Villarcayo cede a Prosame el uso social del edificio del viejo hospital
El Consistorio local y la asociación firmaron ayer el convenio para la cesión por dos años

El antiguo hospital, de propiedad municipal, fue objeto de rehabilitación por parte de la Escuela Taller.-ECB
Tras la firma ayer del convenio de cesión gratuita en el salón de Plenos entre el Ayuntamiento de Villarcayo y la Asociación Pro Salud Mental de Burgos (Prosame), la entidad burgalesa dará uso durante los próximos dos años al inmueble municipal sito en el número 42 de la calle San Roque. En concreto, de la planta baja derecha y dos oficinas del inmueble de propiedad municipal, conocido popularmente como el edificio del antiguo hospital.El alcalde de Villarcayo, Miguel de Lucio Delgado, y la presidenta de Prosame, María Paz Merino, fueron así los protagonistas de la rúbrica con la que «mostramos nuestro apoyo y el respaldo institucional ante el reto de conseguir igualdad real de las personas con discapacidad mental por el que trabaja Prosame», comentó el edil villarcayés, quien añadió que «espera sea un convenio de continuidad con el fin de avanzar, apoyar y ayudar al servicio que Prosame ofrece a este colectivo»Explicó que el deseo municipal es destinar el edificio a fines «de utilidad pública e interés social», por lo que se irán firmando y actualizando convenios con diferentes asociaciones y organismos cuyo fin vaya en beneficio de la comunidad. Argumentó el edil que «las administraciones tienen el deber de apoyar en la medida de lo posible a los colectivos más desfavorecidos, sobre todo en el mundo rural, donde las dificultades son todavía mayores».Construido en 1891 a expensas de la testamentaria de Manuel Laredo Polo para su uso como hospital, diez años más tarde -y con el objeto de realizar algunas reformas-, se recurrió a las aportaciones de los vecinos de la villa. Fue así hospital de sangre o de campaña durante la guerra civil, para dar paso posteriormente a diferentes usos sociales. Ya en 2003, fue objeto de la última rehabilitación, llevada a cabo por los alumnos de la Escuela Taller de Santa Teresa, lo que hace que se encuentre en un estado excelente de conservación.