Miranda aprueba el proyecto de sellado del vertedero
La Junta sufragrá el 90% de los 4,4 millones que costará

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El vertedero municipal de Miranda tiene los días contados. Y es que, poco a poco se van dando los pasos previos a su sellado definitivo. El último en llevarse a cabo ha sido la aprobación del proyecto por parte de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento.
Ahora, una vez otorgada la correspondiente licencia, la Junta de Castilla y León, promotora de la actuación, tiene vía libre para contratar los trabajos, algo que el primer edil mirandés espera que «sea pronto». No en vano, incide, el Estado ya ha publicado en el Boletín Oficial la cuantía que aportará para el desarrollo del proyecto, por lo que ya están plantadas las bases necesarias para acometer los trabajos.
En principio, se prevé que el sellado de la instalación situada en el entorno de Los Corrales suponga una inversión de algo más de 4,4 millones de euros, los cuales deberán ser sufragados por la Junta de Castilla y León (90 por ciento) y el Estado (10 por ciento). Una vez iniciados los trabajos, el proyecto contempla un plazo de ejecución de 9 meses, por lo que se espera llevarlo a cabo antes de que finalice el próximo año. Lo que está claro es que mientras se desarrollan los trabajos de sellado, el vertedero no aceptará nuevos residuos.
Varias fases
Siguiendo el ejemplo de proyectos similares ya realizados en otros puntos de la geografía española, se ha elaborado un plan de actuación dividido en varias fases. En primer lugar se procederá a la desratización del entorno. Una vez llevada a cabo esta primera fase, será necesario desmontar todas las infraestructuras con las que cuenta el vertedero, para más tarde comenzar a actuar de manera directa. A partir de ese momento, se procederá al tratamiento de los lixiviados (líquidos residuales), a la desgasificación de la zona y al asentamiento de las condiciones necesarias para evacuar las aguas pluviales.
Tras estos trabajos, que se alargarán durante varios meses, se acometerá la última fase: la recuperación paisajística del entorno. La intención es crear «una zona para el disfrute de todos los mirandeses» en un lugar hasta ahora evitado por buena parte de la ciudadanía.
Con todo, para que el sellado del vertedero pueda llevarse finalmente a cabo, todavía hay que levantar la planta de transferencia de residuos industriales asimilables a urbanos, un proyecto en el que también se ha venido avanzando durante los últimos meses. De hecho, el Consorcio Provincial de Residuos, organismo encargado de llevar a buen puerto esta iniciativa, cuenta con la correspondiente licencia de obras «desde hace tres meses», por lo que el inicio de los trabajos es inminente.
La nueva planta se levantará en una parcela de propiedad municipal de algo más de 1.700 metros cuadrados de superficie. Allí se instalará una gran compactadora que se completará con todas aquellas infraestructuras necesarias para que los residuos sean debidamente compactados y posteriormente trasladados hasta el vertedero provincial de Abajas. Según las primeras previsiones, la instalación de todos estos elementos supondrá una inversión, por parte del Consorcio, de más de 400.000 euros.
Con su puesta en marcha, ya no será necesario el vertedero municipal, ya que desde que se instaló la planta de transferencia de residuos orgánicos, los residuos industriales son los únicos que se depositan en él. «En estos momentos, el vertedero no se está utilizando para la basura orgánica y prácticamente no tiene utilidad», explica el alcalde. Así, una vez creada la alternativa para los residuos industriales, la instalación podrá ser definitivamente sellada.