El Correo de Burgos

“Las fiestas de Aranda son lo que son por las peñas”

La peña Tierra Aranda celebra este sábado una gran gala por su 50 aniversario. Así comenzó todo

De izquierda a derecha, José Antonio Gallardo, vicepresidente de la peña Tierra Aranda, Héctor Díez Berzosa, presidente, Luisa Gútiez, última socia en incorporarse y Luis Blanco, socio fundador

De izquierda a derecha, José Antonio Gallardo, vicepresidente de la peña Tierra Aranda, Héctor Díez Berzosa, presidente, Luisa Gútiez, última socia en incorporarse y Luis Blanco, socio fundadorLoreto Velázquez

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Aranda

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Las peñas de Aranda no solo han contribuido de una manera definitiva en la protección de las bodegas subterráneas, declaradas hoy Bien de Interés Cultural. También han forjado gran parte de la esencia cultural de la capital ribereña. Tierra Aranda fue una de las primeras; cumple 50 años de historia y lo va a celebrar con una gala que tendrá lugar el sábado en el otro lugar histórico: el Teatro Cine Aranda.

El evento comenzará a las 19.30 horas y la entrada es libre hasta completar aforo. Según explica el presidente de la peña, Héctor Díez Berzosa, habrá música, varios montajes fotográficos y una charla coloquio con los fundadores veteranos de la peña. Y es que, Tierra Aranda puede presumir de haber gestado uno de los eventos más particulares de las fiestas patronales de Aranda: la Bajada de las Peñas.

Todo comenzó, según recuerda uno de los socios fundadores de la peña, Luis Blanco, hace 50 años cuando “las fiestas nos resultaban bastante aburridas”. “La gente iba al baile de la Tertulia, a los toros, pero la sociedad no participaba de forma masiva como sí ocurría en otros sitios como Pamplona, Vitoria o San Juan del Monte, en Miranda de Ebro, donde la participación popular era mucho mayor. A su lado las nuestras eran pobres”, rememora.

Luis Blanco es uno de los fundadores de la peña Tierra Aranda

Luis Blanco es uno de los fundadores de la peña Tierra ArandaLoreto Velázquez

Con este panorama, dos cuadrillas de jóvenes decidieron arriesgar y a ritmo de la trompeta de Martín, ya fallecido, que había tocado la corneta en la mili, cogieron un carrito y un orinal y empezaron a repartir vino de camino a los toros. Cada uno se vistió como quiso. Luis le cogió una ropa a su padre que le quedaba grande, otro iba vestido con traje Cordobés. “Esto picó un poco el ambiente, porque vieron la participación que se podía tener si alguien tocaba o iba cantando o bailando por la calle”, afirma.

Lo cierto es que gustó tanto que al año siguiente se crearon las primeras peñas: Tierra Aranda, Alboroto y Cubillo así como otras que luego desaparecieron. “Ese año decidimos también el traje que nos íbamos a poner”, asegura con la mirada puesta en su famosa vestimenta: pantalón de pana negro con faja negra, camisa blanca, chaleco negro, boina negra, calcetines blancos de lana, albarcas y el tradicional pañuelo de hierbas. Ese año además se formó la charanga y poco después las talanqueras.

A la hora de elegir la vestimenta, y aunque el Ayuntamiento les recomendó seguir el ejemplo de San Juan del Monte, con el traje de blusa, Tierra Aranda quiso elegir uno que representase los valores del castellanismo, que por aquel entonces estaban de “capa caída”, a diferencia de la jota aragonesa.

Para organizarse, las peñas vieron en las bodegas subterráneas a su mejor aliado y fue recíproco, porque gracias a ellas el entramado de bodegas se libró de la decadencia a la que había sido condenada. “Estaban vacías, muchas se habían abandonado, algunas incluso se habían hundido o llenado de hormigón, ese era el valor que se daba a las bodegas en aquella época”.

Hoy afortunadamente hay una conciencia social y tanto Aranda como los pueblos de la Ribera se ocupan y preocupan por proteger este legado histórico, en pleno corazón de la denominación de Origen Ribera del Duero.

Peña Tierra Aranda

Peña Tierra ArandaHéctor D. B.

Y así, gracias a la creatividad de unos amigos, las fiestas de Aranda no solo calaron en la sociedad arandina y ribereña, también despertaron el interés del turismo. “Las fiestas de Aranda son lo que son por las peñas”, subraya Luis Blanco sin olvidar el problema judicial de la plaza de toros “que ha roto el desarrollo tan fantástico que tenían las fiestas para Aranda y para la gente de fuera”. “Tendrá que resolverse algún día y esto tendrá que volver a ser cómo era”.

Premio Botana

En la gala aniversario, la peña entregará además el Premio Botana que este año celebra su décimo primera edición. En esta ocasión Tierra Aranda rendirá tributo póstumo a la etnomusicóloga, Lola Pérez Rivera, por su esfuerzo y contribución a la recuperación y puesta en valor de la música tradicional castellana. Recogerá el galardón la Fundación Lola Pérez Rivera. “Siempre ha estado como candidata por todo lo que ha hecho por la sociedad arandina y su historia y no podíamos dejar pasar esta oportunidad”, explica el presidente, Héctor Díez Berzosa, consciente de la importancia que han tenido sus obras, especialmente el libro sobre la dulzaina en Castilla y León, que se alza como “la biblia de los dulzaineros”.

En años anteriores el premio distinguió a Cine Club Duero, la Cantada Popular de la peña El chilindrón, Sonorama, el Orfeón Arandino, el director de la Banda municipal de Música ‘Villa de Aranda’, José Antonio Sánchez; Manuel Arandilla, alma de la Biblioteca, y otras personalidades como Pedro de Benito (Cruz Roja) o el periodista radiofónico Jesús del Río, entre otros.

Luisa es una de las primeras mujeres socias de la peña Tierra Aranda

Luisa es una de las primeras mujeres socias de la peña Tierra ArandaLoreto Velázquez

Las peñas se actualizan y abren las puertas a mujeres como socias

Luisa es una de las 4 mujeres que son socias de Tierra Aranda. Nunca ha estado prohibido pero por tradición la peña era solo para socios hombres, como los txokos del País Vasco. Afortunadamente ésta y las otras peñas se van adaptando y ya hay lista de espera de mujeres.

Ser socia o socio no es fácil. Lo primero que hay que tener en cuenta es que la peña impone un tope máximo de 170 socios, así que la apertura solo se produce si hay bajas. El aspirante debe contar además con un padrino. Eso le abre la puerta a poder participar durante un año de las actividades de la peña, para empaparse en la cultura. En ese tiempo deberá recoger las firmas necesarias para luego enfrentarse a la votación final. Es el procedimiento que ha seguido Luisa Gútiez, la última socia en adherirse a la peña Tierra Aranda. “Para mí era importante porque soy muy de Aranda y tengo las tradiciones muy marcadas”, asegura emocionada porque “lo que se vive dentro de una peña es muy diferente”.

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