De Clunia al acueducto de Segovia: las 'Huellas de Roma', más unidas que nunca en Castilla y León
La Junta y cuatro diputaciones, entre ellas la de Burgos, vertebran un proyecto impulsado por la Fundación Las Médulas con el objetivo de potenciar el turismo patrimonial y generar nuevos nichos de empleo

Presentación del proyecto 'Huellas de Roma' en la Diputación de Burgos.
Calzadas, acueductos, teatros... El legado arquitectónico de Roma prevalece en Castilla y León y constituye un importante foco de atracción para el turismo. Con el acueducto de Segovia como principal reclamo sin obviar otros puntos de interés como Clunia Sulpicia, existen infinidad de enclaves con potencial suficiente como para generar oportunidades de desarrollo y empleo. Sin embargo, nunca se había barajado la posibilidad de unificar criterios en torno a todos estos elementos. Hasta ahora.
Bajo el impulso de la Fundación Las Médulas, las diputaciones de Burgos, Ávila, Palencia y Segovia han querido dar un paso al frente, al amparo de la Junta de Castilla y León, para estandarizar sus recursos y fijar acciones comunes. El proyecto, bautizado como Huellas de Roma, nace con vocación de permanencia aunque sin pasos claros -por ahora- en su ejecución. De momento, la primera reunión de las administraciones involucradas servirá para sentar las bases de una red en la que se pretende integrar al resto de provincias de la Comunidad.
«Roma sigue estando de moda en la literatura, el cine e incluso los videojuegos», enfatizaba este jueves en Burgos la viceconsejera de Acción Cultural, Mar Sancho, durante la presentación en sociedad de un proyecto que parte con un presupuesto de 240.000 euros y en el que el Gobierno autonómico aporta algo más de 135.000.
La idea, de cara a los próximos meses, es poner en marcha diferentes propuestas encaminadas a promover la «investigación, conservación, gestión, proyección y comercialización» del patrimonio romano. De entrada, este grupo de trabajo centrará sus esfuerzos en la puesta en valor de 17 emplazamientos, la mayoría ubicados en el medio rural. En el caso de Burgos, la lista incluye Clunia y la villa romana de Santa Cruz, en Baños de Valdearados. No obstante, todas las provincias -incluso las que aún no forman parte del proyecto- están representadas.
Consciente de que Castilla y León atesora más de 2.600 bienes de Interés Cultural (BIC), 26 de ellos vinculados a Roma y 18 dentro de la lista indicativa de candidatos, Sancho detalló que la «calidad de los procesos de investigación» y la «gestión del patrimonio cultural» suponen dos pilares fundamentales de esta andadura conjunta entre administraciones. De lo que se trata, a grandes rasgos, es de compartir «criterios de buenas prácticas» con el fin de tender puentes entre provincias. Si todo va según lo previsto, no le cabe duda de que el número de visitantes se incrementará en todas partes.
«Queremos una tierra competitiva», señalaría previamente el presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez, manifestando que «Castilla y León presenta un patrimonio que no pueden presentar otros territorios». Ejerciendo de anfitrión, no quiso desaprovechar la ocasión de subrayar que el legado romano es «inigualable» en todas las provincias mientras apelaba a la «ambición» para consolidar un movimiento cultural de «vanguardia» capaz de «generar empleo».
Con Huellas de Roma dando sus primeros pasos, la Junta descarta realizar nuevas prospecciones en yacimientos de la Comunidad. «En principio no», matizaba la viceconsejera de Acción Cultural dejando entrever que, quizá en el futuro, esa puerta pueda abrirse.