RIBERA
El hospital aboga por usar la UCSI durante las obras de Oncología
Los médicos recomiendan realizar los trabajos durante la temporada de primavera o verano
A la espera de que tome una decisión el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, la dirección del hospital arandino Santos Reyes ha enviado una nueva propuesta con el fin de concretar el proyecto de remodelación de la unidad de Oncología, y decidir cómo se reestructurará el centro mientras duren las obras.Según ha podido saber este periódico, el nuevo planteamiento aboga por derivar a los pacientes de Oncología a la Unidad de Cirugía sin Ingreso (UCSI) en lugar de al gimnasio y la zona de rehabilitación, como se había pensado en un principio.Consciente de la limitación de espacio del hospital, la dirección insiste en la importancia de buscar un momento que estadísticamente sea bajo a nivel asistencial. Así las obras, en su opinión, podrían desarrollarse en primavera o a principios de verano. Quince o veinte días en los que la colaboración del hospital de Burgos será indispensable. «Si hubiera un problema de camas tendría que acoger a algunos pacientes», aseguraban convencidos de que no habrá inconveniente si se produce este problema temporal.En la propuesta, la dirección del hospital ribereño incluye el proyecto del arquitecto que ha encargado, en el que se especifica el volumen y el diseño que tendrá el nuevo prefabricado de Oncología. «Será un sistema modular tipo vivienda prefabricada que tendrá mejor calidad, mayor superficie y mayor confort», garantizan fuentes cercanas al consejero de Sanidad de la Junta.EspacioAl tener mayor espacio, los pacientes ya no tendrán que recibir las sesiones de quimioterapia (algunas de hasta 6 horas de duración), en una silla convencional o en una banqueta. Y es que, el proyecto contempla la posibilidad de contar con hasta 12 sillones, 6 más que en la actualidad.El proyecto reserva además espacio para ubicar dos consultas por lo que la que se trasladó al interior del hospital podrá volver a su ubicación original. «El servicio mejorará, seguro», subrayan desde el equipo médico de un departamento que comenzó hace siete años con 300 tratamientos y que ahora está en 1.400 (unos 160 al mes).Asimismo, habrá que ver si la obra conlleva también un incremento en el cuadro médico formado por dos oncólogos, dos enfermeras y dos auxiliares, porque tal y como advirtieron hace unas semanas a este periódico los propios trabajadores, no sólo es una cuestión de espacio ya que faltan medios y personal, tanto en Oncología como en el resto del hospital.CamasSi el repunte por la gripe es habitual en la mayoría de centros hospitalarios del país por estas fechas, en el Santos Reyes el problema se extiende al resto de meses. Según explican, al tener tan poco espacio (110 camas para un hospital que tiene un área de influencia de 60.000 personas), la saturación se sufre casi a diario. «Aquí la saturación puede llegar cualquier día porque hay muy poco margen… un día podemos estar al 100% de la capacidad y al día siguiente tener 25 camas libres», argumentan con la esperanza de que el nuevo hospital sea una realidad pronto.