LUTO EN EL PSOE / FALLECE JULIÁN SIMÓN DE LA TORRE
El socialismo llora la pérdida inesperada de Julián Simón de la Torre
El histórico político mirandés falleció ayer a causa de un infarto / Se retiró en mayo de este año tras más de 30 años en primera línea

De izquierda a derecha, Ramón Jáuregui, Luis Tudanca, Fernando Campo, Julián Simón de la Torre y Ander Gil.-E.M.
Acudió el pasado viernes al Comité Autonómico del PSOE de Castilla y León para debatir junto a sus compañeros el programa electoral de cara a las generales. También estuvo presente el Día de todos los Santos en el monumento en honor a los represaliados por el franquismo del monte de La Pedraja. Nadie podía presagiar que los actos del pasado fin de semana serían los últimos del histórico socialista burgalés Julián Simón de la Torre, que falleció ayer a los 59 años de edad a causa de un infarto en su domicilio de Miranda de Ebro.Aunque nació en Madrid, la vida personal y profesional de Simón de la Torre siempre estuvo vinculada a su querida Miranda. Su primera incursión en la política data de 1983, cuando con 27 años se incorporó como procurador en las Cortes de las Cortes de Castilla y León en el primer Parlamento regional de la democracia, donde permaneció hasta el año 1996. Desde entonces, y durante más de tres décadas, se dedicó a la vida política activa como diputado nacional o senador para culminar su carrera ocupando el primer cargo que ostentó.Abandonó la primera línea de la política en mayo, aunque seguía vinculado a su casa política de toda la vida. No por gusto, sino porque no se le adjudicó ningún cargo de responsabilidad dentro del partido, donde también ejerció como secretario regional de Organización. Además, fue la mano derecha de Julio Villarrubia hasta la llegada de Luis Tudanca a la secretaría general del partido en la Comunidad.Tras su retirada -quién sabe si definitiva- de la política activa, el mirandés dedicaba sus horas libres en los últimos tiempos al cuidado de sus manzanos en la finca que poseía en la localidad de Bugedo mientras barajaba la posibilidad de incorporarse al sector privado hasta que llegara la edad de jubilación. Simón de la Torre deja una esposa, Begoña, y una hija, María, que también lleva en la sangre ese amor por la política adherida a su ADN familiar.Conmoción en Burgos
La secretaria provincial del PSOE, Esther Peña, intentaba digerir la trágica noticia a lo largo de la mañana de ayer. «Todavía no me lo puedo creer», aseguraba «conmocionada» ante la pérdida de una «figura clave» que supo ejemplificar «los valores y el espíritu socialista» para garantizar «el bienestar de toda la provincia y de todos los burgaleses». Peña no olvida los consejos de quien fuera uno de sus maestros, el «gran tipo» que «siempre nos decía que la política hay que hacerla rompiendo coches y haciendo kilómetros para estar cerca de la gente, cerca de los problemas en el pueblo más pequeño de esta provincia». Amén de su validez política, la secretaria general de la formación en Burgos ensalza la «parte humana que nos toca a toda la familia socialista», el recuerdo de un compañero «muy inteligente, cercano y buena persona» que permaneció «hasta el último momento en la reivindicación».Por su parte, el portavoz del PSOE en la Diputación, David Jurado, confesaba que «estamos hechos polvo» porque «nos ha pillado completamente por sorpresa». Sobre todo porque coincidió como Simón de la Torre en el Comité Autonómico del pasado viernes, de ahí su tristeza al recibir «de sopetón» la noticia del fallecimiento de «un histórico compañero en la provincia».En defensa de Miranda
A lo largo de los últimos 32 años, este político ‘de raza’ siempre destacó por su defensa a ultranza de Miranda en cada uno de los cargos que ocupó. Un hecho que subrayó la primera persona en expresar en la ciudad sus condolencias por el fallecimiento, la alcaldesa de Miranda, Aitana Hernando, quien señaló que «desde su labor pública, Julián ha demostrado a lo largo de su vida su compromiso con Miranda. Siempre se mostró ligado a nuestra ciudad y la tuvo muy presente».La regidora también destacó que se trata de «una gran pérdida» porque «Julián no solo ha sido una gran persona, sino un gran compañero de partido y también compañero en el trabajo de lograr una Miranda mejor, a lo que dedicó buena parte de su vida y eso bien merece un agradecimiento». Al mismo tiempo, agradeció el carácter «cercano, agradable y muy comprometido con el partido y con su ciudad, allá donde ha desempeñado su trabajo».‘Julianín’, como era cariñosamente conocido en la ciudad, ‘mamó’ su amor por la política de su padre, el histórico Julián Simón Romanillos, que permaneció al frente de la Alcaldía de Miranda de Ebro entre los años 1983 y 1994 y, posteriormente, de 2002 a 2003 y que sigue siendo un referente del socialismo mirandés. Precisamente esa fue siempre una de sus asignaturas pendientes como político, la de ocupar un cargo a nivel municipal.De hecho, en el año 2003 compitió con Fernando Campo para encabezar la candidatura socialista a las municipales en unas primarias que perdió por un voto. Una circunstancia que, lejos de crear rencillas entre ambos, sirvió para afianzar una relación que «hasta ese momento era cordial, pero desde aquella confrontación política amigable, mejoró mucho en lo personal», expresó el ex alcalde mirandés. Lazos que en la práctica propiciaron, por ejemplo, que Campo asumiera la entrada en la ejecutiva regional de Villarrubia «porque me lo pidió Julián». Y es que «sentía la política en el buen sentido, el de poner tus capacidades a disposición de los ciudadanos para mejorar el país, porque él estaba en ésto solo porque quería ayudar a los demás, lo que denota la altura política de las personas», concluyó.Diferencias aparte
Algunos de los principales rivales políticos de Simón de la Torre en el tablero político mostraron sus condolencias ante la pérdida de un socialista que dejó su impronta personal fuera del terreno de juego. Entre ellos, el también mirandés y portavoz del Partido Popular en la Diputación, Borja Suárez, incapaz de ocultar su «sorpresa» ante la «pérdida» de «una referencia dentro del PSOE y de la actualidad política en los últimos 30 años». A pesar de sus diferencias ideológicas, Suárez admira que «nunca ha dejado de sentir orgullo por pertenecer y por haber nacido en esta ciudad».El presidente de la Institución Provincial, César Rico, quiso hacer hincapié en la actitud de diálogo amable del político socialista lejos del enfrentamiento acérrimo que se produce en muchos casos. «Fueron muchas las veces en las que alcanzamos acuerdos ante cuestiones generales al dar prioridad al bien general de Burgos, muestra clara de ese carácter dialogante», afirmaba el dirigente popular. Además, Rico incidió en que «Julián siempre supo separar la relación política de la personal, lo que no nos impedía compartir una charla en torno a un café» gracias a su «carácter conversador y afable».El estupor también se trasladó a las filas de Izquierda Unida en Miranda, cuya coordinadora comarcal, Conchi Ortega, valoraba su dilatada trayectoria dedicada «a representar a los mirandeses allá donde ha trabajado». Pese a no tener «un contacto diario» con el fallecido, Ortega destacó su «trato muy agradable, muy cercano» y su disponibilidad para hablar de política «siempre que teníamos ocasión», algo que hacía «de manera clara y abierta, con independencia de nuestras diferencias ideológicas».