son algunas de las seis propuestas municipales que la Diputación reconoció ayer con la entrega de los galardones del I Premio Provincial de Medio Ambiente.
Melgar, paradigma ambiental fue así el proyecto ganador del primer premio en la categoría A (pueblos con poblaciones que superen los 500 habitantes), dotado con 12.000 euros. Le siguió Ecoenclave Las loberas, por el cual el Ayuntamiento de Caleruega logró el segundo premio en esta categoría con una dotación de 8.000 euros. Ya en la categoría B (para localidades con volumen poblacional de entre 51 y 500 vecinos), los premiados fueron el Ayuntamiento de Rubena -que logró 9.000 euros con su proyecto Curso de transformación de biomasa y recuperación de espacios verdes-, y el Ayuntamiento de Arija, ganador del segundo premio dotado con 6.000 euros, por su proyecto Actuación integral de conservación y mejora del medio ambiente en Arija.
Finalmente, los ganadores de la categoría C (para localidades con 50 o menos habitantes), fueron la Junta vecinal de Tolbaños de Arriba por la organización del Demanda Folk 2013 -y por el que se le concede 6.000 euros-, y la Junta administrativa de Barriosuso del Val por su proyecto de Recuperación ambiental de su fuente histórica y mejora para área de descanso, por el que se le conceden 4.000 euros.
Los galardonados agradecieron a la Diputación la puesta en marcha de iniciativas como ésta, «que nos ayudan a cuidar nuestro patrimonio y a mejorar la vida de nuestros vecinos», comentó la alcaldesa de Melgar, Montse Aparicio. «Además de animarnos a nosotros, los alcaldes de las pequeñas localidades, a seguir creyendo en estos proyectos de mejora del medio ambiente, que a veces quedan algo relegados por necesidades más acuciantes», añadió el edil de Caleruega, José Ignacio Delgado. «Además de que se reconoce la labor que hacemos desde los pueblos para dar realce a nuestras localidades», apuntilló a su vez el alcalde de Arija, Pedro Sáiz.
Asimismo, desde el Consistorio de Rubena, su alcalde Ismael Ruiz destacó la importancia del impulso que los proyectos rurales reciben con iniciativas como este concurso provincial, «ya que de su puesta en marcha derivan resultados importantes. En su caso, recordó que fueron dos meses de curso en el que hubo formación teórica y práctica ésta centrada en desbroce, jardinería, poda, tala y cuidado ornamental, siendo muchos los frutos. Entre ellos, la instalación de sistemas de riego en los jardines de la localidad, el acondicionamiento de las zonas públicas, la limpieza de arroyo o la recuperación de fuentes. «Pero también la formación de personas desempleadas, algunas de las cuales están ya hoy trabajando en ello, y en nuestro caso concreto, el incentivo para llevar a cabo más proyectos en segundas fases que supongan seguir con las mejoras de que disfrutaran vecinos y visitantes».
Desde la Diputación, su presidente César Rico, quiso a su vez devolver estos agradecimientos a sus protagonistas, al destacar cómo todas las iniciativas premiadas han salido de las propias localidades, «a quienes no dudamos en ayudar a mejorar su entorno y sus bienes naturales con propuestas como este certamen».
Rico recordó que el concurso -al que se ha dedicado un presupuesto de 45.000 euros-, partió del área de Medio Ambiente de la Institución Provincial, por lo que agradeció a su responsable, el diputado Ramiro Ibáñez, el trabajo realizado. Partida que tal y como afirmó el presidente provincial, César Rico, «se mantendrá este año en que se prevé continuar con una nueva edición del concurso», confesó, animado por la gran variedad de los proyectos recibidos y por el interés suscitado.El más pequeño de los premiados, Barrriosuso del Val, presume también de su nueva ‘cara’Desde el Ayuntamiento de Barriosuso del Val, su alcalde Rubén Santamaría, agradeció este premio «que nos ha ayudado a concluir un proyecto que teníamos en marcha desde el Consistorio y cuyo coste superaba los 20.000 euros, con lo que estos 4.000 no vienen mal sobre todo en momentos tan achuchados como éstos, pero también el apoyo que supone al trabajo que hacemos», confesó el edil. Explicó también que el proyecto nació con la intención de recuperar la vieja fuente de la localidad, décadas atrás lugar de recogida de agua corriente para los vecinos, «y que para todos es parte de nuestra historia por lo que nos animamos a arreglarla y de paso a mejorar su entorno, lo que ha dado lugar a un espacio despejado del que ya disfrutamos todos», comentó satisfecho.