La Diputación trabaja ya en el II plan de empleo forestal
Sólo a la espera de que la Junta lo apruebe, Medio Ambiente propone 7 cuadrillas en lugar de 5 En el primero se contrató a 35 personas para 220 actuaciones en 112 pueblos

LAS CELADAS, ANTES-ECB
A la espera de que la Junta ponga en marcha el II plan de empleo forestal prometido el pasado año -«pues se anunció como una propuesta con continuidad durante la legislatura, en acuerdo con las diferentes diputaciones», recuerdan desde la burgalesa-, el área provincial de Medio Ambiente ya ha comenzado a trabajar. «Estamos analizando los resultados del pasado año, muy buenos a pesar de ser el plan un proyecto piloto, y con ello proponiendo mejoras para cuando la Junta publique el segundo», explicaba el diputado provincial del área, David Colinas.Entre dichas mejoras, ampliar a 7 las 5 brigadas del pasado año (compuestas cada una por 7 personas), y con sólo 5 componentes. Así como el traslado de la quinta, ubicada en la capital y con el entorno de Fuentes Blancas como principal territorio en el que ésta intervino, a otro punto de la provincia. Cambios que permitirían completar el mapa básico ideado el pasado año, con la posibilidad de ubicar las dos nuevas cuadrillas que se proponen en algún punto todavía por concretar de las zonas oeste y Demanda Norte. Y junto a ellas, las ya existentes del pasado año en Miranda, Villarcayo, Salas y Roa.«Pero todo está a expensas de la Junta, que es quien impulsa el plan, y con quien la Diputación ha firmado un convenio de colaboración», recalca Colinas. Y es que como recuerda, ésta úlitma obtuvo multitud de peticiones desde toda la provincia en cuanto se hizo público el plan, con el fin de que alguna de las 5 brigadas creadas acudieran a sus respectivos términos municipales. «Pero no se pudo estar en todos los sitios, ya que ante la premura en su puesta en marcha se trazó un mapa básico, el cual este año se prevé completar haciendo que las brigadas puedan atender poco a poco a los pueblos que lo pidieron entonces».Por ello Colinas insiste en que tras analizar el plan anterior, Medio Ambiente está elaborando ya un borrador de trabajo, «y así acelerar los pasos a dar y poner en marcha las contrataciones y tramitaciones en cuanto la Junta apruebe su continuación».Informar a los pueblosPautas entre las que está enviar información a todos los municipios para que puedan hacerles llegar sus solicitudes y zonas de posible actuación, «las cuales el año pasado eran con frecuencia un extenso listado de actuaciones, por lo que se optó por iniciar trabajos ya analizados». Fue el caso de las intervenciones en el Monte de Miranda y de Fuentes Blancas, afirma que ya existían informes anteriores del estado de su masa verde, «y de ahí que fueran dos de las actuaciones realizadas en primer lugar».A las que se sumaron el desbroce de márgenes de ríos y elementos monumentales -como la calzada romana de Roa o de la necrópolis de Revenga-, poda de vías verdes, limpieza de sendas y retirada de vegetación seca, «pues se trataba tanto de mejoras medioambientales como de prevenir incendios».En total, 220 actuaciones en 59 términos municipales y 112 núcleos urbanos, trabajando en más de 101 hectáreas, y casi 85 kilómetros, 5 de ellos de márgenes de ríos y arroyos, detalla el balance del primer plan.Colinas agradece la colaboración que muchos ayuntamientos y vecinos les ofrecieron, «pues en algunos casos nos cedieron espacios municipales donde ubicar a los empleados y el material, así como ayudando con herramientas que ellos ya tenían, lo que nos permitió extender la labor».A pesar de que en marzo ya se iniciaron los pasos del plan, no fue hasta mayo cuando la Junta entregó la subvención que permitió la contratación desde la Diputación de hasta 35 empleados entre los peones y capataces que configuraron las 5 brigadas, dando paso a la labor de preselección y selección de los trabajadores.Cuadrillas para las que se marcó un máximo de 10.000 euros por persona, que cubrió la Junta. «Siendo gasto provincial el suplemento de los capataces y la compra de equipos y maquinaria, dando lugar a una aportación provincial de 80.000 euros».A la premura se sumó la dificultad para encontrar candidatos que tuvieran conocimientos mínimos en labores forestales», recuerdan los técnicos del área, «a los que se dio un curso formativo de 16 horas teórico-práctico», iniciando su labor a finales de mayo. Todo ello agilizado gracias a la contratación desde la Institución Provincial «de un ingeniero técnico que coordinó todo el programa, reconocen, y cuya contratación se recomienda en el nuevo plan.Escaso en tiempo y personalEl I Plan de Empleo Forestal fue aprobado por la Junta en marzo de 2016 pero no sería hasta mayo cuando se hizo efectivo, y con ello la subvención directa dada a la Diputación de Burgos, de 350.000 euros, como parte de los 3,3 millones dedicados a toda la región. Con éste se apoyaba la contratación temporal de desempleados para obras y servicios ligados a trabajos de prevención de incendios en el interfaz urbano-forestal y mejora medioambiental. Se crearon así 5 brigadas con puntos de reunión en Salas de los Infantes, Roa de Duero, Burgos, Miranda de Ebro y Villarcayo, lo que provocó críticas, ya que hubo zonas que quedaron sin cobertura al no haber podido responder a todas las peticiones llegadas desde ayuntamientos, entidades locales menores y mancomunidades.Una de ellas fue la Mancomunidad de la Sierra de la Demanda -formada por 8 municipios y presidida por el alcalde Pradoluengo, Antonio Miguel Arauzo-, quien recuerda que desde ésta «presentamos una queja en diciembre en la Diputación, ya que en los 6 meses de funcionamiento no se actuó ninguna vez en nuestra zona».Confiesa que la respuesta a ésta fue la intención de llegar a nuevas ubicaciones con elsiguiente plan. «En el que, por lo visto, desde la Diputación sí se está por la labor pero se está a la espera de lo que decida la Junta, la cual ni siquiera ha aprobado todavía sus presupuestos», reprocha.