Antolin amplía su red industrial en Asia con dos plantas en Tailandia e Indonesia
La multinacional burgalesa, que ya suma más de un centenar de plantas en 23 países, refuerza así su posición en el Sudeste Asiático donde ya cuenta con 32 factorías

Stand de Antolin en el Salón del Automóvil de Pekín, el mayor de Asia.
Un mes después de cerrar cierra un préstamo sindicado de 150 millones de euros para impulsar su plan de transformación y de llevar a cabo varias desinversiones que le han reportado 94 millones de euros en su plan para redirigir los recursos a negocios y productos con mayor potencial para la compañía, Antolin acaba de inaugurar dos nuevas fábricas en Asia. Refuerza su estrategia de internacionalización con la puesta en marcha de dos nuevas plantas en Indonesia y Tailandia, donde ya contaba con dos factorías, con las que amplía y consolida su presencia en el Sudeste Asiático.
La multinacional burgalesa, especializada en el diseño y fabricación de componentes de interior para automóviles, da así un paso adelante en una de las regiones con mayor dinamismo del sector y clave para la transición hacia la movilidad eléctrica. La apuesta en Tailandia e Indonesia confirma la ambición de Antolin por consolidar su liderazgo global desde su sede en Burgos, reforzando al mismo tiempo el papel de la industria española en la cadena de valor internacional del automóvil, según la compañía.
La fábrica de Tailandia se ubicará en un enclave estratégico que permitirá a la compañía dar servicio a fabricantes globales con presencia en la zona. Desde esta instalación, la empresa apoyará proyectos de electrificación en mercados cercanos como Vietnam, donde ya está presente con una factoría, Malasia e Indonesia y se convertirá en un centro de excelencia en soluciones modulares para interiores. Allí se desarrollarán techos modulares, módulos de puertas y cockpits inteligentes, productos en los que la firma ha alcanzado un notable reconocimiento internacional.
En Indonesia, Antolin ha iniciado operaciones a través de una joint venture con su socio local AAA, integrado por APM y Armada Autoparts. El acuerdo contempla inicialmente la producción de techos, aunque ya se estudia una posible diversificación hacia módulos de puertas, sistemas de iluminación y soluciones electrónicas. Esta planta atenderá a fabricantes líderes del mercado local y contribuirá a acelerar la adopción de vehículos eléctricos en un país que busca modernizar su industria automotriz.
Las dos nuevas factorías han sido diseñadas bajo criterios de sostenibilidad, según explica la multinacional burgalesa. Incorporan materiales reciclados, adhesivos de base biológica y tratamientos respetuosos con el medio ambiente. La estrategia de la compañía pasa también por impulsar el desarrollo del talento local, fomentar la transferencia de conocimiento y colaborar estrechamente con proveedores nacionales. El objetivo es generar empleo cualificado y aportar valor a las economías en las que opera.
Con estas inauguraciones, Antolin eleva a 32 el número de fábricas y a 8 las oficinas técnico-comerciales que posee en Asia, donde emplea ya a más de 3.800 personas. Con esta amplia presencia en este subcontinente se alza como uno de los principales actores globales del sector. En conjunto y a lo ancho y largo del globo, la compañía cuenta con 111 plantas distribuidas en 23 países y una plantilla cercana a los 20.000 empleados, que en 2024 generaron un volumen de negocio de 4.191 millones de euros.
El plan de expansión en Asia se enmarca en una hoja de ruta que combina diversificación geográfica, optimización de la red industrial y sostenibilidad. Estos tres ejes, junto con la innovación, conforman los pilares estratégicos de una empresa que ha evolucionado de proveedor tradicional de componentes a socio tecnológico de los grandes fabricantes de automóviles.
La multinacional articula su actividad a través de tres divisiones: Headliners, Cockpit & Door Systems y Technology Solutions. En todas ellas busca ofrecer productos de alto valor añadido, con un enfoque en soluciones electrónicas y digitales que transforman el interior del vehículo en un espacio conectado y funcional.