Aranda retoma las visitas teatralizadas para atraer turistas y cautivar a los ribereños
El turismo continúa creciendo, salvo el internacional que sigue sin recuperar las cifras de prepandemia

Visita teatralizada Aranda
Tras dos años de espera, vuelven las visitas teatralizadas a Aranda y lo hacen con nuevo guion, nuevos actores, pero el mismo objetivo: reactivar un recurso turístico que funciona y despertar el interés de arandinos y ribereños por descubrir parte de su historia.
Bajo el título ‘Aranda, tierra de encuentros’, el director Santiago Pérez, de la empresa EscenaTe, invita a realizar “un viaje de emociones” que se repetirá todos los sábados, a las 13:00 horas y a las 18:00 horas, y los domingos, a las 13:00 horas, hasta el mes de octubre. En los meses de noviembre y diciembre, el horario del sábado por la tarde se ajustará a las 17:00 horas. “En Semana Santa habrá pases especiales”, anima la concejala de Turismo, Amaya Sanz Cabestrero.

Visitas teatralizadas Aranda
Las visitas teatralizadas son gratuitas, pero hay que inscribirse de forma previa en la Oficina de Turismo, localizada en la plaza Mayor, o llamando al teléfono 947 510 476.
La redacción no ha sido sencilla. “Aranda tiene muchos atractivos, por lo que lo difícil del guion ha sido elegir y seleccionar entre todo lo que hay que contar”, señala el director, con la mirada puesta en un recorrido que, entre guiños de humor, ofrece una visión de conjunto con los episodios históricos más relevantes, como el plano de 1503 y el Concilio de 1473, pero también incorporando la esencia de los arandinos y ribereños. “Hemos pretendido un equilibrio entre emoción e información, para que pasen un buen rato, pero terminen la visita sabiendo lo que es Aranda”.

Visita teatralizada Aranda
Recorrido
Con un aforo máximo de 35 plazas por pase, debido a la limitación de espacio en la bodega, el recorrido comienza en la Oficina de Turismo y el Centro de Interpretación de la Arquitectura del Vino (CIAVIN), y continúa por la plaza del Trigo, la iglesia de Santa María, las proximidades de San Juan, hasta finalizar en la bodega subterránea de titularidad municipal Las Caballerizas.
Guían el viaje dos jóvenes actores, de un elenco formado por cuatro, que, a lo largo de la hora y cuarto de visita, representan a seis personajes, entre los que destaca un joven vinatero algo pillo, una mujer ciega con carácter, una monja que lo sabe todo de las operaciones legales y alegales de venta y compra de harina, así como una posadera y un joven que lucha contra las tropas galas en tiempos de Napoleón. “Hay que verlo”, anima la concejala responsable del área de Turismo, Amaya Sanz.

Visitas teatralizadas Aranda
Con un presupuesto aproximado de 41.000 euros, el alcalde, Antonio Linaje, no esconde su entusiasmo por una iniciativa esperada que pone en valor “nuestro pasado escondido”.
El turismo, en datos
Aunque la capital ribereña vive principalmente de la industria, con pesos pesados como Michelin, GSK y Pascual, lo cierto es que el turismo ha ido in crescendo, con pilares fundamentales como el patrimonio, la gastronomía, la cultura y, en la última década, con una apuesta decidida por el enoturismo.
El calendario de visitas, eso sí, ha cambiado, respondiendo a eventos ya consolidados como el festival de música Sonorama, los premios Envero y su fiesta del Envero Fest, la Fiesta de la Vendimia o la Noche de Ronda.
Un calendario marcado por los grandes eventos
Según los datos de la Oficina de Turismo de Aranda, en el año 2024 se registraron 40.284 consultas, un 15,6% más que el año anterior, y 6.690 visitas a la bodega municipal de Las Ánimas. En cuanto al origen de los visitantes, los madrileños lideran el podio con 8.766 consultas, seguidos de los castellanoleoneses, con 6.644. En tercer lugar se sitúan los arandinos, con 8.449 consultas; por delante de los catalanes, con 2.363, y los vecinos del País Vasco, con 2.136. Las malas noticias llegan con el turismo internacional, que sigue sin recuperar cifras de prepandemia, con 20.027 consultas, 573 menos que las contabilizadas en 2019 y con los meses más flojos, que siguen siendo enero y febrero.