El Correo de Burgos

Elecciones Generales 2023 Burgos

Ayuso vuelve al «ganar con ganas» y pide al PP que sea «más humilde» que nunca

La presidenta madrileña advierte de la «herencia»que el sanchismo deja con sus «mentiras» y destaca la «alegría» y la «libertad» del PP

La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, visita Aranda de Duero

La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, visita Aranda de DueroRicardo Ordóñez / ICAL

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La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, avisó en Aranda de que no vale con ganar las elecciones generales del 23 de julio, a las que por un lapsus se refirió en dos ocasiones como las del 28 de julio, sino que pidió hacerlo «con ganas», su lema de campaña en las últimas autonómicas. A su juicio, ver el mapa de España azul es un «orgullo» para un «rato», pero no para afrontar el día después de la cita con las urnas y la gobernabilidad.

Díaz Ayuso visitó Aranda para conocer la Bodega de la Peña Taurina El Alboroto y, posteriormente, participó en una comida mitin con 300 afiliados y simpatizantes. Allí, según recoge Ical, aprovechó para pedir al PP que sea «más humilde» y «cercano que nunca» para cosechar «las más amplias mayorías» y que siga trabajando con «cabeza», «corazón» y «criterio», para que además el sanchismo haga «el menor daño posible» en su salida.

La presidenta madrileña aseguró que para «ser el mejor PP» se necesita ensanchar la base y volver a ser la «casa común» en la que se unan los españoles. A su juicio, se debe escuchar a los afiliados mayores, los que no se despistan, para evitar caer en «experimentos», que terminan fabricando «lo que no existe». A su juicio, el PP tienen que defender una forma de vivir «alegre» y «brava», en torno a los principios de la «familia, la vida, el trabajo, la unidad y el respeto».

Díaz Ayuso aprovechó su acto de campaña para pedir el voto para las candidaturas del PP de Burgos y para el líder nacional, Alberto Núñez Feijóo, un «gran hombre», un «gran gestor» y un «gran político», que aseguró va a devolver el «sentido», la «alegría» y la «ilusión a España». En su opinión, van a devolver «España para los españoles» y «los mejores años de su vida», para que les merezca la pena ir a votar el 23 de julio.

«Qué alegría, qué momento tan bueno para cambiar las cosas», dijo Díaz Ayuso a los asistentes ante unas elecciones «fundamentales» y «trascendentales», porque se preguntó cómo España va a estar «cuatro años más así». Insistió en que es un «momento estupendo» para decirle al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a su vicepresidenta, Yolanda Díaz, a los que se refirió como «Pili y Mili», que se pueden ir y dejar «de hacer daño». «Esto no puede seguir más tiempo».

Frente al proyecto de «ilusión» y «libertad» del PP y el «camino» de Feijóo, se encuentra Sánchez y su modelo de «gobernar contra la inmensa mayoría», de «desánimo» y de pactos con los que «parasitan» las instituciones para romper el país. Esto, dijo, sigue la «hoja de ruta» de José Luis Rodríguez Zapatero, al que se refirió como el «peor» presidente.

Además, consideró que sólo está preocupado de ver «por cuánto» pierde, ya que señaló la campaña está «sentenciada», a pesar de que ha convocado a su juicio unas elecciones en verano para buscar la «desmovilización», algo que añadió no es propio de quien tiene «las manos limpias».

La presidenta madrileña advirtió de la «factura billonaria» que deja el sanchismo, algo que aseguró va a «comprometer mucho» el futuro de las decisiones de Núñez Feijóo. No obstante, aseguró que la «herencia» en otras materias es «mucho peor». Así, se empleó a fondo en su intervención para censurar la «manipulación» y las «mentiras» del presidente del Gobierno, pero también la «podredumbre», «miseria» e «inmoralidad».

Por ello, defendió un «cambio de rumbo» que acabe con cinco años de «profunda degradación de España», de buscar la división entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres o identidades, con el fin de buscar culpables para tener cada vez una sociedad «más anestesiada», «más subsidiada», junto con una red clientelar de políticos cada vez «más fuerte». Insistió en que son «muy totalitarios» porque «los señores de la izquierda» le dicen a las mujeres a qué manifestación deben ir o qué pancarta deben coger, mientras excarcelan a agresores sexuales.

En su opinión, no entienden que España es un país de contrastes y lamentó que ahora los ciudadanos estén «todo el rato ofendidos», tras haber impulsado «una transformación de España que nadie había pedido», convirtiendo al país en una nación «cada vez más debilitada y acomplejada por el hecho de serlo». «Dejad a la gente tranquila, no intentéis transformar lo que no puede ser», dijo tras citar los toros y la caza.

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