TURISMO
Pancorbo apuesta por la puesta en valor del castillo
Se cuenta con un detallado estudio para su dinamización turística de la milenaria fortaleza

El castillo de Pancorbo aún conserva partes de su estructura original pese al paso del tiempo y los combates.-G. González
La política de recuperación como atractivos turísticos del patrimonio de la villa pancorbina continúa adelante con un ambicioso plan destinado a la puesta en valor del castillo.
Hasta el momento esta construcción defensiva es muy poco conocida por los visitantes pese a su importancia histórica y patrimonial. Como primer paso el Consistorio encargo la redacción de un exhaustivo informe para la adecuación y dinamización tanto del propio castillo como del recinto de Santa Marta.
En el citado estudio se recogen la ocho líneas de acción necesaria para convertir este elemento patrimonial en una figura de interés turístico y el recinto anejo cuyo coste se ha calculado en 89.357 euros. Esta elevada inversión ha llevado al Consistorio a buscar líneas de financiación externas siendo su primera actuación la solicitud de ayudas a la Dirección General de Política Energética y Minas.
Así los responsables municipales han acudido al programa del fondo para la financiación de actividades del Plan General de Residuos Radiactivos en el cual los municipios pueden recibir fondos para la cofinanciación en actividades de desarrollo local.
La solicitud de estas ayudas se han dividido en dos ejercicios siendo la petición de 47.230 euros para 2017 y 42.127 euros en 2018 comprometiéndose, en caso de recibirlas, a cumplir el ayuntamiento las obligaciones establecidas en el programa de ayudas. Actualmente los restos del castillo se encuentran bajo la protección de la declaración genérica de 1949 y la Ley de Patrimonio histórico Español de 1985.
Cabe recordar que se trata de una de las fortalezas más antiguas de la comarca burebana fijándose su fecha de construcción en el siglo IX en una cresta rocosa sobre el casco urbano de la villa.
Su fin era dominar la entrada del desfiladero de Pancorbo lo que le proporcionaba una utilidad estratégica de primer orden.
Según los datos históricos el castillo fue construido por orden del conde Diego Porcelos poco antes del 882 pero dada la presencia previa de romanos en el enclave se considera muy probable la existencia de alguna construcción defensiva anterior.
El castillo pancorbino fue una pieza clave en las luchas entre los ejércitos cristianos y musulmanes en su conquista de la Península Ibérica destacando su papel en el asedio que las tropas del príncipe al-Mundir al mando de un ejército con 80.000 hombres.
Tras tres días de lucha en la primavera de 882 los musulmanes se dieron cuenta de lo inexpugnable de la fortaleza y levantaron el campamento.
Posteriormente el castillo paso en 1028 a pertenecer a la Corona de navarra retornando a titularidad castellana en 1071 y nuevamente navarra en 1110 y 1129 hasta que en 1380 la villa de Pancorbo pasó a ser parte del señorío del Concejo de la ciudad de Burgos.
El castillo fue restaurado a la vez que se ejecutaban las obras de la fortaleza de Santa Engracia en la última década del siglo XVIII pero el arreglo de sus defensas no duró mucho, pues fue quemado el 10 de agosto de 1835 por los enemigos de Isabel II, durante la I Guerra Carlista.
Su valor histórico y patrimonial esta así plenamente demostrado al haber sido uno de los primeros lugares en fortificarse de la comarca burebana ya que significaba tener la llave del desfiladero.