El Correo de Burgos

Los préstamos para emprender en pueblos de Burgos afianzan 536 empleos en 12 años

La línea de microcréditos de Sodebur, en colaboración con el CEEI, permite un movilizar una inversión superior a los 9 millones de euros. El 41% de los proyectos corre a cargo de mujeres y la morosidad es mínima

Carlos Gallo, Borja Suárez y Vicente Orden, durante la presentación del estudio que analiza el impacto del programa de microcréditos de Sodebur.

Carlos Gallo, Borja Suárez y Vicente Orden, durante la presentación del estudio que analiza el impacto del programa de microcréditos de Sodebur.SANTI OTERO

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Burgos

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La lucha contra la despoblación en el medio rural está inevitablemente ligada a la generación de empleo. Si no hay oportunidades ni servicios básicos, los pueblos se vacían. Por este motivo, la Sociedad para el Desarrollo de la Provincia de Burgos (Sodebur) impulsó en 2013, con el apoyo del Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI), una línea de microcréditos específicamente diseñada para fomentar el emprendimiento en municipios de menos de 20.000 habitantes. Desde su puesta en marcha hasta el año pasado, este programa ha favorecido el asentamiento de 536 puestos de trabajo directos: 182 de nueva creación y 354 mantenidos. 

«Estamos hablando de la supervivencia de los pueblos», remarcaba este martes el presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez, durante la presentación de un estudio que analiza el impacto del programa desde su lanzamiento hasta el 17 de septiembre de 2025. En estos 12 años, el importe total de los préstamos concedidos ronda los 3,5 millones de euros y la inversión movilizada se sitúa en 9,1 millones. Hablamos, por lo tanto, de un efecto palanca de 2,57 euros por cada euro financiado. 

De las 299 solicitudes recibidas en todo este tiempo, Sodebur dio luz verde a 177 proyectos que acabaron ubicándose en 132 localidades pertenecientes a 94 municipios de la provincia. Más de la mitad, en concreto el 62%, se enclavaron en pueblos de menos de un millar de vecinos. Lo que se busca, según Suárez, es un «territorio más compensado» en el que «la generación de empleo es el principal motor que fija población». Aparte, cabe destacar que cada euro invertido para el emprendimiento rural se tradujo en 20 euros de valor social. 

Los datos recogidos en el dosier muestran además una serie de realidades que invitan al optimismo. Por ejemplo, la participación femenina en los proyectos financiados alcanza el 41% -«muy por encima de la media nacional»- mientras el grado de aprobación de las solicitudes presentadas es superior al de los hombres: 67,7% frente al 62,1%. 

Independientemente del género, la tasa de éxito de las empresas que se beneficiaron de estos microcréditos sin necesidad de aval supera el 85%. Y no solo se mantienen activas. Lo más llamativo, sin duda, es que el 95% de los emprendedores encuestados asegura que su negocio ha obtenido beneficios en los últimos años. A mayores, el 80% ha tenido la posibilidad de impulsar nuevas inversiones. El importe medio, de acuerdo a la información recabada por el ente público y el CEEI, se aproxima a los 30.000 euros. 

Todo parece indicar, a tenor de los datos recopilados en el informe, que son los jóvenes quienes más tiran del carro. Su tasa de éxito sobrepasa el 72% y, a medida que la edad avanza, dicho porcentaje disminuye paulatinamente hasta el 55%. En cuanto a sectores, los menores de 35 años suelen decantarse por negocios relacionados con actividades digitales y creativas, servicios técnicos, bienestar y deporte o turismo innovador. Las mujeres, en cambio, optan mayoritariamente por el comercio, la hostelería o la atención a la dependencia. 

Aunque «la muestra no se ha seleccionado de forma estrictamente aleatoria», el estudio considera que la encuesta realizada a 47 empresas «sí cubre con bastante fidelidad la estructura del programa». Partiendo de esta base, se extrae que la puntuación media por parte de los beneficiarios es de 4,77 sobre un máximo de 5 puntos. Un «valor excepcional» que el mandatario provincial no quiso pasar por alto mientras hacía hincapié en que el cien por cien de las personas que formaron parte de la muestra recomendarían acceder al programa de microcréditos de Sodebur. 

También resulta satisfactorio, tal y como puso de manifiesto el presidente de la Diputación, el grado de respuesta por parte de los beneficiarios. A mediados de septiembre del pasado ejercicio, más de un centenar de préstamos ya estaban completamente saldados. Con el 82% del volumen concedido devuelto, Sodebur puede poner de nuevo en circulación ese dinero para seguir financiando proyectos. Por otro lado, conviene puntualizar que el índice de morosidad apenas es del 1,05%.  

De aquí a 2030, el objetivo es mantener ese activo circulante de 3,5 millones de euros sin necesidad de incorporar nuevos créditos. No en vano, el presupuesto consignado para 2026 es de 350.000 euros. 

«No es solo solvencia crediticia, es solvencia técnica», señalaba Suárez poniendo de manifiesto que no se trata de prestar por prestar, sino de estudiar con detenimiento cada solicitud y, llegado el caso, realizar un servicio de acompañamiento para garantizar que los proyectos planteados son factibles. Así las cosas, Sodebur determina cuatro ejes fundamentales para el segundo lustro de la presente década. 

El primero, basado en la gobernanza y eficiencia, prevé la completa digitalización de los trámites y la consolidación de un modelo simplificado de la documentación a presentar. En cuanto a plazos, se establece una recomendación de 20 días para la revisión y de un mes para evaluaciones técnicas.

En materia de acompañamiento, antes y después de financiar los proyectos, el horizonte de esta nueva etapa dispone de un protocolo de seguimiento de 12 meses y mentorías ligeras a aquellos negocios susceptibles de asentarse en municipios de menos de 1.000 habitantes. En paralelo, se contempla la creación de una Red Provincial de Negocios Financiados para favorecer su «visibilidad, aprendizaje y colaboración».

Sobre el tercer eje, centrado en la estrategia territorial y el reto demográfico, la idea es promover acciones diferenciadas por tramos de población y reconocer aquellos proyectos que garantizan servicios básicos como «infraestructura social clave», sobre todo en «municipios vulnerables». Al mismo tiempo, se incidirá en los pueblos de entre 1.000 y 3.000 vecinos para «consolidarlos como núcleos funcionales» y «auténticas cabeceras naturales».

Por último, el programa provincial de préstamos aboga por potenciar la igualdad de género mediante una nueva línea denominada Ellas Emprenden Burgos Rural. Algo similar, de hecho, se hará con los jóvenes a través de la iniciativa Vuelve a tu Pueblo, con una línea de financiación que incluye «acompañamiento intensivo».

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