Inteligencia artificial para la gestión de los cementerios rurales de Burgos
A través de una cátedra, la Diputación y la UBU promoverán el desarrollo de herramientas tecnológicas para agilizar tareas administrativas en los pequeños ayuntamientos de la provincia

El pleno de la diputación aprueba la gestión administrativa de los cementerios con nuevas tecnologías.
La Diputación de Burgos implementará el uso de las nuevas tecnologías, inclusive la inteligencia artificial, para la gestión administrativa de los cementerios ubicados en el medio rural. La propuesta, planteada por Vox y aprobada por unanimidad en el pleno provincial de este viernes, ya contaba con un recorrido previo tras estudiar la prestación de estos servicios en otras administraciones públicas.
Totalmente de acuerdo con el contenido de la propuesta, la portavoz del equipo de Gobierno, Inmaculada Sierra, avanzaba que ya se han mantenido varias reuniones con el rector de la Universidad de Burgos (UBU), José Miguel García, para abordar dicha cuestión. La idea, en principio, sería crear una cátedra orientada promover trabajos de investigación y docencia en este ámbito. No solo para paliar los problemas de personal y recursos materiales en los camposantos de los pueblos de menor tamaño, sino en términos generales en lo que a gestión administrativa se refiere.
La IA, tal y como puntualizaba Sierra, jugará un papel determinante. Además, tampoco se descarta la posibilidad de impulsar «proyectos estratégicos» que permitirían, entre otras cosas, aliviar la sobrecarga de trabajo de los secretarios municipales mediante el uso de aplicaciones punteras. Eso es, precisamente, lo que Vox reclamaba en su proposición: la utilización de un software que asuma este tipo de tareas.
En paralelo, la Institución Provincial también ha celebrado encuentros telemáticos con las responsables de Nuevas Tecnologías de las diputaciones de Girona, Almería y Sevilla, que cuenta con un «potente centro de analistas que trabajan en la gestión de software para administraciones públicas». En algunos casos, las aplicaciones empleadas van más allá de la mera recopilación de datos y controlan la iluminación, la vigilancia o los accesos a los cementerios.
También el PSOE ve con buenos ojos la propuesta pese a exigir mayor «concreción» sobre costes, plazos y materialización del proyecto. Tras ser interpelado por la portavoz socialista Nuria Barrio en este sentido, su homólogo en Vox, Ángel Martín, esgrimía que «no tiene sentido» poner un presupuesto encima de la mesa porque de entrada «habría que ver cuál es el alcance». No en vano, citó el caso de una empresa que ya presta este servicio en un municipio de la provincia por 1.500 euros para la implantación del software y un canon anual de 250.
Un escollo a sortear, según el Partido Popular, sería la firma de un convenio con el Arzobispado de Burgos -tal y como sugiere Vox- teniendo en cuenta que 816 camposantos de la provincia -dos de cada tres- pertenecen a la Iglesia. Según recordaba Sierra, a lo largo del último cuarto de siglo apenas 86 han pasado a ser de titularidad municipal.
«Desde el Arzobispado estudiarían detalladamente la propuesta, pero sería un proceso muy arduo y muy largo», apuntaba Sierra mientras reflexionaba sobre la idoneidad de que los ayuntamientos se hagan cargo de esta clase de gestiones. Pese a todo, ve factible que exista «buena voluntad» por parte de la Iglesia siempre y cuando se determine «qué papel juega cada uno» y se garantice un «conocimiento exhaustivo sobre la protección de datos».
«No es traspasar la propiedad, sino la gestión de los datos salvaguardando la protección porque nos obliga la ley», respondería Martín antes de subrayar que muchos cementerios de la provincia, en manos del Arzobispado, se encuentran en desuso desde hace tiempo. Por otro lado, respaldó la iniciativa de poner en marcha una cátedra con la UBU para potenciar la iniciativa.