Ratifican 21 meses de pena a los menores que intentaron quemar a una persona sin hogar en Miranda
Poco más de un mes después del intento de hacer arder a la persona sin hogar prendieron fuego, junto a otro menor, a un puesto ambulante en las fiestas de San Juan

Imagen del puesto ambulante calcinado.
La Audiencia Provincial de Burgos ha ratificado la medida impuesta por el Juzgado de Menores de 21 meses a dos menores por un delito de intento de homicidio y a un tercero a 13 meses de internamiento cerrado por delitos de odio que intentaron quemar a una persona sin hogar y un puesto ambulante en Miranda de Ebro en abril y junio del pasado año.
El primero de los ataques se produjo el 22 de abril de 2024, cuando a las 00.40 horas dos de los menores condenados accedieron a un recinto en el que hay máquinas expendedoras de alimentos y bebidas para coger una caja de cartón en la que introdujeron papeles.A continuación, según recoge la sentencia, cruzaron la calle en dirección a la estación de autobuses. Allí, uno de ellos prendió fuego a la caja de cartón mientras el otro lo grababa con el teléfono móvil.
Cuando la caja empezó a arder, uno de los menores lanzó la caja por encima de un murete. Al otro lado, había una persona sin hogar que llevaba años durmiendo en ese lugar. Precisamente, en ese momento esta persona esta durmiendo, por lo que estaba «sin capacidad de reacción inmediata». De hecho, la caja ardiendo llegó a quemar parte de su saco de dormir y la manta que lo cubría. Los menores abandonaron el lugar sin auxiliar a la víctima. De hecho, según la investigación policial de lo sucedido, hubo un testigo que les vio cómo manipulaban el cartón, prenderle fuego y posteriormente lanzarlo directamente sobre la víctima.
Provincia
Detenidos tres menores en Burgos por intentar quemar a una persona sin hogar y arrasar un puesto ambulante
El Correo de Burgos | El Mundo
El sintecho no sufrió heridas de consideración ya que se despertó y se levantó rápidamente y evitó que el fuego le afectara. Tres de los vídeos grabados fueron difundidos por uno de los menores a través de un grupo de amigos de la aplicación Whatsapp.
El 9 de junio de 2025, apenas mes y medio después, los dos menores anteriores y un tercero protagonizaron otro ataque, esta vez contra un puesto ambulante de las fiestas de San Juan del Monte de Miranda de Ebro. Eran las 4 de la madrugada, por lo que los responsables del puesto estaban durmiendo. Los menores prendieron con un mechero la lona que cubría el puesto y las llamas se propagaron rápidamente mientras los acusados abandonaban el lugar a la carrera. Afortunadamente, en el momento que quemaron el puesto había ciudadanos cerca de la zona y al verlo acudieron con rapidez para sofocar las llamas mientras gritaban ‘fuego’ para despertar a los vendedores que dormían en los puestos o en las furgonetas aparcadas al lado. Aunque los primeros policías que llegaron al lugar controlaron el incendio con extintores fue necesaria la intervención de los bomberos para sofocar por completo el fuego, que arrasó el puesto ambulante.
Este ataque de los menores se realizó con un claro menosprecio, en este caso, a personas de origen sudamericano, ya que antes de quemar el puesto comentaron el grupo de amigos de Whatsapp que iban «a quemar los puestos» y uno de los menores condena dos grabó un video en el que decía «estamos aquí, chuleando, vamos a quemar a unos panchos». Vídeo en el que uno de los otros menores condenados decía «vamos a matarlos». En el caso del ataque a la persona sin hogar, la Audiencia considera que el fallo de primera instancia deja patente que se trata de «una actuación dirigida a la provocación de un fuego (intención), que originó el riesgo inminente de causar la muerte a la persona». Y que los menores sabían que estaba allí. Los menores reconocieron los hechos, aunque adujeron que la intención era asustarle, que no pensaron en los daños que podían causar.
En el ataque a los puestos ambulantes, uno de los menores expedientados señaló que no sabía que hubiera gente durmiendo allí en ese momento, pero los testimonios recogidos por el Juzgado de Menores dejan patente que sí sabían que en ese momento había gente durmiendo.